MÉXICO, D.F. (apro).- Concluyeron los trabajos de restauración a la estela monumental de arte olmeca Tríada de los felinos, cuyos once fragmentos fueron descubiertos en la falda norte del Cerro Gordo, municipio morelense de Chalcatzingo, por investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hace tres meses.
Con este hallazgo suman ya 41 las piezas escultóricas olmecas que se han encontrado en Chalcatzingo desde la década de 1930, cuando se hicieron allí las primeras exploraciones. Asimismo, Tríada de los felinos es la cuarta obra que muestra figuras de tigres y cuya creación data de hace casi treinta siglos (800-500 antes de Cristo).
Olga Lucía González y Gilberto Buitrago, de la Coordinación Nacional de Patrimonio Cultural del INBA, presentaron los resultados de dicha labor de conservación. Señalaron que implicó, “además de armar el rompecabezas”, crear un sistema de pernos para sostener “su peso de una tonelada con 600 kilogramos, así como unir los fragmentos con resina especial y resanar la superficie con polvo de tierra y cal”.
Los tres felinos que se observan en la estela fueron labrados de perfil, sentados, mirando hacia el oeste. Exhiben en los maxilares superiores un enorme colmillo y cada uno ofrece diferentes diseños en su cabeza.
A su vez, el arqueólogo Mario Córdova Tello, delegado del INAH en el Estado de Morelos, y quien ha impulsado el Proyecto Arqueológico Chalcatzingo, expresó que aparte de Tríada de los felinos, “otro de los relieves que ya pueden admirarse en la zona es La procesión o Los olmecas caminantes”. Exhibe en una superficie de más de tres metros de ancho y 1.60 de altura, cuatro figuras de señores olmecas vestidos suntuosamente.
Considerada la cultura madre de Mesoamérica, por años la civilización olmeca se creyó limitada sólo a la geografía maya, a partir de los hallazgos en el siglo 19 de las cabezas colosales olmecas en San Lorenzo y Tres Zapotes, Veracruz, y que el poeta Carlos Pellicer llevó al Museo de La Venta en Villahermosa, Tabasco.
Sin embargo, la presencia olmeca se detectó un siglo más tarde también en Guerrero, con descubrimientos de piezas labradas en jade y otros.
Tríada de los felinos y Procesión “resultan un atractivo importante para visitar esta zona al oriente de Chalcatzingo, único sitio prehispánico que se conoce en el centro de México con grandes bajorrelieves”, dijo a manera de invitación Mario Córdova.











