Desde que al exempresario zapatero Aurelio López Rocha se le cayó la fábrica de calzado Canadá, comenzó su lista de proyectos fracasados. En vista de las estadísticas, ahí se inscribirá también su gestión como secretario de Turismo del estado, ya que por más que el funcionario pone el ejemplo viajando a lo grande por el mundo, los turistas extranjeros no le corresponden derrochando su dinero en Jalisco.
Este funcionario del estado realiza sus viajes oficiales en clase premier, se aloja en hoteles de gran turismo, se da tiempo para jugar golf, recibir masajes, pedir servicios al cuarto, rentar películas y consumir costosas bebidas, todo a cargo del erario.
Acostumbrado a llevar una vida de jeque –en sus tiempos de bonanza volaba en el avión de su familia–, el secretario de Turismo, Aurelio López Rocha, indiscutiblemente conoce su materia como cliente. Sin embargo, aunque en sus cuatro años de gestión él y sus colaboradores han realizado 3 mil 396 viajes con un costo global de 20.3 millones de pesos, sus resultados son tan escasos que el turismo extranjero –el que promueve preferentemente– no ha crecido significativamente, y en la zona metropolitana de Guadalajara incluso ha descendido la ocupación hotelera.
López Rocha ha realizado 200 de estas agotadoras misiones de promoción, en las cuales ha gastado en total 3 millones 77 mil pesos, según se publica en la página de transparencia del estado. Lo que no se refleja en el portal es que el funcionario la mayoría de las veces reserva sus boletos en la clase de negocios, cuando por reglamento no debe hacerlo. Él asegura a la Dirección General Administrativa que paga la diferencia de su bolsillo, pero no se cuenta con la certeza documental de que esto realmente suceda.
Además, López Rocha no entregó comprobantes de gastos en alimentos y transporte, como constató la reportera al recibir mediante la Ley de Transparencia copias de sus asignaciones de viáticos.
En 2008 el funcionario realizó 47 viajes, 11 de ellos a Estados Unidos y a Europa, que representaron una erogación de 776 mil 777 pesos. López Rocha aprovechó su estancia en el viejo continente para consentirse: en la ciudad española de Alicante se hospedó del 22 al 25 de agosto en el hotel Dénia Golf Resort & Spa Marriot, en cuya factura se desglosa que pidió un masaje aromático de 28 euros (450 pesos) y practicó su swing en el campo de golf La Sella por 56 euros (900 pesos). Esos tres días le costaron a Jalisco 2 mil 757.83 euros (más de 44 mil pesos).
Dicho viaje tuvo un costo total de cerca de 100 mil pesos y su propósito era reunirse con operadores turísticos.
De igual forma, cuando López Rocha visitó París, Francia, para asistir a los eventos internacionales Work Shop y Top Resa, del 12 al 20 de septiembre, se gastó 90 mil 684 pesos. La cuenta incluyó cinco servicios a la habitación por 160 euros; bebidas del lobby bar, incluyendo propinas, por 123 euros (casi 2 mil pesos), así como servicio de tintorería, internet de alta velocidad y consumo del minibar por 360.25 euros (casi 6 mil pesos).
También se dio buena vida en Estados Unidos a costa del erario. En Los Ángeles estuvo del 6 al 8 de mayo de 2008 para asistir a la Feria Jalisco es México. De acuerdo con la factura del hotel W Los Ángeles Westwood, López Rocha se tomó dos whisky blue por 121 dólares (mil 331 pesos); rentó una película en 11 dólares (121 pesos) y compró dos cajas de golosinas en 45.5 dólares (500 pesos).
A pesar de esto, sus labores debieron estresarlo tanto que cargó al erario un masaje de 90 minutos cuando asistió a la misma feria, pero en Houston, Texas, del 24 al 25 de junio. El capricho costó 165 dólares, según la factura del hotel Derek.
Del 12 al 14 de noviembre, el titular de turismo volvió a Houston para asistir nada menos que a la entrega de los premios Grammy y a una cena de gala en honor de la cantante Gloria Estefan. Se gastó mil 440 dólares en el hotel Zaza, por el hospedaje, un servicio a la habitación, propinas y varias copas de licor provenientes del Bistro Monarca: tan sólo éstas costaron 176.50 dólares, equivalentes a mil 941 pesos.
En 2009 la crisis obligó al secretario a disminuir el número de sus viajes: hizo dos menos que en 2008. Sus 45 viajes costaron 529 mil 74 pesos.
El 9 de junio el hotel Tour Seasons, de Washington D.C., incluyó en su factura un masaje de 150 dólares (mil 650 pesos) y la renta de una película por 15 dólares (165 pesos). Asimismo, aparece un cargo de 175.50 dólares (mil 930 pesos) por concepto de bliss-spa –un tratamiento completo contra el estrés que abarca desde masajes hasta manicure, métodos de oxigenación contra el envejecimiento y faciales, entre otros– y otro por la renta de dos películas en el cuarto por 30 dólares (330 pesos).
En 2010 López Rocha viajó 47 veces y erogó 626 mil 211 pesos. Llama la atención que entregó un factura por 518 francos suizos (3 mil 709 pesos) correspondiente a una sola comida en el restaurante que eligió es el Tse Yang, de alta gastronomía china, según se lee en la factura con fecha de 18 abril. Ahí consumió cuatro copas de champaña por 80 francos y un pato a la pekinesa por 200 francos.
En lo que va de este año el secretario ha reportado 20 viajes con un costo total de 334 mil 963 pesos. De esta cantidad, 112 mil 388 pesos se los gastó en Madrid, España, del 15 al 24 de enero, en la Feria Internacional de Turismo.
Esa vez pagó 13 mil 426 pesos por tres comidas; 9 mil 840 en taxis y 29 mil 564 pesos en avión. El hospedaje en los hoteles Alfonso XIII y Villa Magna le salió en 29 mil 912 pesos y volvió a cargar al erario sus cuentas del bar, las propinas, dos tratamientos de spa y servicios de lounge, minibar y habitación.
Posteriormente, del 21 al 23 de febrero pasados, López Rocha fue a Chicago, Illinois, para la apertura de la Casa Jalisco, y generó una factura de 783.58 dólares (8 mil 619 pesos) en el hotel Water Tower, en la cual se registra el consumo de una botella de Chivas Regal y dos de Diet Coke, así como un servicio de tintorería.
Sin embargo, López Rocha no entregó comprobantes de gastos correspondientes a algunas de sus salidas al extranjero. Por ejemplo, del 25 al 28 de septiembre de 2007 voló a la ciudad francesa de Deauville. Para ello erogó 33 mil 666 pesos, pero sólo entregó una factura del salón de exposiciones Top Resa por mil 595 euros. En el oficio de la Secretaría de Turismo se desglosa que gastó 11 mil 47 pesos en transporte y 22 mil 618 en hospedaje y alimentos, pero no existe el soporte documental.
Ese año López Rocha realizó 12 viajes, la mitad de ellos al extranjero. Del 21 al 25 de septiembre estuvo en Estocolmo, la capital sueca, para participar en la Feria Mundial de Rutas organizada por las líneas aéreas, a fin de “tratar de conseguir vuelos directos hacia los aeropuertos internacionales de Jalisco (sólo hay dos: el de Guadalajara y el de Puerto Vallarta) con la colaboración del Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP)”.
El vuelo redondo a Estocolmo en clase turista costaba 51 mil 334 pesos, pero el funcionario decidió volar en primera clase por 74 mil 93 pesos. Aunque el en billete electrónico aparece un sello con la leyenda “pagado con cargo al fondo revolvente”, el secretario particular de López Rocha, Germán Padilla, asegura en un oficio que su jefe pagó de su bolsillo la diferencia.
Cuatro días del selectivo funcionario en la ciudad sueca costaron 21 mil 409 pesos, incluyendo 2 mil 854 pesos en transporte, aunque la secretaría no cuenta con comprobante alguno por este concepto. López Rocha resumió así los resultados de esa misión: “Se presentaron propuestas a cada una de las líneas aéreas en las que se explicó los beneficios de volar hacia nuestros aeropuertos dadas las características económicas de la región y los subsidios que pueden obtener al colocar sus vuelos”.
Cabe señalar que, en su calidad de presidente de la almacenadora Guadalajara World Trade Center, López Rocha fue acusado por el entonces vicepresidente de la Confederación de Cámaras Industriales, Raúl Picard, de realizar prácticas monopólicas junto con el español Grupo Aeroportuario del Pacífico en el manejo de la carga y del recinto fiscal en el aeropuerto de Guadalajara (Público, 26 de junio de 2007).
Ese año el funcionario gastó 261 mil 866 pesos en dos visitas a la ciudad brasileña de Río de Janeiro. Del 24 al 30 de julio acompañó al gobernador, Emilio González, a recibir oficialmente la sede los Juegos Panamericanos. De ese viaje, que costó 193 mil 712 pesos, sí presentó recibos de taxi, que de hechos son los únicos comprobantes que se entregaron.
Por supuesto, López Rocha voló en clase premier aduciendo que la secretaría sólo iba a pagar “17 mil 900 pesos más los gastos que se generen por el cargo de expedición en clase turista”, y el resto, 12 mil 547 pesos, correrían por su cuenta. No obstante, la documentación oficial entregada a la reportera no comprueba que haya cumplido.
En su segunda visita a Brasil, del 13 al 17 de septiembre, acudió al seminario Jalisco es México y al Festival Gastronómico de la Independencia de México. Gastó 68 mil 154 pesos. El objetivo de la visita fue promover “eventos importantes y los recintos que contamos como destinos de negocios”, y como resultado consiguió “estrechar relaciones institucionales que fortalezcan la promoción de nuestros destinos en el mercado brasileño y lograr encaminar posibles inversiones turísticas en el estado”.
En cuatro días López Rocha gastó 21 mil 578 pesos en hotel. La factura registra un servicio al cuarto, pero además el funcionario invitó a desayunar y comer con cargo al erario jalisciense a dos chefs y al cónsul de México en la ciudad, con un costo de 7 mil 285 pesos.
Llama la atención que del 22 al 28 de octubre de 2007 el director general de Promoción y Desarrollo Regional de la secretaría, Francisco Salas Montiel, fue a Río de Janeiro igual número de días y gastó 56 mil 403 pesos, más de 10 mil pesos menos que su jefe en septiembre.
Del 22 al 24 de octubre del mismo año, cuando López Rocha asistió en Nueva York al Trade Show Jalisco es México. Para ello erogó 22 mil 665 pesos. Esa vez lo acompañaron dos funcionarias: la asistente técnica, Eréndira Mayela Luna Sandoval, reportó un gasto de 179 mil 934 pesos, mientras que la directora de Promoción y Comercialización, María del Refugio Plascencia Pérez, permaneció en la ciudad de los rascacielos hasta el 29 de octubre y presentó una cuenta de 46 mil 507 pesos.
Llama la atención que la mayoría de los gastos que reporta Plascencia Pérez al extranjero son superiores a los 90 mil pesos aunque sólo permanece de tres a cinco días. Su objetivo es siempre promover los distintos lugares turísticos del estado, y sus resultados invariables son la entrega de paquetes e información actualizada a los prestadores de servicio y solicitar que aumente la promoción de los destinos de sol y playa.
En 2007 Plascencia Pérez acudió a diferentes eventos turísticos en Estados Unidos: del 11 al 16 de julio, en Los Ángeles, gastó 116 mil 826 pesos; del 15 al 18 de agosto, en Miami, erogó 93 mil 179 pesos; del 29 de agosto al 3 de septiembre, en Chicago, cargó al erario 159 mil 462 pesos, y del 2 al 5 de octubre en San Antonio reportó gastos por 150 mil 388 pesos.
Magros resultados
Desde hace cuatro años la ocupación hotelera en la zona metropolitana de Guadalajara ha reportado más descensos que repuntes. En 2006, antes que López Rocha fuera designado secretario de Turismo, dicho indicador era de 51.81%, pero al siguiente año –ya con López Rocha en el puesto– disminuyó a 51.48%, según datos de la Asociación de Hoteles de Jalisco.
Para 2008 dicha ocupación creció en 1.8%, pero en el siguiente año –aunque se publicitó que el estado estaba blindado contra la epidemia de influenza que se extendía en el país–, se desplomó a 45.47%.
En 2010 continuó la mala tendencia. El Centro de Análisis Estratégicos Empresariales (CAEE) de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) de Guadalajara revela, tras un sondeo entre sus asociados, que “la ocupación de habitaciones en 2010 fue del 55%; esto equivale a una disminución del 9.5% respecto a 2009”, aunque la tarifa se mantuvo dentro del promedio anual de mil 100 pesos por habitación y por noche.
Donde sí hubo un incremento del 10% en la ocupación hotelera fue en Puerto Vallarta, pero los socios de la Canaco se quejaron porque “la tarifa continuó castigada, por debajo de los 950 pesos, debido al crecimiento de Nuevo Vallarta (Nayarit), a que hay menos vuelos y a la inseguridad”.
No es la primera vez que un proyecto encabezado por el exzapatero López Rocha da pésimos resultados, como las construcciones del edificio Torrena y del museo Guggenheim, que iban a realizarse con recursos públicos y privados, pero se quedaron empezadas o en el papel. En la lista debe contarse la incapacidad de Aurelio López Rocha –junto con sus hermanos Sandra y Tomás– para sacar adelante la fábrica de calzado Canadá, que llegó a ser la productora de zapatos más grande de Latinoamérica.
En 2009, el secretario López Rocha realizó 28 grandes eventos en Jalisco con un presupuesto de 67.8 millones de pesos, mientras que en 2010, con 61.6 millones, sólo le alcanzó para 18.
Durante la cuarta glosa del informe de gobierno, el 3 de marzo pasado, los integrantes de la Comisión de Turismo del Congreso local le cuestionaron al titular de Turismo por qué, si su dependencia fue una de las más beneficiadas con un incremento presupuestal, no alcanzó sus metas.
Una de éstas era lograr la afluencia de 23 millones de turistas en 2010; sin embargo, únicamente vinieron 18.3 millones, mientras que hace dos años y pese a la epidemia de influenza, visitaron Jalisco 17.6 millones de personas (Milenio, 3 de marzo de 2011).
López Rocha respondió a los diputados que no alcanzó los objetivos debido “al entorno económico internacional”, “la propia problemática del país” y “la volatilidad de la industria aeronáutica”.
Tras el reciente periodo vacacional de Semana Santa y de Pascua, el 8 de mayo, en rueda de prensa, informó que la ocupación hotelera en la zona metropolitana de Guadalajara disminuyó en 2.46%, comparada con el mismo periodo de 2010, y lo mismo sucedió en Puerto Vallarta, donde se redujo en 0.98%. El funcionario atribuyó el descenso, nuevamente, a la recesión económica, la percepción de inseguridad y la volatilidad en las líneas aéreas. l








