MÉXICO, D.F. (apro).- Un par de explosiones en un complejo gubernamental en Oslo, Noruega, y un ataque a tiros en un campamento de las juventudes socialdemócratas en la isla de Uteya dejaron al menos 87 personas muertas.
El portavoz de la policía en Uteya, Are Frykholm sostuvo: “tenemos confirmación de que al menos 80 personas están muertas. No descartamos que haya más”.
Las autoridades informaron a la prensa el sábado por la madrugada que habían descubierto muchas más víctimas de las 10 reportadas inicialmente.
Todavía se desconoce el motivo, o si los ataques fueron obra de una persona o un grupo terrorista, pero el ministro de Justicia, Knut Storberget, informó que el hombre que abrió fuego en el campamento juvenil es un noruego.
En rueda de prensa, Storberget reveló que “una persona fue capturada. Me informaron que se trata de un noruego”.
El detenido tras los dos ataques del viernes en Noruega tiene vinculación con grupos de extrema derecha, informó por otro lado la cadena independiente de televisión TV2, que no dio a conocer sus fuentes.
Mientras, la policía se encontraba registrando un departamento en el oeste de Oslo, donde vivía el agresor noruego.
El sospechoso de 32 años no parece estar relacionado con el terrorismo islamista y, al parecer, actuó solo, aclaró un funcionario de la policía, quien habló bajo condición de anonimato.
“Esto no está vinculado a ninguna organización terrorista internacional, en absoluto”, sostuvo.
En Oslo, la capital noruega y ciudad donde se entregan los premios Nobel de la Paz, la explosión dejó siete muertos y una plaza cubierta con metal retorcido, vidrios rotos, documentos expulsados de edificios cercanos y una escena empañada por el polvo.
Una periodista de la radio estatal NRK, Ingunn Andersen, quien estuvo en el lugar del atentado, contó que había varias personas ensangrentadas en la calle. “Hay cristales por todas partes. Es el caos total. Las ventanas de todos los edificios de los alrededores volaron por los aires”, relató.
Luego del atentado con bombas, se registró el tiroteo en la isla de Uteya, en un campamento de las juventudes socialdemócratas, donde perdieron la vida decenas de personas.
Un hombre vestido con uniforme de policía abrió fuego sobre la gente y, según un testigo citado por NRK, había decenas de cuerpos tirados en el lugar.
El gobierno confirmó que el bombazo ocurrido en las oficinas del primer ministro noruego Jens Stoltenberg, y el tiroteo, son dos eventos ligados.
Stoltenberg relató que tuvo una sensación horrible cuando pensó que podía haber estado dentro del edificio impactado por el atentado y que pudo haber conocido a algunas personas de las que fallecieron hoy.
“Es algo que no quiero que pase en Noruega porque el fin del atentado como el de hoy es dar miedo a la población”, dijo.
Añadió que la policía noruega no revelará los nombres de los fallecidos aún y sólo se pondrá en contacto con sus familias.
“Es importante que la situación y lo que ésta provoca no tome el control de la población, es importante que uno se alce por encima y que la población noruega pueda estar lo más tranquila posible”, dijo.
Pidió a la ciudadanía que siga las indicaciones de la policía noruega, ya que tendrá que realizar una gran labor debido a la explosión y el tiroteo registrados.
El primer ministro informó que ha estado en contacto con expertos en áreas de seguridad y que su gabinete se reuniría por la noche a fin de evaluar las medidas a poner en marcha cuanto antes.












