De Hansa Baja Investments
Señor director:
A través de esta carta quiero aclarar la información que el reportero Alejandro Gutiérrez abordó en el texto titulado Turismo depredador, del número 1817 de Proceso, fechado el 28 de agosto, que claramente desprestigia al proyecto Cabo Cortés y a la empresa promotora del mismo, Hansa Baja Investments, ya que sólo recurre a las suposiciones de un par de organizaciones que liderean una campaña persecutoria en contra del proyecto sin sustento científico alguno.
A pesar de que al reportero se le ha invitado a conocer el proyecto y los estudios medioambientales que se están realizando por reconocidos expertos en varias disciplinas, su reportero ha hecho caso omiso a la información que avala el proyecto y que cumple con la legalidad vigente. Cabo Cortés ha sido autorizado dos veces por la Semarnat, y el más reciente recurso en contra de la última autorización ha sido desestimado.
La información técnica del proyecto se ha explicado en varios foros, tanto en consultas públicas con organizaciones, académicos y científicos, como en sucesivas ruedas de prensa, a las que incluso acudieron periodistas de Proceso más profesionales que Gutiérrez.
Esta actitud carece del rigor periodístico que debe tener una publicación de esta índole, en donde se debe dar voz a todas las partes involucradas. Sería conveniente que estudiasen las opiniones de autoridades que sufren de la persecución de estas organizaciones, de los habitantes de la región, de otros desarrolladores, de las empresas del sector, de la Delegación de La Ribera, del municipio de San José del Cabo, entre otros, de modo que no informen de manera sesgada como vienen haciendo en todas sus publicaciones.
Nos gustaría aclarar que el 70% del terreno está destinado a reserva ecológica, y que se está utilizando de manera malintencionada el número de 30 mil cuartos hoteleros para realizar comparaciones alarmistas, cuando lo proyectado son 6 mil cuartos hoteleros (unos 15 hoteles), y el resto viviendas, que consumen tres cuartos cada una de la densidad permitida por el Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL).
Como ya hemos reiterado en diversas ocasiones, la construcción se realizará por fases, de una manera ordenada, planeada y con un horizonte de 30 a 40 años de ejecución.
Sumado a esto, desde hace más de un año, el Centro de Investigaciones Biológicas del Noreste (Cibnor) está realizando estudios de monitoreo del litoral frente a Cabo Cortés y al Área Natural Protegida de Cabo Pulmo, mediante un sistema de boyas, midiendo más de 30 parámetros en el mar: salinidad, corrientes, sedimentación, etcétera.
Sobre el hecho de que Hansa Urbana recurrió a personas que ocuparon cargos en la administración del expresidente Vicente Fox, es preciso aclarar que fueron seleccionadas por su formación, experiencia y valía, no siendo materia de Cabo Cortés enjuiciar si enfrentaron o no dificultades administrativas en el pasado, pues en el momento de su contratación no desempeñaban funciones gubernamentales.
En cuanto a los párrafos que se refieren a la situación económica y a los niveles de endeudamiento de la empresa, reitero que esta información es errónea.
Deberían tener en cuenta que la publicación de información parcial está afectando de manera irresponsable al desarrollo económico y social del estado de la Baja California Sur y de sus habitantes.
Por el contrario, están dando su lugar a organizaciones que, utilizando su misma terminología, son las verdaderas depredadoras de empresas y de la autoridad, como deja muy claro su artículo, y que generan este tipo de mala información sin ningún tipo de rigor científico.
Por estos motivos, esperamos que en adelante sean correctos en sus publicaciones en lo que respecta a Cabo Cortés, proyecto que está cumpliendo plenamente con su responsabilidad social, legal, y con el respeto al medio ambiente, mucho más allá de lo habitual para un proyecto turístico.
Atentamente
Jesús Guilabert Boyer
Director del proyecto Cabo Cortés
Hansa Baja Investments
San José del Cabo, B.C.S.
Respuesta del reportero
Señor director:
Como pueden confirmar nuestros lectores, han sido múltiples las fuentes, no sólo “un par de organizaciones”, las que han proporcionado a Proceso información documentada, no “suposiciones”, sobre las dificultades financieras del consorcio que impulsa el proyecto y los efectos nocivos e irreversibles que, de acuerdo con expertos, podrían ocasionarse al Parque Marino Nacional de Cabo Pulmo, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Natural de la Humanidad.
La misma nota de referencia señaló que la Semarnat revalidó la construcción del desarrollo inmobiliario turístico pese a todos los factores que la desaconsejan. Y aunque el señor Guilabert insiste en subrayar dicha información, ya publicada, nada dice sobre el hecho de que el Senado de la República Mexicana aprobó recientemente un punto de acuerdo que pide a las autoridades federales revocar las autorizaciones al proyecto Cabo Cortés e investigar a los funcionarios que las emitieron.
No es irrelevante que algunos colaboradores de esta empresa hayan enfrentado “dificultades administrativas” cuando ocuparon cargos públicos en la administración de Vicente Fox, pues al menos uno de ellos fue inhabilitado por tres años del servicio público acusado de presuntos actos ilícitos, de acuerdo con un comunicado de la Secretaría de la Función Pública fechado el 30 de julio de 2004.
Por último, ante la afirmación de que se me ha “invitado” a conocer el proyecto Cabo Cortés y he hecho “caso omiso” a su propuesta, permítame asentar aquí que, en mayo pasado, se puso en contacto conmigo, por correo electrónico, Mónica del Castillo Arias, quien se presentó como responsable de Relaciones Públicas de Hansa Baja Investments, para invitarme a reunirme con los directivos de Hansa Urbana en Alicante, España.
Acepté la invitación, pero ya no se volvió a poner en contacto conmigo para darme los detalles y confirmar su propuesta.
Atentamente
Alejandro Gutiérrez








