En riesgo, el gran negocio

 

Los disparos que el sábado 20 sembraron el terror entre los asistentes al encuentro Santos Laguna-Monarcas son una mala señal para el gran negocio del balompié, que podría verse en riesgo si continúan suscitándose hechos de esta naturaleza. Los jerarcas del futbol pidieron a las autoridades que emprendan acciones para evitar dos tipos de tragedia: la humana y la económica.

La inseguridad y la violencia desatadas en México por la lucha entre el crimen organizado y las autoridades
–que en lo que va del gobierno calderonista ya cobró 50 mil víctimas– pondrían en riesgo el futbol, un negocio cuyo valor supera los 800 millones de dólares. En esta cifra sólo se considera el costo de las plantillas de los 34 planteles que integran la Primera División y Liga de Ascenso.

De esos 34 clubes, casi la mitad juega en plazas azotadas por las acciones violentas del narcotráfico: Rayados y Tigres en Monterrey; Santos en Coahuila; Monarcas y La Piedad en Michoacán; Indios en Ciudad Juárez; Xolos en Tijuana; Dorados de Sinaloa en Culiacán; Correcaminos y Estudiantes de Altamira en Tamaulipas; Atlante en Quintana Roo; Necaxa en Aguascalientes; Pumas en Morelos; Tiburones Rojos en Veracruz, y San Luis, en San Luis Potosí.

El sábado 20 ocurrió una balacera en los alrededores del estadio Nuevo Corona de Torreón donde se disputaba el partido Santos Laguna-Monarcas Morelia. Por la televisión se difundieron imágenes en las que se aprecia cómo algunos de los asistentes al estadio se refugiaron entre las gradas, mientras otros huían despavoridos ante la amenaza de ser alcanzado por un disparo.

A partir de esos hechos, la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) cayó en la cuenta de la vulnerabilidad en que se encuentran aficionados, jugadores, entrenadores, árbitros y directivos. Por ello, el órgano rector del futbol nacional alzó la voz para pedirle al gobierno federal que garantice la seguridad de quienes asisten a los estadios en México.

El lunes 22, representantes de los equipos de Primera División y Liga de Ascenso se reunieron en la sede de la Femexfut y, al cabo de dos horas, el secretario general del organismo, Decio de María, leyó el acuerdo que alcanzaron. En el documento solicitaron a las autoridades que se ponga fin a la inseguridad que “afecta a nuestra sociedad” y anunciaron que al día siguiente sostendrían una reunión con el secretario de Gobernación, José Francisco Blake Mora.

“Hay que hacer un diagnóstico claro a ver si compartimos los hechos del diagnóstico y, a partir de ahí, tratar de encontrar puntos de coincidencia y de compromiso. Del perímetro del estadio hacia adentro (la seguridad) es responsabilidad nuestra, pero los hechos son claros: la familia del futbol está invirtiendo y generando inversiones, empleos y constantes oportunidades de diversión.

“El espectáculo es algo que como sociedad necesitamos. Estamos claros en que de los perímetros del estadio hacia afuera (la seguridad) es responsabilidad de las autoridades de los tres niveles de gobierno. Tenemos que encontrar soluciones para evitar este tipo de situaciones”, refirió De María.

Y es que en el gran negocio del futbol mexicano no sólo debe tomarse en cuenta el valor de las plantillas de los equipos. De María se refirió a las inversiones realizadas en los estadios, dos de los cuales acaban de ser inaugurados: el Omnilife de las Chivas de Guadalajara, en el cual su dueño, Jorge Vergara, invirtió más de 160 millones de dólares, y el mismo Territorio Santos Modelo, cuyo gasto de edificación ascendió a 100 millones de dólares.

En octubre próximo comenzará la construcción del nuevo estadio de Rayados de Monterrey con capacidad para 50 mil aficionados y que costará 200 millones de dólares, según anunció la empresa Femsa.

Millonada

En torno a los 18 equipos de futbol de la liga local se mueven grandes cantidades de dinero por conceptos como patrocinios, taquilla, venta de camisetas, de publicidad móvil, de refrescos y cervezas dentro de los estadios. Sin embargo, los mayores montos corresponden al pago de derechos de transmisión, en los que el club Guadalajara encabeza la lista de ganancias con un contrato por 200 millones de dólares que por cinco años acordó en 2008 con la empresa Televisa.

Vergara se dio el lujo de despreciar los casi 150 millones de dólares que la empresa Televisa le ofreció por continuar con la transmisión de los partidos de Chivas. El último contrato que el club jalisciense había firmado (cuando aún era una asociación civil) fue por cinco años (2003-2008), a cambio de 65 millones de dólares.

El empresario ofreció los derechos de transmisión al mejor postor. Unos meses después se anunció que Televisa renovaría el contrato bajo los términos y condiciones del dueño de Chivas.

Cada club negocia los derechos de televisión de forma individual. Televisa y TV Azteca pagan alrededor de 3 millones de dólares anuales a equipos pequeños como Xolos de Tijuana o Querétaro y cerca de 25 millones de dólares a los más importantes como América, Monterrey, Santos, Tigres y Cruz Azul.

De acuerdo con el portal en internet www.transfermarkt.co.uk, la liga mexicana de futbol vale 717.4 millones de dólares sólo por los jugadores que pertenecen a los 18 equipos de la Primera División. Según las cifras que ofrece, el plantel más caro de México es el del club Monterrey tasado en 62 millones de dólares.

Detrás del equipo rayado está otro regiomontano, Tigres, cuyo monto llega a 54.8 millones de dólares. Le siguen: América con un valor de 51.5 millones de dólares; Cruz Azul con 50.7 millones de dólares; Chivas, 46 millones; Monarcas, 43.6 millones; Pachuca, 43.4 millones; Santos, 42.2 millones; San Luis, 39.7 millones; Toluca, 38.5 millones; Estudiantes, 35.4 millones; Jaguares, 35.1 millones; Atlante, 33.9 millones; Puebla, 30.9 millones; Atlas, 29.3 millones; Pumas, 28.3 millones; Tijuana, 27.9 millones, y Querétaro, 24.2 millones.

En los casos de Chivas y Santos Laguna, a esas cifras de 46 millones de dólares y 42.2 si se suma la inversión que hicieron en sus estadios tendríamos que son los dos clubes más caros de México, a razón de 206 millones de dólares y 142.2 millones de dólares, respectivamente.
En relación con los equipos de la Liga de Ascenso, según Transfermarkt, el valor de los 16 planteles es de 118.4 millones de dólares. El Necaxa es el de mayor valor con 22.5 millones de dólares. Luego el León con 15.9 millones; Veracruz, 14.6 millones; Indios de Ciudad Juárez, 13.7 millones; Irapuato, 10.9 millones; La Piedad, 6.5 millones; Mérida, 6.5 millones; Correcaminos de la UAT, 5.1 millones; Neza, 4.3 millones; Leones Negros de la U de G, 3.6 millones; Pumas Morelos, 3.3 millones; Lobos BUAP, 3.3 millones; Dorados de Sinaloa, 2.8 millones; Estudiantes de Altamira, 2 millones; Celaya, 1.7 millones, y Cruz Azul Hidalgo, 1.6 millones de dólares.

Estadios vacíos

Luis Ramón Carazo, experto en negocios deportivos de la cadena TDN, refiere que en el futbol mexicano el promedio de asistencia a los estadios por torneo regular (sin contar la liguilla) es del orden de 57%. Los equipos más taquilleros son Monterrey y Tigres. Sin importar si su desempeño es bueno, prácticamente 100% de las entradas está vendido desde antes del inicio de cada competencia.

La cifra contrasta con 30% de asistencia (unas 30 mil personas por partido) que como local registra en promedio el América, que juega en el estadio Azteca, inmueble con capacidad para 105 mil aficionados.

La asistencia en el estadio Omnilife es de 60% en promedio. Aunque desde que fue inaugurado –el 30 de julio de 2010 con un partido Chivas-Manchester United– nunca ha registrado un lleno total, las entradas están vendidas, pues Jorge Vergara se aseguró de que los fanáticos compraran las butacas, plateas y palcos por cinco, 10 y hasta 15 años.

–¿De qué tamaño sería el golpe para el negocio del futbol si por temor a hechos violentos los fanáticos dejaran de asistir a los estadios?, se le pregunta a Carazo.

–Es muy difícil hacer la estimación, pero lo más viable sería evaluar el porcentaje de asistencia que tiene cada estadio y los ingresos que se captan, y luego revisar en qué medida descendió y cuánto dejó de ingresar por entradas y todo lo que se vende. Habrá que esperar hasta el término del torneo para ver si bajó o no el número de asistentes a los partidos y luego, mediante una encuesta representativa, ver si fue por un tema conectado por la inseguridad. Tendríamos que ver también cuánta de esa gente que va entra con boleto pagado o cuántos son regalados.

“Puedo decirte que en este momento, según la información que tengo, las malas rachas de los equipos es lo que ha hecho que bajen las entradas. Y te diría que más que la inseguridad un factor poderoso que aleja a los fanáticos es la cuestión económica, porque cada vez es más costoso ir al futbol. Si hubiera una renuncia de las familias de ir al estadio por el tema de la inseguridad sería a posteriori.”
Una de las justificaciones que ha esgrimido el club Monterrey para contar con una nueva sede es que las 38 mil butacas del estadio Tecnológico son insuficientes para la demanda de fanáticos que cada 15 días asisten para apoyar al equipo.
Además, la directiva del conjunto desea contar con un inmueble moderno de las características que tendrá el estadio Internacional Monterrey cuando esté listo en 2013. Asimismo, los dueños de la industria del futbol tienen un proyecto para invertir en nuevos estadios; de esta manera se demostrará la competitividad de México a nivel mundial y, de paso, “buscar que el país sea sede de Copas del Mundo o Juegos Olímpicos en las siguientes dos décadas”, refirió en 2009 Angélica Fuentes, directora general de Grupo Omnilife, dueño de las Chivas.
Tanto el estadio Omnilife como el Nuevo Corona ya fueron sede de partidos internacionales. A pesar de ser dos ciudades con permanente presencia del narcotráfico y crimen organizado, cada uno alojó ocho partidos del Mundial Sub 17 México 2011. Al igual que en el resto de los escenarios, ambas fueron resguardados por efectivos federales, municipales y estatales que convivieron durante tres semanas prácticamente al lado de los jugadores.
El de las Chivas recibió seis encuentros de fase de grupos, uno de octavos de final y uno de semifinal. En tanto, en el de Santos, México vino de atrás y derrotó a Alemania 3-2 en el épico encuentro que le dio el pase a la final del torneo con el gol de olímpico de Jorge Espericueta y el de chilena de Julio Gómez.

Saldo blanco

El resultado deportivo y en la organización no pudo haber sido mejor para la Femexfut, organismo que a pesar de la ola de violencia que se vive en México se empecinó en apostar en que habría saldo blanco y que la inseguridad no impediría que se realizara el Mundial para demostrar al mundo que el país tiene la capacidad de ser ejemplo en la organización de eventos deportivos internacionales.
“El tema de la seguridad no podemos evitarlo, pero sentimos que vamos a tener saldo blanco. Estoy seguro que la misma ciudadanía nos va a ayudar a mantenerlo. Se están tomando medidas, espero que todos tengamos la madurez para dar un reflejo de lo que es México, porque tener un mundial es hablar bien de México. Es un compromiso de todos nosotros, tenemos que hablar bien de nuestro país, que tal vez no está pasando por su mejor momento por las situaciones que todos conocemos, pero que nosotros nos sumemos y hagamos cosas positivas para lo sociedad, es un compromiso como institución”, aseguró en marzo pasado el presidente de la Femexfut, Justino Compeán.
Unos días antes del inicio del Mundial, el federativo insistió en que obtener la sede del evento no fue fácil por la imagen que tiene México en la comunidad internacional. “Para nosotros no ha sido sencillo porque nuestra imagen no es la mejor, pero tenemos que sacar la mejor cara de México, la cara de la paz social. Ahora es cuando hay que demostrar que somos un país seguro”, declaró.
Una y otra vez, Compeán refirió que representantes de la FIFA, especializados en seguridad, visitaron México para implementar sus protocolos en los estadios. También indicó que, aunque “es un trabajo que no se ve”, dedicaron mucho tiempo a afinar con las autoridades municipales, estatales y federales la manera en que se garantizaría la seguridad de las selecciones visitantes y de los fanáticos.
La misión de “hablar bien del país” es un encargo que desde antes del inicio del Mundial de Sudáfrica 2010, Felipe Calderón les hizo a los dirigentes de la Femexfut. Sin embargo, después de los dramáticos acontecimientos del 20 de agosto, Compeán y De María pidieron a la Secretaría de Gobernación que autoridades de todos los niveles cumplan con su obligación de encargarse de la seguridad fuera de los estadios y que se implementen los mismos protocolos que hubo durante el Mundial Sub 17.
Dijeron que confían tanto en la disposición de las autoridades que el partido de la Selección de México contra Brasil programado para octubre próximo, justamente en el estadio Territorio Santos Modelo, no se cancelará y que la conclusión del juego Santos-Monarcas se llevará a cabo en el mismo escenario, pues no hay ninguna razón para jugarlo en otro lugar. Incluso refirieron que México ya se postuló ante la FIFA para pedir la sede del Mundial Sub 20 en 2017. l