México, D F (apro)- Sin duda alguna los tiempos han cambiado: ayer fueron Vicente Fox y su partido quienes reclamaban equidad y pedían al presidente Zedillo que no hablara durante los comicios para no afectar los procesos electorales; hoy, es el PRI el que exige y amenaza con denunciar al mandatario ante el Instituto Federal Electoral
En ambos casos, el Ejecutivo Federal –priista o panista– se resistió y se resiste a mantener la equidad y la boca cerrada Ambos gobiernos han ignorado el Código Federal de Procedimientos Electorales (Cofipe), que rige la vida electoral de partidos y funcionarios
Se hace caso omiso del artículo 30 del Cofipe, que establece como obligación, “abstenerse de cualquier expresión que implique diatriba, calumnia, infamia, injuria, difamación o que denigre a los ciudadanos, a las instituciones públicas o a otros partidos políticos y sus candidatos, particularmente durante las campañas electorales y en la propaganda política que se utilice durante las mismas”
Hace una semana, Vicente Fox prendió la mecha de la guerra verbal al descalificar al PRI y decir que un triunfo de este partido en los próximos comicios federales para renovar la Cámara de Diputados, “sería un retroceso” Expresó claramente su vehemente deseo de que el PAN gane la mayoría y poder así continuar con los cambios que prometido, porque para Fox la derrota de su gobierno tiene un culpable: el PRI que, según el presidente, le ha frenado todas sus propuestas de reforma en distintos rubros como la hacendaria, eléctrica, de Estado y laboral, entre otras
A partir de ese momento Vicente Fox se apartó del lugar que ocupa como Ejecutivo federal, tomó partido y violó la ley electoral La respuesta no se hizo esperar por parte de los priistas, quienes amenazaron con interponer una queja contra el PAN –por ser este partido el que llevó a Fox al poder–, ante el IFE y otra contra Vicente Fox ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), por utilizar recursos de la Presidencia de la República en favor de un partido político: el PAN
Fox siguió con sus descalificaciones y todavía más: su secretario de Gobernación, Santiago Creel, sentenció que “el gobierno le va a responder a sus adversarios” La balanza de la equidad se había roto
Por suerte, el IFE reaccionó y sin que llegara la queja del PRI decidió analizar las declaraciones de Vicente Fox para determinar si está violando la ley electoral
Los panistas, y en particular su dirigente nacional, Luis Felipe Bravo Mena, olvidó muy pronto cuál es su papel y cuál es la legalidad Defendió a Fox y a Creel por lo dicho
Olvidó también que hace tres años, en junio del 2000, ellos mismos impulsaron una queja contra el entonces presidente Ernesto Zedillo para que suspendiera la publicidad del gobierno federal por considerar que se rompía el principio de equidad y se beneficiaba al PRI al relacionar la ciudadanía al gobierno con el PRI
El IFE emitió en junio un exhorto a Zedillo, quien se negó a aceptar la petición y continuó con sus mensajes En ese entonces, el representante de la Alianza por el Cambio que formaron PAN y PVEM ante el IFE, Germán Martínez, dijo: “simplemente le valió un comino, y eso es absolutamente condenable” Ese mismo 24 de junio del 2000, en sesión del IFE, el entonces consejero y que luego pasaría a formar parte del gabinete de Fox, Juan Molinar Horcasitas, secundó al representante de la Alianza diciendo: “Lamento que el presidente no haya ejercido su liderazgo para favorecer el establecimiento de condiciones equitativas en la elección”
La negativa de Zedillo a acatar el exhorto llevó al IFE a interponer una denuncia ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, órgano que, finalmente, ordenó a Zedillo aceptar la petición, pues rompía con el principio de equidad
Hoy la historia se repite El presidente de la República, Fox, viola la ley favoreciendo a un partido político Habrá que esperar si el IFE emite un acuerdo al respecto y le ordena cuidar su lenguaje, abstenerse de descalificar a los partidos políticos
Tiempo al tiempo Fox dijo esta semana que su gobierno “no violará la ley”, habrá que ver si su palabra empeñada esta vez sí la cumple y deja a un lado su afán de tener el control de la Cámara de Diputados para lograr, al fin, concretar las reformas a las que se comprometió De no hacerlo, será la primera vez que un presidente de la República, en el segundo periodo de su sexenio, pierda ya no sólo la conducción del país, sino también llegue al final de su gobierno totalmente debilitado
Las declaraciones y los hechos de Vicente Fox demuestran que el cambio aún no llega a México, y que el giro a las políticas iniciadas hace 20 años aún no empieza, al contrario, se fortalece








