CUERNAVACA, MOR.- En esta ciudad se llevó a cabo el 5o. Festival de la Memoria, muestra, homenajes y concurso de documentales iberoamericanos. La selección oficial se dividió en tres secciones: Memoria con 9 obras, Identidad con 8, y Arte con 8, un total de 25 piezas, una tercera parte producidas en conjunto de tres o cuatro países.
La temática fue muy variada aunque en Memoria predominaron aquellos que narran historias de represión y de rebeldía, en Identidad se habla de eventos sucedidos en pueblos y comunidades de la región latinoamericana, muestras de sincretismo y resabios de las culturas indígenas. Arte es más variada y los planteamientos se centran justamente en músicos, pintores, el teatro, la literatura.
El país invitado fue Francia. Varios documentales exhibidos provienen de coproducciones con esa nación, y tres realizadores fueron elegidos para mostrar en extenso sus obras: Nicolas Philibert (de quien destaca Nénette, 2009, situado en la Casa de las Fieras del Jardín de Plantas de París), Agnes Varda, y Chris Marker.
Asimismo se presentaron cuatro producciones de una compañía llamada Les films d’ici, prolífica empresa independiente que lleva a cabo hasta 300 horas de creaciones al año.
Hubo también dos homenajeados:
Uno, el mexicano Oscar Menéndez, de quien se proyectaron tres documentos: 2 de octubre. Aquí México, (1968), Sáname con tu poder (1991), y Libertad de expresión, Adolfo Mexiac (2009), una selección entre las 60 realizaciones llevadas a cabo a lo largo de su carrera. Es un pionero del cine documental de temas políticos vistos con una lente crítica, se ocupa también de artistas plásticos y literatos. Estudió pintura en la Academia de San Carlos y cine en la Universidad de Carolina, en Praga, Checoslovaquia.
Otro, el documentalista francés Jean Rouch, fallecido en 1964. Su trayectoria fue reconocida mediante la difusión de seis trabajos.
Iniciado en Tepoztlán, el Festival de la Memoria tuvo que trasladarse a Cuernavaca pues, debido a su crecimiento, los espacios del poblado no son suficientes ya para dar albergue a las exhibiciones. Alejandra Islas es quien funda el festival, lo dirige, y si bien cuenta con un equipo que la apoya, se ha convertido en la animadora principal. Con una vasta obra documental ha obtenido espacios en la televisión para difundir sus trabajos y premios a la calidad de los mismos.
Memoria visual, memoria en imágenes, rescate de la creatividad latinoamericana y del mundo, relatos, sueños, anhelos engarzados en narraciones con lenguaje propio, documentos para combatir el olvido, para traer al presente la vida, el arte, las costumbres de aquellos que no figuran en las pantallas grandes ni pequeñas, en los circuitos mercantiles de nuestros países.








