La grieta empieza a profundizarse en la frontera de Ciudad Juárez, pues por un lado los empresarios demandan mejorar la imagen de la ciudad para que no sólo se conozca por los homicidios de mujeres y por otro lado, las familias de esas víctimas persisten en sus exigencias de justicia para lo cual consideran que la denuncia de los casos en el país y en el extranjero es una buena opción, expone Proceso en su edición de este domingo 18 de julio
El alcalde electo del municipio y exdirigente de Canacintra, el priista Héctor Murguía, dice en entrevista: “No creo que sea correcto que Ciudad Juárez sea conocida a nivel mundial por el asunto de las mujeres”
Pero Esther Chávez Cano, presidenta de Casa Amiga –organismo que colabora con familiares de mujeres asesinadas–, advierte que esa visión empresarial “pretende, como los gatos, tapar el excremento con tierra”
En medio de estos criterios aparentemente irreconciliables fijó su postura la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), cuyo presidente José Luis Soberanes estableció compromisos y les dio parte de razón a ambas posiciones en una entrevista que publica Proceso en su edición de este domingo 18 de julio








