El fracaso de la selección de Brasil en la Copa América demuestra que el futbol carioca atraviesa por uno de sus peores momentos. Con el Mundial de Futbol 2014 en puerta, el país sudamericano enfrenta enormes retos en un entorno enrarecido por acusaciones de corrupción en contra de Ricardo Teixeira, presidente de la Confederación Brasileña de Futbol, y del comité organizador del certamen mundialista. Entre los desafíos se encuentran terminar a tiempo la construcción y remodelación de 12 estadios en los que se desarrollará la justa y preparar una selección con la que no se repita el desastre de Maracaná, cuando en 1950 Brasil perdió la final ante Uruguay en este coso histórico.
SAO PAULO.- Cuando Elano soltó el derechazo y el balón se fue a las gradas, en la porra brasileña apenas asomó la preocupación. En el segundo penal, ejecutado por Thiago Silva, el esférico rebotó en el arquero paraguayo Justo Villar, mientras los aficionados cariocas no daban crédito a lo que veían. La displicencia con que André Santos realizó el tercer cobro con un zurdazo que terminó en la tribuna, encolerizó a las barras verdeamarillas. El colmo fue cuando Fred lanzó un tiro suave y la pelota se negó a entrar en la red.
Los cuatro penales fallados –hecho inédito– por el conjunto brasileño en su eliminación ante Paraguay durante los cuartos de final de la Copa América sirvieron para que en Brasil se encendieran focos de alarma, pues el país recorre un camino tortuoso en la organización de la Copa del Mundo de Futbol 2014.
Ahora toda la atención se ha enfocado en la figura de Ricardo Teixeira, presidente de la Confederación Brasileña de Futbol (CBF), y del comité organizador del certamen mundialista. Del resultado de este torneo dependerá que se cumplan sus aspiraciones de suceder a Joseph Blatter al frente de la FIFA, cuando éste termine su periodo en 2015.
“Perdimos la oportunidad de aprovechar un gran torneo porque no tendremos eliminatorias para probar el equipo. Ahora la apuesta a futuro es ganar el Mundial en Brasil”, dijo el delantero Robinho en el estadio Único de La Plata.
El tiempo se agota y el director técnico Mano Menezes necesitará programar partidos amistosos ante México, Alemania y Argentina para poner a prueba a su escuadra ante un 2012 sin competencias, dado que por su condición de anfitriones los brasileños no jugarán eliminatorias.
Pero si la posibilidad de que en 2014 ocurra un nuevo maracanazo (la derrota 2-1 en la final ante Uruguay en el Mundial 1950) siempre amenaza a Brasil, otros nubarrones se ciernen sobre la organización del Mundial, en especial sobre Teixeira.
Exyerno del presidente de la FIFA Joao Havelange, quien convirtió al futbol en una gran multinacional en sus tres décadas al frente del organismo, Teixeira provocó un escándalo mayúsculo la semana pasada en Brasil con sus declaraciones a la revista Piauí. En éstas insultó a los medios que lo cuestionan por sospechas de corrupción; además, amenazó con impedirles que realicen su trabajo durante el Mundial 2014.
“¿Qué carajo tienen que ver las personas con las cuentas de la CBF? Es una entidad privada, sin dinero público. ¿Por qué mierda todo el mundo me rompe las pelotas? No me importa, incluso me cago (en las acusaciones), me cago a montones”, dijo.
Los señalamientos en contra de Teixeira fueron difundidos recientemente por la cadena británica BBC en el programa Panorama, por el periodista Andrew Jennings, quien se ha especializado en investigar casos de corrupción en la FIFA y el Comité Olímpico Internacional.
La cadena televisiva reportó que según la justicia suiza, entre agosto de 1992 y noviembre de 1997, Teixeira recibió de la empresa ISL 9.5 millones de dólares depositados en una cuenta secreta en Liechteinstein. Para cerrar el caso, la justicia helvética preservaría los nombres de los investigados a cambio de devolver el dinero del soborno.
Las acusaciones motivaron que, a partir del próximo 2 de agosto, la Comisión de Constitución y Justicia de la Cámara de Diputados de Brasil inicie una investigación al respecto.
Excepto TV Globo, que tiene acuerdos de televisión para transmitir en exclusiva los partidos con la selección brasileña, todas las cadenas de televisión brasileñas hicieron eco del escándalo. A éste se unió la escandalosa reelección de Blatter en la FIFA y las acusaciones sobre compra de votos para la organización del Mundial de Qatar en 2022.
Deslinde presidencial
En mayo pasado, un expresidente de la federación inglesa, David Triesman, involucró a Teixeira en un supuesto pedido de soborno a cambio de apoyar a Inglaterra como sede en 2018.
Un portavoz del gobierno consultado por el corresponsal confirmó una información difundida en los medios según la cual la presidenta Dilma Rousseff ordenó posponer las audiencias que pide Teixeira en el Palacio del Planalto.
En algunos sectores del Partido de los Trabajadores (PT) existe la idea de que aparecer al lado de Teixeira podría acarrearle problemas de imagen a la presidenta, quien se jugará probablemente la reelección en octubre de 2014, tres meses después de que concluya la Copa del Mundo de Brasil.
En mayo pasado, Teixeira estuvo en Brasilia para mover sus contactos y desactivar la apertura de una comisión parlamentaria de investigación (CPI) impulsada por el diputado y exgobernador de Río de Janeiro Antony Garotinho. Al final este legislador, quien contó con el apoyo de otro legislador de Río de Janeiro, el exjugador Romario de Souza Faría, sólo reunió 117 firmas de las 171 que se requerían para investigar a Teixeira.
Sin embargo, el movimiento parlamentario no sólo pretendía llamar a cuentas a Teixeira y poner a disposición del Ministerio Público los estados financieros de la CBF y del Comité Organizador Local (COL). También buscaría ampliar sus pesquisas a la administración anterior encabezada por el expresidente Luiz Inásio Lula da Silva (2003-2010), quien antes de abandonar el cargo, en diciembre pasado, otorgó a la FIFA una exención fiscal por unos 680 millones de dólares, medida que beneficia a funcionarios de la entidad y las empresas patrocinadoras del evento mundialista.
“El próximo 2 de agosto, la Comisión de Constitución y Justicia de la Cámara de Diputados comenzará a trabajar en investigar las cuentas de la CBF y del Mundial y someterlas a los organismos fiscalizadores”, dice a este semanario el diputado Anthony Garotinho, exgobernador de Río de Janeiro, del Partido de la República. Este legislador pretende que Teixeira quede fuera de la organización del mundial.
Aunque esto no ocurra, apunta Garotinho, una vez que termine el mundial Teixeira debe ir a la cárcel. De lo contrario, indica, “quedará desmoralizado el sistema judicial brasileño”.
Los exabruptos de Teixeira publicados por la revista Piauí levantaron ámpula. Incluso la ONG Transparencia Internacional los calificó de “repugnantes”.
“Estas declaraciones son vergonzosas para Brasil. Las autoridades brasileñas y la FIFA deben analizarlas y tomar las medidas pertinentes”, aseguró la exatleta y jurista Sylvia Schenk, consultora sobre asuntos de corrupción deportiva de esa ONG.
Desafío a la FIFA
La opacidad con que el presidente de la CBF realiza la organización del mundial se confirma con la designación de su hija como secretaria ejecutiva del Comité Organizador Local.
El próximo domingo 31, la FIFA realizará una gran fiesta en Río de Janeiro para sortear las eliminatorias mundiales para Brasil 2014. Será una oportunidad para conocer la posición de la FIFA respecto a la organización del certamen.
El secretario ejecutivo de la FIFA, Jerome Valcke, cuestionó en abril pasado la marcha de las obras en los estadios. Su opinión fue compartida por Pelé, quien advirtió que Brasil “corre el riesgo de pasar vergüenza” a raíz de los problemas de infraestructura en las 12 ciudades sede.
Al tiempo que el director técnico Mano Menezes fue ratificado en el cargo –a pesar del desastre en la Copa América– y Teixeira lucha para que el Congreso no lo llame a cuentas, el gobierno desafió a la FIFA mediante el ministro de Deportes, Orlando Silva, del Partido Comunista do Brasil (PCB). Este funcionario logró que la Cámara Baja aprobara un proyecto para que la FIFA no pueda inmiscuirse en los contratos de construcción de obras destinadas al torneo mundialista.
Según el monitor de los gastos del Mundial instalado por el Sindicato de Empresas de Ingeniería (Sinaenco), se destinarán 6 mil millones de dólares en la construcción de los estadios brasileños en las 12 sedes. El 80% de ese capital fue otorgado en créditos a tasas preferenciales por parte del estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes), la banca de fomento brasileña.
En este sentido, una encuesta de agosto de 2010 del instituto Datafolha indicó que 57% de los brasileños está en contra de financiar la construcción de estadios con dinero público.
El Mundial tendrá su apertura en un estadio que comenzó a construirse en junio pasado en la zona este de Sao Paulo, que será propiedad del equipo Corinthians y de la multinacional de la ingeniería brasileña Odebrecht. La final se verificará en el Maracaná, de Río de Janeiro.
Las otras sedes serán Porto Alegre, Curitiba, Cuiabá, Manaos, Brasilia, Belo Horizonte, Salvador, Recife, Natal y Fortaleza. El gobierno de Rousseff y el de su predecesor, Lula, apostaron en colocar el Mundial 2014 y los Juegos Olímpicos 2016 como parte del motor de crecimiento en infraestructura llamado Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), que tendrá recursos enfocados en transporte y movilidad urbana para las ciudades sede.
“Los estadios están a buen ritmo, salvo Natal y Sao Paulo. Estamos a tiempo todavía. El grave problema son los aeropuertos, que tienen problemas ahora, no en 2014”, comenta a Proceso el titular de Sinaenco, José Bernasconi.
Bernasconi elogió la decisión de la presidenta Dilma Rousseff de tomar una decisión que molestó a gran parte del PT: entregar a la iniciativa privada 51% de tres de los principales aeropuertos del país: Guarulhos (Gran Sao Paulo), Campinas (interior del estado de Sao Paulo) y Brasilia.
En lo tocante al aspecto social, ya se originaron varios conflictos en las zonas pobres de las ciudades sede debido a expropiaciones y desalojos masivos en algunas favelas para la realización de las obras. Estos hechos ya fueron consignados por la relatora especial de la ONU para el Derecho a la Vivienda Digna, Raquel Rolnik.
“Los desalojos no ocurrieron de acuerdo con los patrones internacionales establecidos por la ONU. En muchos casos no se han respetado los derechos humanos”, manifestó Rolnik, al referirse a las denuncias sobre remoción de personas y viviendas en Sao Paulo, Río de Janeiro, Belo Horizonte, Curitiba, Porto Alegre, Recife, Natal y Fortaleza.
Durante la Copa América, Brasil presentó oficialmente a Neymar y Paulo Henrique Ganso, estrellas del Santos, campeón de la Copa Libertadores de América. Con ello abrió el camino directo y con una presión tan grande como el Maracaná hacia los jugadores y el director técnico Mano Menezes.
Como dijo Carlos Alberto Parreira, director técnico campeón mundial en 1994, preparador físico en México 1970 y nuevamente entrenador en Alemania 2006: “La selección tendrá una presión gigante, por eso además de la preparación física habrá que tener una preparación psicológica. Ya perdimos un Mundial en casa y no podemos permitir que eso vuelva a suceder”.








