Sin tomar en cuenta la oposición de organizaciones ciudadanas y de ecologistas, la Semarnat autorizó la edificación del Estadio de Futbol Monterrey. Incluso los Consejos Consultivos para el Desarrollo Sustentable emitieron una recomendación en la que advierten que este proyecto conlleva graves daños al medio ambiente y pone en riesgo a numerosos pobladores de la zona ante los torrentes de ríos que se desbordan por las intensas lluvias. La aprobación para edificar el coso, opina un ambientalista, favorece a Femsa y tiene un tufo de corrupción, pues demuestra que tanto la Semarnat como la Profepa favorecen los intereses del gran capital.
MONTERREY N.L.- El 21 de octubre de 2008, Humberto R. Medina Ainsle, consejero jurídico del gobernador de Nuevo León, solicitó al Congreso local la desafectación de un predio poligonal de 25 hectáreas en el parque La Pastora. El propósito: entregarlo en comodato a Fomento Económico Mexicano (Femsa) para que en ese sitio se construyera el Estadio de Futbol Monterrey (EFM).
A casi tres años de distancia, el gobierno encabezado por Rodrigo Medina de la Cruz –hijo del promotor de la desincorporación– otorgó el predio a la promotora bajo la modalidad de comodato por 60 años.
Por otra parte, el viernes 5, la delegación estatal de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) publicó un resolutivo mediante el cual autorizó la edificación de la nueva casa del equipo de futbol Rayados de Monterrey. El inmueble, con capacidad para 50 mil espectadores, tendrá un costo de 2 mil 136 millones de pesos.
Integrantes del Consejo Consultivo para el Desarrollo Sustentable (CCDS) Núcleo Nuevo León –organismo ciudadano integrado a la Semarnat para labores de auditoría, recomendación y análisis– consideran que la emisión del permiso fue un albazo por parte de la dependencia.
Aseguran, en voz del consejero Ángel Tovalín Castillo, que fueron engañados por la delegada de esa dependencia en Nuevo León, Brenda Lizeth Sánchez Castro, quien el jueves 4 se reunió con ellos y sabía que se oponían a la construcción del estadio en el centro del bosque La Pastora. No obstante, apunta Tovalín, al día siguiente emitió la autorización.
Los consejeros argumentaron que la construcción del inmueble, a un costado del río La Silla y en medio del mayor parque natural con que cuenta el área metropolitana, provocaría daños ecológicos graves. Además, precisaron, la obstrucción del afluente representaría un grave riesgo para moradores del área circunvecina en caso de que ocurran fenómenos naturales, como la tormenta tropical Alex que el año pasado devastó Nuevo León.
El activista Gregorio Vanegas Garza, opositor al proyecto, señala que desde hace meses han sido construidos en el predio pozos de absorción que desvían el agua del río La Silla, y hasta la fecha no ha intervenido la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Los ambientalistas anunciaron que continuarán su batalla legal para bloquear el plan impulsado por el gobierno de Nuevo León y Femsa.
Por su parte, Sánchez Castro se comprometió a dar una entrevista sobre el tema, pero hasta ahora no ha cumplido. Desde el viernes desapareció de la escena, pues no quiere dar la cara a los integrantes de los CCDS, quienes le solicitarán que explique su actuación.
Albazo
El viernes 5, la Semarnat difundió un boletín para anunciar que aprobaba los resolutivos en materia de impacto ambiental 19/MP-0198/05/11, y de cambio de uso de suelo 19/DS-0199/05/11 para el proyecto Estadio de Futbol Monterrey promovido por el Fideicomiso Empresarial No. F/396. Esta entidad es la figura jurídica creada por Femsa para la administración del inmueble.
En el boletín se indica que de los 245 mil 471 metros cuadrados cuya desafectación se solicitaba, la Semarnat permitió el cambio de uso de suelo de 187 mil 499. Esta superficie comprende dos predios conjuntos en el bosque La Pastora, ubicado en el municipio de Guadalupe.
En la parte final del resolutivo se indica: “Es importante destacar la amplia participación ciudadana durante el proceso de la consulta pública que dio cumplimiento a las distintas disposiciones respecto de la participación pública y el derecho a la información”.
Con esta aprobación, Femsa logró superar los escollos legales para la construcción del estadio, anunciada el 8 de septiembre de 2008, por el entonces gobernador Natividad González Parás. En ese acto estuvieron presentes jugadores de los Rayados y José Antonio El Diablo Fernández, integrante de la familia Garza Sada y presidente de la empresa promotora del proyecto. Días después, el júbilo fue acallado por el Congreso local que frenó el ímpetu del mandatario al recordarle que, antes de pensar en cualquier construcción, era necesario desafectar el predio donde ésta se asentaría.
Ahora todos esos problemas parecen superados y la empresa está en libertad de construir el coso del que tendrá posesión durante 60 años, lapso tras el cual, de acuerdo con el convenio firmado, el inmueble pasará a ser propiedad del estado.
Femsa cuenta con el respaldo de la empresa cervecera holandesa Heineken, que absorbió la Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma, una de las principales patrocinadoras del Club de Futbol Monterrey. La insignia del gigante cervecero de Europa es una cerveza verde, color que ya adoptó Rayados esta temporada para su uniforme de visitante.
El lunes 8, ambientalistas integrantes del Colectivo Ciudadano en defensa del bosque La Pastora se presentaron en la oficina de Brenda Sánchez, con quien habían pactado una reunión a las 12:30 horas. Su divisa es: “Sí al estadio, pero en otro lado”.
A la hora señalada, unos 30 ecologistas acudieron a las oficinas de la delegación y fueron atendidos por la subdelegada Irasema Arriaga Belmont, quien les comunicó que debido a “una emergencia” la delegada había tenido que salir al municipio de Galeana, en el extremo sur del estado, y que no podría atenderlos.
Los manifestantes liderados por el activista Claudio Tapia comenzaron a reclamarle a la funcionaria la ausencia de la delegada. Una hora después, los ecologistas colocaron en las ventanas carteles con consignas en contra de Sánchez Castro y de repudio al estadio.
La tarde de ese día, la Dirección de Comunicación Social de la Semarnat en la Ciudad de México difundió un comunicado en el que reprobaba los “actos violentos” de los activistas:
“La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales condena enérgicamente una vez más el proceder de los miembros del Colectivo Ciudadano en Pro Defensa de La Pastora, quienes ingresaron de forma violenta a la sede de su delegación en Nuevo León insultando al personal que ahí labora. Incluso, destruyeron el módulo y el letrero con el nombre de la delegación, ubicados en el área común del palacio federal en el municipio de Guadalupe”.
Riesgos
En la manifestación de los ambientalistas estuvo presente Tovalín Castillo, quien sostiene que el texto de la recomendación en contra de la construcción del estadio fue del conocimiento de los 10 integrantes del CCDS, incluida la delegada Sánchez Castro.
El mismo jueves 4 cuando se emitió la recomendación, asegura el consejero, la Semarnat debió de haberla difundido, pero Sánchez Castro no lo hizo para publicar al día siguiente la aprobación del permiso a favor de Femsa.
La recomendación del CCDS es muy específica, agrega Tovalín Castillo y establece lo siguiente: “El proyecto del estadio se ubica justo en la inmediación de una subcuenca tributaria del río La Silla que desciende de una pendiente sumamente pronunciada del Cerro de la Silla, lo que la hace contar con características especiales. Hay agua superficial en abundancia, lo que implica una irrigación a los suelos que abarca su influencia; de esto se infiere el vigor de la mancha verde que caracteriza a la zona en cuestión”.
Para resolver este problema de exceso de agua, se indica en el documento, es preciso desviar el trayecto de la cuenca, lo que aumenta el riesgo de inundaciones en el lado norte del río, frente al estadio, donde hay casas-habitación.
El dictamen de los consejeros advierte que el área de construcción es susceptible a inundaciones, y que el proyecto omite señalar cómo se incrementaría el riesgo de los residentes de la zona al modificar y canalizar el trayecto de la cuenca.
También advierte que el estudio vial prevé una concentración de 9 mil vehículos para cada partido de futbol, y solamente hay 5 mil cajones de estacionamiento, más otros de espacios aledaños. No obstante, el proyecto de los constructores sólo reconoce un déficit de 2 mil 500 espacios. Ello derivará, destaca el documento del CCDS, en un grave congestionamiento vehicular que repercutirá en la pérdida de la masa vegetal, en detrimento de la calidad del aire y en la salud pública.
Después de la votación sobre este texto, los consejeros esperaban que la delegada convocara a una reunión pública para discutir los términos en los que fue planteado el rechazo a la edificación del estadio.
“Apresuraron el dictamen sin haber antes resuelto la recomendación que hicimos, como debía haber sido. Fue un mal pacto político. La sacrificaron a ella, porque todos van a ir sobre la delegada, porque es ella la que incurre en las ilegalidades. Obviamente el poder económico se está imponiendo para que avance el proyecto”, dice Tovalín Castillo.
Eso significa, afirma, que ni la empresa ni la Semarnat, ni Femsa se abren a la discusión de las observaciones que ha hecho el CCDS. “¿Que va a pasar con todos los señalamientos que hacemos? Ellos deben responder y si no lo hacen nos dejan una fuerte sospecha de que hay corrupción”.
Considera que la Semarnat trabajó a favor de Femsa. “Es muy obvio que la delegada estaba aplicando parcialmente criterios para beneficiar a la empresa para que no sea exhibida, que no enfrente los señalamientos públicos que le estamos haciendo. Con este apresuramiento para publicar el permiso de la Semarnat, se ve que hay un favoritismo para la empresa”.
El activista estima que el poder económico también consiguió doblegar a los diputados locales del PAN como Alfonso Robledo, quien inicialmente se había opuesto al proyecto. Incluso aseguraba que si se hacía el inmueble, “el río La Silla se llenaría de meados de los aficionados que acudieran a los partidos”.
A la postre, el legislador guadalupense cedió y dio su aprobación para que se desafectaran los predios y se los regalaran a la promovente. El colectivo de defensa del bosque anunció movilizaciones y un combate jurídico a la decisión de la Semarnat, debido a las irregularidades del proceso para entregar los permisos ambientales, sin considerar al daño que van a provocar en el pulmón del área metropolitana del estado.
Si las instancias nacionales no prosperan, advierten los ambientalistas, recurrirán a los tribunales internacionales.
Corruptelas
El CCDS de Nuevo León planea reunirse en fecha que aún no se determina. Tovalín Castillo dice que solicitará la renuncia de la delegada y que si ella no se va, él se retirará de ese órgano. “Yo esperaría que los demás consejeros también renuncien si ella permanece en el cargo. No creo que quieran ser marionetas de esta farsa”.
Gregorio Vanegas Garza, abogado de profesión y presidente de la asociación civil Libertad de un Pueblo, se pregunta por qué Femsa no hace lo que otras organizaciones, como la que administra el estadio Shea de Nueva York, que fue derruido para construir ahí mismo otro inmueble más moderno.
“¿Por qué no tumban el estadio Tecnológico y vuelven a levantar ahí este estadio?”, plantea el activista, quien estima que serán afectadas unas 20 mil viviendas de las colonias La Quinta, Tolteca, La Pastora y La Azteca, entre otras de esa concurrida área de Guadalupe.
Al considerar inmoral que sea una empresa extranjera, como Heineken, la que reciba el mayor beneficio de este “crimen ecológico”, Vanegas Garza cuestiona al gobierno de Nuevo León por brindarle a Femsa todas las vialidades necesarias para que funcione el proyecto.
Además, afirma que no ha sido presentado ningún documento que estime el impacto vial en la zona que será estrangulada por la afluencia de vehículos a los eventos.
Opina que la aprobación para construir el estadio se encuentra impregnada por un tufo de corrupción, pues considera que la Profepa y la Semarnat han trabajado para beneficiar el proyecto promovido por Heineken, lo cual contradice su mandato legal que consiste en proteger el medio ambiente.
Asegura que ha interpuesto tres amparos contra la construcción del estadio ante juzgados de distrito en materia administrativa: el 303/2010 ante el juez primero; el 314/2010 ante el juez segundo, y el 803/2010 ante el juez tercero. Aunque hasta ahora estos recursos no han sido resueltos, confía en que le serán favorables. Anticipa que no cejará en su esfuerzo y promoverá los recursos legales necesarios para detener las obras.
El jueves 11, el delegado administrativo de los Rayados, José González Ornelas, declaró que la construcción del inmueble es un hecho. Anunció que, el lunes 15, iniciarían trabajos de rescate de flora y fauna, y un mes después se efectuarán labores de despalme. De acuerdo con los calendarios establecidos, precisó, las excavaciones comenzarán la segunda semana de octubre próximo.
Los trabajos, apuntó, demorarán unos 30 meses para que el coso quede concluido en febrero del 2014. El directivo precisó que aún se encuentran pendientes un permiso municipal y otro estatal, mismos que espera obtener antes de que termine el mes en curso.








