Indiferencia olímpica… y panamericana

El encargado de organizar los Juegos Panamericanos de Guadalajara, Carlos Andrade Garín, tiene una peculiar manera de “resolver” los problemas del Code, el organismo deportivo estatal que dirige: simplemente los ignora, aunque esté de por medio la salud, el rendimiento y el futuro de los jóvenes atletas que le dan razón de ser a la institución donde cobra. Aquí, los testimonios.

El director del Consejo Estatal para el Fomento Deportivo y el Apoyo a la Juventud (Code), Carlos Andrade Garín, protege a entrenadores extranjeros que sobreexplotan la capacidad física, humillan y acosan sexualmente a deportistas, acusan atletas y entrenadores que han tenido malas experiencias o han sido objeto de delitos en esa institución.
En noviembre de 2006 Ana Belén López Contreras dejó de practicar atletismo en las instalaciones del Code Jalisco en Puerto Vallarta, sobre todo por un intento de abuso sexual de su entrenador cubano, Víctor Victores García.
Los hechos constan por escrito en las oficinas de la Comisión Estatal de Derechos Humanos del Estado de Jalisco (CEDHJ) de ese municipio y en la Procuraduría General de Justicia del Estado de Jalisco (PGJ). La atleta interpuso la queja y la denuncia a principios de 2007, pero ninguna de las dos instancias ha avanzado en el caso (Proceso Jalisco 184).
“En 2008 me hablaron del Code; era Andrade Garín. Dijo que estaba muy molesto porque él no estaba enterado de la situación, qué por qué no había acudido a él”, cuenta López Contreras.
–¿Se comprometió a algo?
–Sí. Se comprometió a buscar los medios para que estas situaciones no volvieran a ocurrir, porque en ese año yo tenía dos compañeritas a las que les pasó lo mismo y no quisieron seguir con el proceso porque eran menores de edad.
Después de la llamada, Belén se reunió en Guadalajara con Andrade Garín, quien le reiteró su apoyo y el compromiso de solucionar el problema. Le dijo: “Primero que nada eres mujer, y en segundo lugar eres una ciudadana mexicana”. Por eso “me dijo que me fuera a Vallarta y él me llamaría en un mes. Pero pasaron varios meses y después ni la llamada me tomaba. Conseguí su número de celular, le hablé y me dijo que no tenía tiempo, que estaba muy ocupado”.
Así es que López Contreras no ha tenido una respuesta satisfactoria de las instituciones encargadas de procurar justicia, de las de derechos humanos, del Code, ni aun el apoyo al que personalmente se comprometió Andrade Garín, quien dirige el Comité Organizador de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011 (Copag).
No es exacto que Andrade Garín “no hizo nada”; de hecho apoyó al entrenador señalado por agresión, quien a pesar de las denuncias siguió un año más en Puerto Vallarta y después fue transferido a Guadalajara, donde, hasta donde sabe la atleta, “sigue siendo entrenador”.
–¿Cómo sabes que está en Guadalajara?
–Vine hace como un año y lo vi entrenando en la Unidad Revolución. Fue una sensación indescriptible. Lo veía y me preguntaba: ¿a cuántas más les has hecho lo mismo y que no dicen nada porque nunca pasa nada en este país?”.
–¿Sabes si él tocó a otras niñas?
–A mí y a otras cuatro en Vallarta, y a cinco en Guadalajara. Somos diez.
En febrero pasado, después de superar la depresión, la atleta intentó retomar el caso en las instalaciones de la PGJ en Puerto Vallarta, pero le dijeron que ya no hay delito que perseguir. “Incluso, la chica que me atendió me preguntó que si yo había otorgado una especie de perdón, porque el caso se cerró. Yo no lo autoricé. Lo que ahora quiero es que mi caso sirva como antecedente… no me gusta que una persona que ha hecho daño esté por la vida tan feliz y, más allá de eso, no me gustaría que les pasara a otras niñas eso mismo o algo más fuerte”.
De igual forma “arregló” Andrade Garín el problema que le planteó el entrenador de judo José Luis González, quien el 7 de marzo pasado abordó al funcionario en el estacionamiento del Code Alcalde para informarle de la desnutrición y maltrato físico y verbal que sufría la competidora de 13 años Shirlai Elisama Carrillo Preciado, a cargo del entrenador cubano Mario Chacón Vargas (Proceso Jalisco 332).
Andrade Garín le preguntó a González: “¿A esa niña a quién se la entregaste? El interrogado respondió que al profesor Chacón. “Yo lo veo, no te preocupes”, fue la respuesta de Garín, quien dio por terminada la plática. El 31 de marzo venció el contrato del profesor González y ya no se lo renovaron.
Promesas reventadas

El destacado atleta Pablo Jiménez, de 23 años, originario de La Barca y quien ahora radica en Monterrey, afirma que los métodos de los entrenadores cubanos acaban con los atletas. Los dejan “sin piernas”, dice, “porque nosotros no tenemos la complexión física de los cubanos; no podemos tener ese tipo de entrenamiento, y menos para un niño, que no está formado”.
Como ejemplo cita a competidores de su generación: Carlos Pérez fue seleccionado mundial en 2003 y sólo duró dos años más en las pistas; Pablo Román ganó una medalla de oro en 2001 y para 2003 “ya no podía con el hombro”; Hugo Navarro fue campeón nacional y a los 13 años obtuvo el récord mexicano en salto de longitud, pero dos años después se rompió el fémur por exceso de entrenamiento.
Quienes vislumbraron a tiempo que podían “quedarse sin piernas” abandonaron Jalisco para continuar con sus estudios y con el atletismo sin quemarse en manos de esos entrenadores extranjeros, agrega Jiménez, y menciona dos casos: “Gabriela Medina se fue de Guadalajara a los 16 años, Cristina Guevara a los 17”; ambas se alojaron en el centro olímpico de la Ciudad de México.
Pablo Jiménez le dio a Jalisco su última olimpiada juvenil en 2005. Su desempeño le mereció una beca en el Tecnológico de Monterrey y desde entonces radica en esa ciudad norteña. Sus méritos se resumen en 14 medallas: dos de plata, dos de bronce y diez de oro, de las cuales seis las ganó para su estado natal y las otras cuatro para Nuevo León. “César Ballesteros (metodólogo del Code) me bloqueaba, quería medallas gratis, pero todas mis medallas las gané gracias a mi entrenador mexicano Ramón Guevara, nada le debo al Code”.
La migración de atletas jaliscienses a otras entidades obedece también a los maltratos físicos, desplantes y humillaciones de entrenadores extranjeros y de directivos del Code, sostiene el joven deportista, y lamenta que no exista un proyecto deportivo de largo plazo, ya que Jalisco sólo gana medallas en olimpiadas juveniles nacionales, pero como quema a sus talentos ya no aporta atletas para los juegos olímpicos y “ni siquiera en la primera fuerza nacional”.
En 2004, cuenta Jiménez, “gané dos medallas de oro y ahí estaba gente del TEC; me dijo ‘te quiero allá’. Considero que tuve buena suerte porque mi entrenador sí me planeó para ganar en tres años; él es de de Guadalajara y para mí es el mejor entrenador, es el único que he escuchado que tiene un proyecto”. Lo malo es que, desde su punto de vista, los directivos del Code relegan a los mejores entrenadores.
–¿Tú estás agradecido de no estar en el Code?
–Sí, nos hacían rivales a los propios compañeros. Incluso hoy en día me echan en cara que esté en el TEC y que le dé medallas a Nuevo León. Me da un poco de coraje y de impotencia saber que en Jalisco hay talento y que no se aproveche.
–¿Qué opinas de Carlos Andrade Garín?
–Como director del Code le faltan muchas cosas. Yo crecí gracias a mi entrenador y a mis papás, no al Code. Hace falta mucho más de lo que la gente cree que se está haciendo.
Hasta abril pasado el Code contaba con 279 entrenadores, de los cuales 50 son extranjeros procedentes de Argentina, Uruguay, Rusia, Honduraa, Bielorrusia, Colombia, Estados Unidos, la República Checa, Corea y Cuba, como respondió a un requerimiento mediante la Ley de Transparencia José Eduardo Agredano Delgadillo, titular de la correspondiente unidad del Code Jalisco. Agregó, sin más detalles, que sus contrataciones son de base, eventual y por prestación de servicios.
A la pregunta de su se apoya a los entrenadores extranjeros con la renta de vivienda, viáticos y pago de colegio para sus hijos, y en caso de que la respuesta sea positiva a cuántos de ellos se les otorga dicho beneficio y a cuánto asciende su monto económico anual, el funcionario informó:
“Se hace de su conocimiento que sólo se apoya a los entrenadores que provienen de Cubadeportes S.A. con la cantidad mensual de 300 dólares mensuales por concepto de viáticos. Actualmente contamos con 17 entrenadores con contrato con dicha empresa por lo que el monto económico anual que se invierte por parte de este Consejo Deportivo para los mismos es de 56 mil 100 pesos que corresponde a los 11 meses de vigencia del contrato”.
Ante la petición de especificar los logros deportivos de los entrenadores extranjeros en sus países de origen, la respuesta por transparencia fue:
“No es una información generada por este organismo, por lo que no me encuentro en posibilidad de dar la respuesta que en derecho corresponde al respecto”. l