Partidero

Ahora sí, tras la muerte de 52 personas en el incendio intencional en el Casino Royale de Monterrey, las autoridades municipales –nada se sabe aquí si las de Gobernación hacen algo– clausuraron ya, por inseguros, media docena de centros de apuestas de ese tipo que han aparecido como hongos en la zona metropolitana tapatía. El alcalde Jorge Aristóteles Sandoval clamó en contra las secretarías de Gobernación y de Hacienda para que intervengan y “resuelvan el desorden que nos heredaron”.

Luego de que el 17 de agosto pasado el regidor del opositor Partido del Trabajo en Tonalá, Mayo Ramírez Gutiérrez, interpusiera un recurso para que el Tribunal de lo Administrativo del Estado anulara el dictamen del pleno en el que se aprobó reestructurar la deuda de 800 millones de pesos que tiene el ayuntamiento con bancos, la Segunda Sala Unitaria de dicho tribunal le otorgó la suspensión demandada. El regidor expuso que, de aceptarse la reestructuración, el municipio quedaría hipotecado durante dos décadas. La solución, apuntó, es la austeridad en los gastos y la transparencia.

Sin hacer mucho ruido, la Contraloría del estado se ha ido ubicando en su nuevo domicilio de la avenida Vallarta 1252, esquina con la calle Atenas, donde despacha desde el 22 de julio pasado. Por cierto, la vieja casona construida en 1927 por el ingeniero Camilo Pani y denominada originalmente Villa Beatriz, fue adquirida por el gobierno estatal en algo así como 35 millones de pesos y rescatada adecuadamente de la ruina por otra millonada, tras años de abandonado. Sin embargo, desde hace meses quedó pendiente la terminación del edificio adyacente de varios pisos, en lo que era parte de los jardines.

El edificio civil más emblemático de Sayula, una construcción tipo morisco que data de principios del XX siglo y que sus habitantes conocen como la casa del portal del Parián, frente a la plaza principal, ha sufrido a últimas fechas agresiones que comienzan a transformar su arquitectura. Por principio de cuentas, y sólo por afán meramente comercial, se han clausurado algunas de las múltiples puertas que dan a la plaza, según observó este columnista. Y aun cuando medios informativos locales como el semanario impreso Tzaulan y el virtual Horizontes denunciaron el asunto no han tenido eco por parte de las autoridades. “Inadmisible del todo que el INAH haya dado autorización para clausurar otras dos puertas en el Portal Hidalgo, señaló tajante el exalcalde Rafael Chávez Arellano; no debemos permitirlo. Agregó que ya se entrevistó con los responsables del instituto en el estado, los arquitectos Cuauhtémoc del Regil y Martha Ulloa, quienes autorizaron las obras en el Parián, y les alertó sobre la inconformidad de los sayulenses .

Ya no sólo hay que cuidarse de los ladrones y malandrines en despoblado –carreteras, por ejemplo–, pues éstos pululan por todas partes. También hay que estar muy alertas en la llamada selva de asfalto. En no pocas gasolineras, o casi en todas, roban al cliente a ojos vistas. El pasado 29 de agosto llegué a la estación de servicio Las Torres, en la avenida Lázaro Cárdenas 2490 –frente al Mercado de Abastos–. Al tanque de mi pequeño Panda, que traía ya un poco gasolina en la reserva, le caben sólo 30 litros. Cuando la bomba 02, manguera 04 de la isla 1, marcó 400 pesos –que era todo el efectivo que traía– pedí al despachador que la parara. El total de litros marcados fue de 38.390. Y aun cuando los empresarios del ramo dicen que no es tan buen negocio, proliferan por doquier las gasolineras. Eso sí, muchas de ellas, como la que refiero, entregan un boleto por cada 100 pesos para la rifa de autos y camionetas. ¿Y la Profeco?   l

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