OAXACA, Oax. (apro).- La Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) aceptó sorpresivamente que la asignación de 154 plazas y 2 mil 22 clases que otorga la Secretaría de Educación Pública (SEP) se lleve a cabo por medio de una evaluación que realizará la Universidad Pedagógica Nacional (UPN).
El líder magisterial Azael Santiago Chepi confirmó la información, pero aclaró que esta evaluación “no es parte de la Alianza por la Calidad de la Educación, ni es el examen nacional público de oposición porque en Oaxaca no se ha firmado ni se firmará la ACE”.
Por su parte, el representante de la SEP en Oaxaca, Jorge Olín Balderas, reconoció que aunque en educación básica “no ha sido posible aplicar de manera generalizada la prueba Enlace en los dos últimos años, en 2007 y 2008, sí se aplicó de tal manera que mil 217 profesores resultaron beneficiados con un estímulo monetario de tres mil pesos, en promedio.
El funcionario federal destacó que las plazas “no pueden otorgarse de manera discrecional”, razón por la que en mayo pasado se acordó realizar un proceso de regularización de las 3 mil plazas que demanda la Sección 22 del SNTE y que se encuentran por el régimen de honorarios, a través de una evaluación que realizará la UPN.
Anunció que en las próximas semanas se llevará a cabo el proceso de regularización de alrededor de 154 plazas y 2 mil 20 horas en su primera etapa, por medio del examen que realizará la UPN.
Olín Balderas aclaró que este proceso “no es un esquema abierto, sino que se aplicará específicamente para el caso de Oaxaca ”, pues el examen no lo aplicará el Ceneval, como se aplica en todo el país.
Además, el examen de concurso de plazas ya se aplicó el domingo pasado y, en el caso de Oaxaca se acordó con la Sección 22 que fuera la UPN la que diseñe y aplique el examen.
De entrada, dijo, hay alrededor de 600 maestros que ya solicitaron realizar este proceso de regularización.
A decir del funcionario federal, de los 200 días que contempla el calendario escolar, en Oaxaca se perdían entre 45 y 50 días por paros magisteriales; en 2011 se redujo a un promedio de 25 días perdidos.












