Declaraciones de guerra

Eran tiempos remotos aquellos en que los países en conflicto se enviaban atentas notas manifestando su propósito de iniciar la guerra entre ellos Después vendrían las cortesías de “dispare usted primero” o, en la derrota final, la gentil entrega de las llaves de la ciudad como puede verse en el excepcional cuadro de Velázquez, “La rendición de Breda”, mejor conocido como “El cuadro de las lanzas” El comandante derrotado se inclina ante su vencedor, un amable y atractivo caballero español, y le hace entrega simbólica de las llaves de la ciudad conquistada La grupa de un caballo, orientada hacia los holandeses, podría ser la parte más lograda de la pintura
La Segunda Guerra Mundial empezó de otro modo Las invasiones de Hitler, sin previo aviso, a Austria, Checoeslovaquia y, al final Polonia, no fueron advertidas Como tampoco, años antes, la intervención alemana e italiana en la guerra de España, en apoyo a Franco Ni ya en plena guerra de trincheras, cuando París aún confiaba en su inútil Línea Maginot, la invasión de Holanda, Bélgica y Luxemburgo un 10 de mayo de 1940 (¡verdadero día de “las madres”!) fue precedida de un atento aviso de: “señores, con su permiso nos vamos a trasladar a su país”
Ahora, en el lenguaje imperial se están señalando fechas aproximadas para que el nuevo Julio César (que, lamentablemente, no sabe escribir, ni tiene cultura alguna, como lo reconoció en la visita que le hizo Lula) inicie el rescate de la democracia para Irak Y, de paso, encargue a sus abogados que vayan extendiendo las acciones de la nueva empresa petrolera que la familia Bush fundará en Irak, obviamente con sus socios no familiares (tal vez también con la gran familia de la Casa Blanca: Runsfeld, Condolezza y otros que olvido) y alguna que otra acción para los señores Blair, Aznar, Berlusconi y demás exponentes de la extrema derecha europea
Nada me extraña de Bush, ni de Aznar que juega, cada día con mayor entusiasmo, a un rescate del viejo franquismo, ni de Berlusconi, un sinvergüenza reconocido Sí de Tony Blair quien hizo nacer tantas esperanzas cuando derrotó a los venerables viejos (de vejestud política) que se vestían de Lores Su amenaza de usar en Irak bombas atómicas me dejó atónito

Naciones Unidas está encontrando su verdadera realidad Los EEUU no toleran que nadie, así fueren todos los países del mundo, le pueda impedir llevar a cabo sus propósitos de guerra Ya pueden los inspectores del señor Blix, en cumplimiento de la resolución 1441 dar vueltas y vueltas buscando armas de destrucción masiva (¿cuál será la definición?) sin encontrar mayor cosa, que de todas maneras la democracia ambulante de Bush y Blair y demás compinches tiene ganas de empezar la bronca Me temo que en el mejor estilo de los bellos tiempos de las guerras corteses, se harán llegar las declaraciones correspondientes, no sé si antes o un poquito después de los primeros mísiles sobre Bagdad
El mito de Al Qaeda, que alimentó la invasión de Afganistán, ya está muy usado El 11 de septiembre hoy parece más propaganda de Giuliani que pretexto bélico La falta de democracia, que sin la menor duda se produce en Irak, no parece el mejor de los pretextos Porque para suplir las faltas de democracia el ámbito es enorme por todo el mundo Entre otros lugares en los mismos EEUU en los que la elección de Bush, por la Suprema Corte, no fue precisamente un modelo de apego al resultado de los votos
La conclusión es que el petróleo, y nada más que el petróleo y el propósito de enriquecer de nuevo a las industrias bélicas para ver si así se compone la economía, además de un sentimiento imperial de raíces históricas iluminan estas nuevas corrientes belicistas Ya Clinton, en Davos, con buen sentido del humor, calificó la falta de ideas de su sucesor No sabe lo que quiere, dice Don Bill Un querido amigo mío, médico eminente, pone en duda la salud mental del señor presidente Bush
No se nos pueden olvidar los agravios que ahora, precisamente en la discusión del tema de Irak, hizo algún alto funcionario norteamericano acerca de que la intervención de México en el Consejo de Seguridad no tenía ninguna importancia Y no se nos puede tampoco olvidar que tenemos petróleo En estos días se dice que un poco menos, por lo visto, de lo que creíamos Cantarel dixit
Y es que, a lo mejor, también le da por decir al señor Bush, que ya no parece entusiasmado con visitas a ranchos mexicanos, que no tenemos democracia o que tenemos armas escondidas y ¡a ver que pasa! Entre tanto los campesinos viven sus angustias y exigen revisiones adecuadas del TLC, obviamente contra los EEUU A veces creo que eso debieron decirlo muchos años antes Pero, ¡en fin!No vaya a ser un pretexto