El Ejecutivo estatal, encabezado por el panista Emilio González Márquez, no es el único que desvía partidas millonarias para fortalecer y controlar a sus sindicatos concomitantes; también lo hace el ayuntamiento de Guadalajara, encabezado por el priista Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, para allegarse a los trabajadores tapatíos.
El alcalde ha sabido aprovechar el decreto que aprobó la pasada administración panista en junio de 2009, gracias al cual ha entregado en casi dos años que lleva en el cargo más de medio millón de pesos a dos de los tres sindicatos registrados en el ayuntamiento, uno de los cuales es considerado pirata.
En 2008, en año previo a la aprobación de esa norma, el Sindicato de Servidores Públicos del Ayuntamiento de Guadalajara recibió 15 mil pesos, en tanto que al Sindicato de Guadalajara se le entregaron 30 mil pesos por el Día del Servidor Público, según la página de transparencia municipal.
El decreto fue aprobado por el ayuntamiento en sesión extraordinaria el 21 de mayo de 2009 a petición del alcalde Alfonso Petersen Farah. El 3 de junio siguiente se publicó el decreto D85/27/09, en el cual se acordó la entrega de un subsidio a los sindicatos mencionados, así como a los trabajadores del rastro; también indica que los recursos deberán obtenerse de la partida 4103, correspondiente a “otros subsidios”.
En junio de ese año los recursos otorgados a los dos gremios se incrementaron hasta en 1000%. El sindicato de Servidores Públicos del Ayuntamiento de Guadalajara, que hoy dirige Fernando Jaime Gaytán, recibió 312 mil pesos.
Los fondos se distribuyeron de la siguiente manera: 67 mil para la celebración del Día del Niño que incluía la renta de un local, así como el reparto de boletos, alimentos y regalos a los invitados; 165 mil fueron para el festival del Día de la Madre, y 50 mil pesos más para el Día de la Secretaria.
En este último caso, la mitad se destinó a la compra de alimentos, 10 mil fueron para regalos y 15 mil para paquetes de viaje todo incluido dobles con destino a alguna playa por 3 días y 2 noches. Además, los agremiados a ese sindicato recibieron 30 mil pesos para el Día del Servidor Público y una cantidad similar para su festejo navideño.
Al Sindicato de Guadalajara, dirigido por María del Rosario Prado Macías desde hace cinco años, se le entregaron en 2009 “por decreto municipal” 78 mil pesos para que celebrara sus convivios. Y en cuanto a los trabajadores del rastro Guadalajara, afiliado a la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), se le entregaron 35 mil pesos “por única ocasión”.
En 2010, ya con Aristóteles Sandoval en el ayuntamiento y aun cuando no se modificó la decisión de seguir entregando recursos a los sindicatos, el priista aprobó que al Sindicato de Servidores Públicos se le dieran 291 mil pesos en cuatro cheques. El documento por la cantidad más alta –165 mil pesos– fue para el evento del Día de la Madre. Al sindicato de Rosario Prado se le entregaron sólo 78 mil pesos.
En este caso, los fondos fueron irregulares, ya que dentro del Tribunal de Arbitraje y Escalafón aún no se define quién es el titular de ese sindicato, considera Raúl García Lupercio, dirigente a su vez del Sindicato Nuevo Jalisco.
En un escrito que entregó el 8 de septiembre último a Sandoval Díaz, García Lupercio expone su desacuerdo por los apoyos económicos a Rosario Prado, quien, dice, aun cuando se le reconoce como la secretaria general del Sindicato de Guadalajara y se le entregan cuotas sindicales y comisiones, así como vales de gasolina y vehículos, es una “simple administradora”, pues su gestión terminó en 2008.
García Lupercio asegura que el 14 de diciembre de 2009 el Tribunal de Arbitraje y Escalafón decidió sostener a Rosario Prado en el cargo “hasta en tanto se nombre nuevo comité” (expediente administrativo 132 A), basándose en una tesis jurisprudencial relacionada con la representación de una asociación civil.
“Por lo tanto, a Prado se le define como una administradora de una A.C., no como líder sindical”. E insiste: “De manera errónea, el tribunal giró un documento en el cual alude a una jurisprudencia que ampara a las asociaciones civiles, lo cual es incorrecto puesto que en este caso se trata de un sindicato”.
Y expone que en su caso, para considerar al sindicato que él encabeza, el director de Recursos Humanos del municipio, Sergio Otal Lobo, le exigió “la toma de nota aun cuando me amparaban los servidores públicos y me reconocían como secretario general” y le pidió el documento que otorga el Tribunal de Arbitraje.
Por eso, dice García Lupercio, Otal debe pedir los mismos documentos a Rosario Prado: “Ella debe regularizar su situación legal para que el ayuntamiento le otorgue los derechos que le corresponden”.
En la página de transparencia del municipio no aparece información sobre los recursos otorgados este año al sindicato que encabeza Fernando Jaime Gaytán. Sin embargo, trabajadores del ayuntamiento aseguran a la reportera que Gaytán sí recibió dinero para el festejo del Día de la Madre y para homenajear a las secretarias en su día.
En tanto, el Sindicato Guadalajara ha recibido 36 mil 400 pesos en lo que va de 2011. A diferencia de los apoyos de años anteriores, esta vez los recursos salieron de la partida “Ayudas sociales a actividades científicas o académicas”, según el portal electrónico del ayuntamiento.








