MADRID (apro).- El presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, anunció este miércoles su dimisión, luego de que el juez José Flors lo citó a declarar por un supuesto delito de “cohecho impropio”, en virtud de que recibió trajes de parte de la trama de corrupción política Gürtel.
“Voluntariamente ofrezco mi sacrificio para que Mariano Rajoy sea el próximo presidente del gobierno”, dijo Camps en rueda de prensa, en la que no admitió preguntas de los periodistas.
En un primer momento, ante el agravamiento de sus problemas judiciales, Camps pretendió aprovechar políticamente la situación para presentarse como víctima de una persecución política, que calificó como “una gran mentira”.
Sin embargo, el anuncio de la dimisión de Camps vino después de que el pasado viernes 15 el juez Flors, instructor en el Tribunal Superior de Justicia de Valencia en la llamada “causa de los trajes”, encontró indicios de un delito de “cohecho impropio” en la actuación del también líder del Partido Popular (PP) valenciano.
El auto judicial iba a obligar a Camps a sentarse en el banquillo de los acusados en su calidad de presidente de una comunidad autonómica, y podría haber comparecido el próximo otoño, en medio de las elecciones generales, lo que hubiera causado un gran daño al PP, sobre todo cuando en España existen indicios de un eventual adelanto de las elecciones para octubre o noviembre.
A la fecha, el PP aún mantiene una holgada ventaja sobre el Partido Socialista Obrero español (PSOE), del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, abatido en la preferencia popular con motivo de la crisis económica y sus deficiencias en la gestión del problema que enfrenta España.
En su contra, el PP tiene el peso de que muchos de sus dirigentes o ex dirigentes están implicados en la referida trama de corrupción política encabezada por el empresario y broker de las influencias políticas, Francisco Correa, quien llenó de sobornos y regalos a los dirigentes populares, entre ellos Camps, a quien le regaló trajes finos por un monto equivalente a 14 mil euros, y existen investigaciones sobre una posible financiación ilegal al PP.
Desde la calle Génova, sede del PP a nivel nacional, el líder Mariano Rajoy se ha mantenido en silencio, pese a haber sido el dirigente que más ha defendido y apoyado a Camps en los últimos dos años, desde que el tema saltó al ámbito público.
El máximo responsable de Justicia e Interior del PP, Federico Trillo, mantuvo un encuentro con Camps, según difundió en su sitio web el periódico español El País.
Se asegura que Trillo, exsecretario de Defensa, fue el operador del PP nacional para presionar a que Camps dimitiera para no afectar la carrera de Rajoy rumbo a La Moncloa.
En su anuncio de este mediodía, Camps señaló: “Dejo la presidencia de la Generalitat en este mismo instante, inocente, completamente inocente”. No han podido demostrar nada porque no hay nada”, aseguró, y añadió que ahora se siente “liberado” para poder defenderse de “estas infamias e insidias”.
“Ofrezco este sacrificio personal”, dijo Camps, quien aseguró que no puede “ser nunca ni el más mínimo obstáculo para que Rajoy llegue a los 46 millones de españoles. España necesita de un gran líder y de un gran proyecto político”. E insistió que su renuncia “es una decisión personal, firme y sentida, a favor de mi partido”.
Camps admitió ante la justicia que no pagó los 14 mil euros en trajes y que éstos le fueron regalados por la red corrupta de Francisco Camps, el jefe de la trama Gürtel.
Con esa afirmación ante los tribunales, el hoy ex presidente valenciano reconoció haber mentido durante más de dos años, en los que insistentemente aseguró haber pagado por dichos trajes.
En el pasado, una de sus frases más célebres fue: “Claro que me pago mis trajes”. Además, aseguraba que él siempre decía “la verdad”. No pocas veces puso en cuestionamiento las decisiones de los tribunales, y sus contundentes triunfos electorales pretendía hacerlos aparecer como refrendos que le limpiaban de los presuntos actos de corrupción cometidos.
Según explicó El País, Camps centró las miradas tras unas horas de confusión, al decidir de última hora “no acudir al Tribunal Supremo de Justicia valenciano para presentar el escrito de conformidad, con el que oficialmente aceptaría la condena para eludir el juicio por la causa de los trajes. Fuentes de la TSJ han explicado que los abogados de Camps llamaron a las 14:10 (hora local) para avisar de que el presidente acudiría a entregar el documento”.
No obstante, poco después de las 14:30 horas el tribunal fue alertado de que Camps no acudiría hoy.
Otros miembros o exmiembros del gobierno valenciano que están implicados son Ricardo Costa, exsecretario general del PP de esa comunidad autónoma; Víctor Campos, exvicepresidente valenciano, y Rafael Betoret, exjefe de Gabinete de la Consejería de Turismo y actual jefe de protocolo de la Diputación de Valencia.








