Durante años, Raúl Yaqui Mario Corona Acosta convenció a familias pudientes de Jalisco para que depositaran sus ahorros en una Sofom de su propiedad que les dejaba buenos dividendos. No obstante, hace varias semanas se supo que en realidad Rymcapital no era una Sofom y que había cometido un megafraude piramidal que asciende a 500 millones de dólares. Pese la denuncia presentada por los principales afectados, la procuraduría estatal no sólo no detiene al principal implicado, sino que incluso lo dejó ir el jueves 21.
Durante años, la familia Pérez González, una de las más pudientes y numerosas de Jalisco –sus miembros son más de 100 y algunos residen incluso en Estados Unidos–, depositaron sus ahorros en Rymcapital, una Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (Sofom) que les dejaba dividendos que oscilaban entre 2 y 6%.
Los rendimientos que les dejaba Rymcapital (de Raúl Yaqui Mario Corona Acosta) les dieron tanta confianza a los Pérez, que pronto invitaron a tíos, abuelos y demás parientes para abrir cuentas master. Los tratos con Rym –iniciales del propietario de la Sofom– se iniciaron en 2007, cuando él llevaba dos años operando como persona física.
Y aunque ellos creían que su dinero se invertía en la Bolsa de Valores de Nueva York, en realidad era manejado por Corona Acosta como pirámide, actividad que no está autorizada por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
En mayo pasado los ahorradores dejaron de recibir los reportes que les enviaba Corona Acosta y al investigar las razones detectaron que en realidad habían sido defraudados por Corona Acosta. Hoy se sabe que el fraude asciende a 500 millones de dólares y afecta a cerca de 3 mil jaliscienses prominentes, entre ellos los hermanos Carlos Francisco y Francisco Javier Pérez González y sus familiares, así como los hermanos Ana María, Rebeca y Jorge Pérez Madrigal.
Hace varias semanas, los Pérez presentaron a través del abogado penalista Marco Antonio del Toro Carazo una denuncia de hechos contra Raúl Yaqui Corona ante la PGJ en la que incluyen también a su hermano Fernando y a su cuñado Alejandro Pérez González, según la averiguación previa 2163/2011 radicada en la agencia 5B.
Entrevistado en su lujosa oficina, Del Toro Carazo, conocido por defender a exbanqueros y a presuntos delincuentes de cuello blanco, dice que el llamado fraude ponzy que durante años produjo extraordinarios intereses a Corona Acosta se debió a que “media ciudad trabajaba para él”.
“Es de locura –dice–. Una de sus víctimas era un promotor de compañías aseguradoras y metió a 10 ejecutivos –que antes vendían seguros– a promover las inversiones en Rymcapital. Cada mes entraban como 5 millones de dólares y salía menos de la mitad.
“He platicado con los titulares de las cuentas master y hemos reconstruido el modelo de negocio en que se premiaba a los que metían más dinero, en una especie de club de inversión, con contratos y estados de cuenta que estamos aportando como pruebas.
“Es interesante (señalar) que entre ellos (los ahorradores) no había comunicación; todo lo controlaba Raúl Yaqui Mario, que además se rodeó de una atmósfera en que le creyeron. Enviaba estados de cuenta por internet con las supuestas acciones de las empresas trasnacionales que se compraban y vendían en su day trading”.
–¿Cómo se enganchan sus clientes?
–Al ver que su inversión dejaba buenos rendimientos, la familia Pérez se fue comunicando uno a uno de los ahorradores y hubo un fenómeno raro, porque se fueron aglutinando inversiones de tíos, abuelos y más familiares, que se aplicaron en dos cuentas master.
El abogado se disculpa y atiende las innumerables llamadas telefónicas de otros ahorradores defraudados. Y aclara que él no lleva defensas masivas, que sólo representa a los hermanos Pérez González; aunque dice que el megafraude piramidal allana el camino para que otros presenten sus quejas ante la PGJ.
En la denuncia de hechos, los afectados exponen con detalle el modelo de negocio que manejaba Corona Acosta y advierten que los engañó al hacerles creer que tenía experiencia financiera en la compraventa de acciones en el mercado neoyorquino con un método seguro de ganancia (day trading).
El escurridizo Corona
El dueño de Rymcapital concentró el dinero en siete cuentas master y varias subcuentas; las primeras tenían un rendimiento mensual de 4% que algunas veces eran de 6%, más la posibilidad de cobrar bonos adicionales por atraer inversionistas fuertes.
Los titulares de las cuentas eran Jorge Pérez Madrigal y Javier Pérez Madrigal, quien al morir fue sustituido por Francisco Javier Pérez González. Ellos asumieron que el dinero se invertía en la bolsa neoyorquina.
En la querella, los hermanos Pérez González sostienen que Raúl Yaqui Mario “adujo que su sistema le permitía retirarse cuando hubiera una caída bursátil, vendiendo las acciones en las que invirtió cuando se desplomara hasta una pérdida de .02%.
De esa forma, agregan, él dijo que “nunca habría riesgo (…) El defraudador nos hizo creer que el ejercicio que diseñó se repetía por muchas ocasiones en una misma jornada y que, al operarlo así todos los días, daba lugar a un importante cúmulo de operaciones (todas operadas bajo su modelo de day trading). Consecuentemente, así lograba una utilidad diaria derivada de las muchas operaciones que llevaba a cabo”.
No obstante, según la demanda, “hemos descubierto que eso es falso. La realidad es (la Sofom de Corona Acosta) opera al margen de la ley y captó recursos bajo un esquema meticulosa y dolosamente diseñado con la finalidad de apropiarse de los mismos. Bajo el nuevo esquema corporativo y al tratarse de una Sofom, el hoy indiciado nos hizo creer que gozaba de todo el respaldo jurídico e incluso de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores”.
También exponen que en 2009 Raúl Yaqui les informó que era necesario que los contratos de inversión se hicieran en favor de una persona moral de Estados Unidos
–Rym Capital LLC, creada para operar en el mercado en el país vecino sin problemas legales–, por lo que la Sofom local trabajaría bajo el mandato de Rym Capital LLC.
Los hermanos Pérez González aseguran que Corona Acosta pretende eludir la justicia; sostienen que incluso el hermano de Raúl Yaqui Mario, Fernando Corona puso en venta varios autos de lujo y está comprando oro y otros valores con el dinero de los defraudados; además, dicen, pretende huir del país.
Comentan que el acusado ordenó borrar archivos de las computadoras de Rymcapital en sus oficinas de Puerta de Hierro, que hoy permanecen cerradas.
Por su parte, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) difundió un comunicado el viernes 25 en el que lanza un alerta sobre 14 empresas –entre ellas Rymcapital– que captan recursos sin tener la autorización correspondiente:
“Ninguna de estas empresas puede captar recursos del público mediante la celebración de operaciones de depósito, préstamo, crédito, mutuo o cualquier otra operación que implique la obligación de devolver el importe de dichos recursos.”
Varios defraudados acudieron a la delegación estatal de la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) para pedir orientación y presentar su denuncia contra Corona Acosta ante la Subprocuraduría B de Delitos Patrimoniales No Violentos de la PGJ.
Además, subieron a internet un formato de denuncia con espacios en blanco para que los afectados puedan anotar sus datos personales, así como la cantidad que invirtieron, las fechas y el tipo de documentos bursátiles para robustecer las averiguaciones previas ante el MP.
Codicia e ignorancia
Federico M., uno de los agraviados por Rymcapital, trabajó durante 28 años de sol a sol. Precavido, asegura que pensó siempre en tener un retiro decoroso. Hace cinco años compró su primer auto nuevo en una agencia; hace poco lo cambió por uno nuevo, gracias a que privilegió el ahorro y supo controlar sus gastos.
Pero hoy su futuro no es tan halagador, reconoce. “Gano para vivir y tenía buenos ahorros que no había tocado en mucho tiempo, por lo que pensé hacer un fuerte retiro para hacer un viaje al viejo continente con mi esposa”.
Se le quiebra la voz mientras muestra a la reportera los depósitos que hizo desde mayo de 2008 a la fecha. Dice que los intereses se reinvirtieron de manera sistemática por lo que ya tenía 3 millones 400 mil pesos que, comenta, quizá ya no recupere.
“Me da pena. No sé qué hacer… Las ganancias (de 2% cada mes) me hicieron sacar todos los ahorros de mi vida de una cuenta bancaria (para meterlos en Rymcapital). Deseché la idea de invertir en una casa o en bienes raíces porque la inversión era muy buena”, dice el entrevistado.
Hoy, Federico sólo tiene ahorrados 12 mil pesos y teme que lo que gana actualmente no le alcance para pagar un abogado que defienda su caso. Él, como otros defraudados ya llenó su formato de denuncia pero hasta el lunes 25 no lo había presentado ante la PGJ.
Relata que hacía sus depósitos en una cuenta a nombre de la Sofom. Luego entregaba las copias a unos promotores, quienes visitaban y animaban a los demás inversionistas en sus domicilios.
Federico asegura que a cambio de la ficha de depósito personal de Rymcapital le entregaba un contrato en que la empresa se comprometía a pagar buenos intereses a tasa mensual fija. Y como el porcentaje de sus ganancias se reflejaba en el estado de cuenta mensual nunca tuvo dudas, hasta que en mayo pasado dejó de recibir información.
Al llamar a las oficinas de Rymcapital le dijeron que las inversiones habían sido aseguradas por el buró federal de investigación de Estados Unidos (FBI, por sus siglas en inglés), que el problema sería resuelto en cuestión de días. Sin embargo, en junio le dijeron que apenas las indagatorias aún no concluían.
Federico se enteró del megafraude el viernes 22 al leer una nota de la agencia Apro. Desde entonces, dice, “empezó mi calvario”.
Y aun cuando los defraudados aseguran que las autoridades de Estados Unidos saben sobre el fraude piramidal y conocen las denuncias contra Rymcapital, en Jalisco la PGJ tuvo en sus oficinas a Raúl Yanqui Mario Corona el jueves 21 pero lo dejó ir.
La dependencia que dirige Tomás Coronado Olmos aseguró que no pudo inculpar al responsable de Rymcapital, quien se reservó el derecho a declarar y argumentó que sólo comparecía en calidad de presentado.
No obstante, los afectados, entre ellos los hermanos Pérez González, los González, los López y muchas familias de clase media alta y alta de Jalisco, piden a la dependencia dictar arraigo a Corona Acosta e iniciar una investigación en su contra para que les devuelva el dinero que les debe.








