Clavada por las deudas

Exitosa como clavadista, Tatiana Ortiz Galicia se desenvuelve con menos destreza en asuntos empresariales. Al abandonar las piscinas fundó una promotora deportiva, Promostars, que ahora enfrenta líos por incumplimiento de sus obligaciones laborales. Asimismo, las propietarias de una empresa de modelos y un grupo de edecanes sostienen que Ortiz y su socio les deben más de medio millón de pesos y se esconden para no pagar.

En su faceta de empresaria deportiva, Tatiana Ortiz Galicia, quien junto a Paola Espinosa conquistó para México la medalla de bronce en la plataforma de 10 metros durante los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, enfrenta acusaciones por incumplimiento de pagos superior al medio millón de pesos en agravio de un grupo de edecanes y de la agencia de modelos Lime Cast.

La clavadista, en sociedad con Ulises Jaime Salazar Moreno, formó la empresa Promotora Deportiva, Cultural y Social Promostars Orsa, S.C., como lo acredita la escritura pública número 117261 otorgada por el notario público número 9 de Tlalnepantla, Estado de México, Claudio Ibarrola Muro.

El 8 de abril de 2010, Salazar Moreno, en su carácter de representante legal de Promostars, firmó dos pagarés a favor de las modelos Vania Álvarez Sánchez, Sandra Hernández Rivero y Vania Villalón Canan, por un total de 160 mil 680 pesos.

Como no se pagó el adeudo, Vania Álvarez Sánchez promovió un juicio ejecutivo mercantil que concluyó el pasado 10 de mayo cuando el juez tercero de lo Civil de Tlalnepantla, Estado de México, Bernardo Álvarez Morales, condenó a Salazar Moreno a pagar 257 mil y 88 pesos, únicamente por concepto de intereses moratorios generados por los dos pagarés insolutos.

De acuerdo con Álvarez Sánchez, también modelo de pasarela y de portadas para revistas de adultos, la deuda de estos promotores deportivos asciende a 420 mil pesos, si sólo se considera la sumatoria realizada hasta abril de 2010. Asegura que todavía están pendientes los intereses que se generen hasta la actualidad.

La empresa de Tatiana también le debe 96 mil 110 pesos a la agencia de modelos y edecanes Lime Cast. Desde diciembre de 2009, la clavadista y su socio firmaron una carta compromiso en la que se comprometieron a liquidar ese adeudo.

Las socias de esa agencia, Haydee Guadalupe López Ramírez y Laura Liliana García Jiménez, comentan que de nada les ha servido ese documento firmado de puño y letra por la clavadista que a la letra dice:

“Por este medio hago constar que yo, Tatiana Ortiz Galicia, en nombre y en representación de la empresa Promotora Deportiva, Cultural y Social Promostars Orsa, S.C., me comprometo a pagar a 30 días hábiles a la empresa Lime Cast, representada por la señorita Haydee Guadalupe López Ramírez, los trabajos realizados que a continuación enlisto”.

Entre las actividades organizadas por Promostars durante la vigencia del contrato incumplido destaca la “posada de la familia Ortiz-Galicia 2009”, realizada en la casa de los padres de Tatiana. Para ésta requirió un par de edecanes categoría AA, con un costo de 2 mil 960 pesos. Sin embargo, el mayor presupuesto que deben cubrir por la prestación de servicios de siete modelos fue con motivo del I Torneo Navideño de Tochito 2009, por un total de 20 mil 720 pesos.

Haydee Guadalupe no oculta su enojo contra Tatiana desde su última y ríspida conversación que sostuvieron en marzo pasado: “Hiciste un compromiso y me contratas para ofrecerte un servicio. Qué pena que no te salieran las cosas con Ulises, pero tienes que pagar porque yo no me deslindé del pago a las edecanes y del proveedor”, le planteó la propietaria de Lime Cast.

Y agrega: “Me quedaron a deber 96 mil 110 pesos. Fuimos engañados. Siempre nos trajeron que nos pagaban al siguiente mes. Pasaron seis meses y así, hasta la fecha”.

Apunta que, si bien el documento firmado por Tatiana y Ulises es muy válido, no quiso presentar ninguna demanda porque el proceso iba a llevarse mucho tiempo y le costaría demasiado dinero. Por otra parte, se deslinda de las edecanes a las que Ulises y Tatiana les quedaron a deber dinero, y afirma: “Tengo la conciencia tranquila porque les advertí el tipo de personas que eran”.

Todavía recuerda la última conversación sostenida con Tatiana en marzo pasado. “Me dijo que me iba a pagar, y después me afirmó que ya no estaba trabajando con Ulises, que su socio había hecho mal las cosas y que decidió hacerlo a un lado”.

Comenta que la última vez que vio a los dueños de Promostars fue en Mundo E, el día de la firma del oficio. “Después no han querido darme la cara, y como no tienen oficina me dieron un número de teléfono de la supuesta oficina, pero jamás contestan. Lo hicieron con toda la intención”.

De mal en peor

 

Los propietarios de Promostars están obligados a cubrir los salarios que devengaron Vania Álvarez, Sandra Hernández y Vania Villalón durante el periodo comprendido entre enero de 2010 y marzo del 201. Antes de firmar el convenio de trabajo con Promostars, ellas trabajaban para Lime Cast.

Vania Álvarez, también licenciada en sicología, detalla a Proceso su amarga experiencia como trabajadora de Tatiana Ortiz y Ulises Salazar. La modelo muestra al reportero el convenio individual celebrado el 9 de enero de 2010 con Promostars, con vigencia de un año. En ese documento la clavadista aparece como administradora general de la empresa.

Recuerda que en diciembre de 2009 las edecanes fueron contratadas por Lime Cast para prestar servicios a Promostars y dice que recibieron el pago “al corte”, es decir, al finalizar el mes de labores. Aclara que su salario fue cubierto por la agencia.

Admite que las modelos optaron por retirarse de la agencia inconformes por la reducción de las tarifas acordadas para su prestación de servicios. Lime Cast decidió bajarles el presupuesto inicial de 300 pesos por hora a 280 pesos. “A la semana siguiente nos avisaron que el pago se reduciría a 250 pesos. Eso generó nuestro disgusto y en diciembre, cuando dejamos de trabajar con la agencia, se nos acercó Ulises para ofrecernos un convenio laboral por un año”.

“En ese momento –afirma Vania– se vio la posibilidad de que Promostars no redujera el presupuesto. Como estábamos trabajando bien con ellos y nos ofrecían un año de contrato, aceptamos la oferta. En diciembre nos fuimos de vacaciones y regresamos en enero para firmar con la promotora de Tatiana.”

Fue un error, acepta. “Nos quedamos sin el respaldo de la agencia, que en este medio puede ser un gran apoyo o el peor dolor de cabeza, porque de pronto hay que batallar para que te paguen”.

Refiere que al menos Tatiana asistió a casi todas las actividades de su promotora. Dice que hasta los padres de la clavadista se involucraron. “La familia completa estaba, con todo y perritos”. Asegura que las cosas empeoraron cuando Tatiana y Ulises les comunicaron que no podrían depositarle al “corte”, ya que la empresa Coca Cola les pagaba cada 60 días.

“Siempre nos dijeron que la compañía que nos pagaría era Coca Cola y que ellos simplemente nos subcontrataban. No obstante, jamás acudió un representante de esa empresa a los eventos y en tres meses no tuvimos uniformes, pero portamos las bandas con los logos de la compañía: Coca Cola, Powerade y Ciel.”

La edecán prosigue: “No me consta que realmente tuvieran el patrocinio de Coca Cola, pero sí conseguían el producto. Llevo cuatro años en el medio y sé que esa empresa da uniformes. Sin embargo, Tatiana y Ulises nos decían que estaban haciendo méritos para ganarse la cuenta.

“Era una contradicción permanente porque un día decían tener los cheques en la mano y al día siguiente cambiaban la versión; una semana después echaban otra mentira. Así empezaron a tener problemas con el resto de las chicas. Algunas se fueron porque no les pagaron los eventos, y sólo nos quedamos cuatro, pero fueron transas tras transas.”

Además, plantea Vania, las actividades no eran exitosas. Había demasiada infraestructura, pero poca gente. “Nos preguntábamos: ‘¿De dónde sale para que nos paguen a todas si no hay suficiente gente para que esto sea un triunfo?’.

“Pensamos que los presidentes municipales aportaban dinero. Entre nosotras comentábamos: ‘Este evento está muy chafa y en el contrato hay un sueldo de 280 pesos por hora para las chicas’. Al final lo único que me queda es cobrar lo estipulado en el convenio.”

Para ello Vania y su abogado preparan su estrategia. “Mi esperanza es que Tatiana responda por esta deuda, porque a final de cuentas este pendiente se originó por haber trabajado con ella”.

Pero ni Tatiana ni su socio responden. Proceso dejó mensajes a la esposa de Ulises, quien quedó de reportarse tan pronto terminara de arreglar un automóvil. Por lo que toca a Tatiana se grabaron mensajes en su celular. Al cierre de la edición ambos seguían sin comunicarse.

A Vania y a sus compañeras tampoco les responden las llamadas. “Ya no sabemos dónde buscarlos. Alguna vez que nos encontramos a Tatiana en un centro comercial nos aseguró que Ulises ya se estaba ocupando de la situación, pero cuando le preguntamos a Ulises su respuesta fue que ‘Tatiana está arreglando todo eso’”.

Sin duda, Tatiana Ortiz es una figura importante en el deporte mexicano. Se convirtió en noticia porque, tras conquistar la presea de bronce junto con Paola Espinosa y recibir el Premio Nacional del Deporte 2008, decidió retirarse luego de 17 años de carrera deportiva.

El pasado 24 de mayo anunció su regreso a los clavados en busca de una plaza en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Sin embargo, ni Paola ni Tatiana lograron el cometido de clasificar en clavados sincronizados en plataforma durante los recientes campeonatos mundiales de natación realizados en Shangai.

Apenas el viernes 19 Tatiana volvió a subir al podio junto con Paola Espinosa, luego de tres años de sequía en la modalidad de pareja. Ocurrió en la Universiada Mundial que se efectúa en Shenzhen, China, donde ganaron la presea de plata en plataforma de 10 metros de saltos sincronizados.

Esta fue la primera victoria del binomio después de obtener el bronce en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y luego de fracasar en la Copa Mundial FINA 2011 en julio pasado, donde terminaron en el octavo lugar en el certamen que marcó el regreso de Ortiz a la fosa de clavados.