MÉXICO, D.F. (apro).- Aproximadamente 70 gramófonos y fonógrafos se exhiben actualmente en el Museo Franz Mayer de la Ciudad de México, pertenecientes a la colección del ingeniero Salvador Vélez García.
Además, se presentan registros fotográficos que pertenecen al acervo de la Fonoteca del INAH, y grabaciones originales de los acervos de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, la Fonoteca Nacional y la Biblioteca Donald C. Davison, de la Universidad de California.
Recordemos que el inventor Thomas Alva Edison construye en Estados Unidos, a finales del siglo XIX, el primer aparato grabador y reproductor de sonido. Es exactamente en 1878 que se conocerá popularmente como fonógrafo y que inventores y firmas corporativas se dan la tarea de producir estos aparatos y los gramófonos que se utilizan para la reproducción del disco plano.
Salvador Vélez García inició su colección hace 40 años y hasta el momento cuenta ya con 350 piezas. El mismo ha dicho que “estos aparatos les dieron voz a las personas para que se hicieran presentes y eternizaran sus memorias”.
Una de las piezas que destacan es un fonógrafo de 1898, el más antiguo, que fue utilizado por el etnógrafo noruego Kral Lumholtz para grabar música y ceremonias rituales en las comunidades indígenas de los huicholes y tarahumaras.
La curaduría estuvo a cargo de Luis Lledías, quien dividió la muestra en cuatro núcleos temáticos que permiten que el espectador conozca estas piezas y que, a través de una historia cronológica, pueda saber los procesos de llegada a México y el uso que se les fue dando, así como las prácticas etnográficas y para grabar repertorios musicales y encuentros políticos.
Distribuida bajo los títulos “La memoria del sonido”, “la Máquina parlante”, “Fotografías” y por último “Salas de audio”, el visitante logra tener un panorama rico y completo de este gran invento y sus usos.
Se exhibe una sección donde se puede conocer el funcionamiento interno de estos aparatos, sus accesorios, marcas y los lugares donde podían comprarse.
También se presenta una grabación realizada por el expresidente Porfirio Díaz a manera de respuesta al inventor Thomas Alva Edison. El éxito de este invento tuvo una popularidad tremenda de tal manera que llegó a escucharse en las alamedas y quioscos de nuestro país, así como para musicalizar en las salas de cine.
La muestra es realmente muy completa e interesante, pues durante la exposición se ha organizado una serie de conferencias con temas de conservación, así como la posibilidad de revivir el patrimonio sonoro en México.
A partir de agosto próximo, dentro del programa educativo, se presentaran varias mesas redondas que impartirán expertos en el tema. Las mesas son las siguientes: “Historiografía de la máquina de murmullos”, “Los sonidos en México como aportación al arte popular”, “Forma. Sonido y memoria”, “Conversando con los sonidos” y “Exhibición sonidera”, esta última se realizará en el claustro del museo.
Sin duda vale la pena acercarse a visitar está muestra que permanecerá abierta al público hasta 21 de agosto. El Museo se encuentra en Av. Hidalgo No 45, Centro Histórico.
“El fonógrafo, ecos del pasado”, en el Museo Franz Mayer
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“La memoria del sonido”. Foto: Conaculta |








