México, D F, 2 de julio (apro)- Levon Helm ha sido uno de los bateristas más importantes en la historia del rock, al haber fundado el prestigioso grupo The Band con el que estuvo en su época gloriosa (1968-1974) cuando grabaron diez discos
Helm tuvo la fortuna de asistir cuando niño a los primeros conciertos que ofreciera el joven Elvis Presley en sus inicios, hace medio siglo, cuando el rocanrol comenzaba De esto nos habla en su texto “La música”, del cual ahora ofrecemos algunos fragmentos, y que recientemente publicó Helm para la revista Razor Magazine del mes de febrero
Su experiencia con The Band y la manera abrupta como terminó esta agrupación que cambió la historia de la música (con álbumes como Music From Big Pink, 1968; The Band, 1969, y Stage Fright, 1970) reflejan en el pensamiento de Helm cierta amargura, sobre todo contra Robbie Robertson, quien se arrogara los derechos del grupo y terminara por liquidarlo en 1974 al organizar la tocada The Last Waltz, filmada por Martin Scorsese y que acaba de aparecer en formato DVD
“La música”
Fui afortunado por nacer y ser criado en Arkansas, en el corazón del país del algodón durante una época cuando la música era tan rica como sus campos Simplemente vean el mapa de Estados Unidos y tracen una línea desde Memphis, Tennessee, a través de Helena, Arkansas, hasta Clarksdale, Mississippi, y entonces tendrán una cresta fértil de música estadunidense Esta fue la tierra que engendró blues, gospel, country, rockabilly y rocanrol
Tuve oportunidad de ver a Elvis, Scotty Moore y Bill Black en 1954, poco después de que consiguieron su primer éxito Fue una de las presentaciones más electrizantes que jamás contemplé; pero cuando ellos volvieron para un espectáculo con todos los boletos vendidos al auditorio de la preparatoria de Marianna, Arkansas, con el baterista D J Fontana, el efecto fue monumental Las secciones de tambor de D J transformaron a Elvis, Scotty y Bill de un buen trío que rocanroleaba, en una de las bandas tope del rocanrol en el área de Memphis Aquella vez, su show fue en verdad electrizante Ese fue el grupo que grabó “Money Honey” y “Hotel de los Corazones Rotos” El sonido de esta combinación era tan fuerte, que los emisores de fanfarrias en su compañía disquera rápidamente clonaron a Elvis como El rey Ellos decían: “¡Oye, cuate, este debe ser el rey, estos tipos suenan como la realeza!” La propulsión de dicho conjunto convirtió a Elvis en un fenómeno mundial
Elvis fue otra de las casualidades de la creciente industria disquera Una vez que su contrato fue vendido a los poderosos de la disquera RCA y su fama escaló de la noche a la mañana a alturas nunca antes oídas, le ordenaron qué, cuándo y cómo debería cantar, y con quién tocar Es triste cómo desde el comienzo del juego le clavaron sus garras Fue explotado de las maneras más inconcebibles y lo hicieron brincar la cuerda hasta el desfallecimiento, pese a que sus películas nunca perdieron plata Una de las excepciones de aquellas cintas fue El rey criollo, donde mostró cierto talento con grandes de la actuación, como Carolyn Jones y Walter Mattheau Elvis fue derrotado por las víboras, quienes vieron en él a un bono de comida, en lugar de valorarlo como ser humano Sufrió una decadencia paulatina y sucumbió a los 42 años de edad Fue uno de los primeros en morir así, pero desgraciadamente no sería el último
Carrera de Levon
Mi primer gran oportunidad me llegó a los 17 años
Ronnie Hawkins me sacó de la prepa para ser el baterista de su grupo, The Hawks (“Los halcones”) Conway Twitty había llevado a The Hawk (“El halcón”, como apodaron a Ronnie) a lo grande de la escena musical del norte, así que lo primero que hicimos fue continuar con nuestro compás rumbo al Canadá Allá no podían llegar tantas bandas tan liberadoras de rockabilly como la nuestra, e íbamos de gira por todo Ontario, cuando menos durante seis meses al año The Hawk es un hombre espectáculo natural, que puede encender un salón con la mano en la cintura Posee oído inigualable para el talento y, tras años de reemplazar y volver a recibir músicos de Texas a Toronto, finalmente armamos una banda sensacional que incluía a cuatro canadienses: Richard Manuel, Rick Danko, Garth Hudson y Robbie Robertson
Muy pronto, nosotros cinco despegamos por nuestra cuenta Ronnie no se salía de su rutina y nosotros éramos jóvenes rebosantes de energía, deseábamos poner algo de Cannonball Adderley, algunas canciones de Louis Jordan y, por supuesto, algunas más de Sonny Boy, Muddy Waters y J B Lenoir Como Levon & The Hawks continuamos tocando la música que amábamos más: ritmo y blues tranquilos, blues hasta la médula y chispeantes rocanroles Nuestra reputación creció al punto de que Bob Dylan nos pidió ser su banda acompañante De pronto, ya estábamos al filo de una revolución musical Las raíces de Woody Guthrie en Dylan se aliaron a nuestro sonido de rock pesado, provocando tumultos
Yo me emocionaba al comienzo; pero la hostilidad que hallamos en los shows de Bob comenzó a calar mi ánimo Necesitaba darme espacio para reevaluar aquello Así fue que durante la gira de 1966 por Reino Unido abandoné a Dylan y regresé a Arkansas, donde volví a tocar música según mis propios términos The Cate Brother Band habían perdido a su baterista en la Guerra de Vietnam y toqué con esa banda entre 1966 y 1967 Bob Dylan y los demás habían puesto un taller en una casita rosa de piso quebrado en Woodstock, Nueva York; así principió el periodo legendario de cortar los troncos que nos condujera a la creación de la música que incluimos en nuestros primeros tres discos como The Band y, al menos, de un par de buenas grabaciones con Bob Algo de aquellas sesiones saldrían en el registro doble The Basement Tapes (“Las cintas del sótano”)
Rick me pidió ir a Woodstock y estuve feliz de reunirme con ellos en lo que más me gustaba: continuar construyendo nuestra propia banda Luego de apenas cinco años juntos, las demandas legales entre nosotros acabaron con The Band
La última mentira, como me gusta llamar a eso, fue The Last Waltz Richard solía decir que era “el Reporte Warren” del rocanrol Supuestamente sería una grandiosa celebración de nuestro legado con la promesa de que generaría tremendas ganancias y la seguridad financiera para Rick, Richard, Gary y para mí Nuestras expectativas se quedaron demasiado cortas
Robbie se arrogó como productor ejecutivo del proyecto y se puso a sí mismo junto al director de películas Martin Scorsese, además de todos sus incondicionales y gente que sólo les daban la razón, ganando salarios muy altos Así comenzó la historia amorosa de su año y medio de compras de casas y edificios de apartamentos con cargo a ambas partes de la moneda, cubriendo entre nosotros todas las ventanas con láminas de aluminio (tal y como lo hiciera Elvis), gastando noches y días enteros para hacer el “corte” de la película Scorsese dijo que esa asociación le gustaba “porque me llenaba de energía andar con gente así alrededor” Tal “energía” era una referencia a la cocaína que había atrapado a muchos por entonces Yo la nombraba talco filosofal o polvo de estrellas; pero me resultaba terriblemente cara para la “sección rítmica”
Así fue como comenzó toda la debacle y detesto recordar aquella parte de los pagos Aun más, me hubiera gustado encontrar a un verdadero abogado para que descubriese si ocultaron dinero en todos esos viajes, la comercialización, los anuncios y partes del entretenimiento que marcaban como gastos
Soy un hombre paciente; pero ya pasaron más de 30 años y sigo esperando con Garth a que se materialice nuestra “seguridad financiera” Lo triste es que no podrá llegar para Rick y Richard, quienes ya murieron
Realmente resiento la manera en que Richard fue personificado en The Last Waltz, como un borracho loco que estaba en las últimas Si usted ve la cinta jamás sabrá que Richard, a quien en vida compararon con Ray Charles y Bobby “Blue” Bland, era el principal vocalista de The Band y el responsable de casi todas nuestras canciones más movidas Su canto atrapante y sus coros crearon la atmósfera de eternidad que había en las primeras grabaciones de The Band Una de las cualidades únicas de nuestro grupo fue que todos éramos multi instrumentistas y Richard jamás fracasó al poner una sonrisa en su rostro cada vez que abandonaba el banco del piano para pasarse al de la batería La gente olvida que fue Richard quien grabó la parte de percusiones en Rag Mama Rag Era uno de los bateristas naturales de nacimiento que jamás haya escuchado y su habilidad brindó a The Band dos secciones rítmicas completamente distintas
En el mismo tenor, Rick Danko era bastante musical y tan agradable en su humor, que provocaba que las personas a su alrededor se sintieran de manera excelente y al tocar, dieran lo mejor de sí La voz sentimental de Rick se unía muy bien con la de Richard y con la mía, que en ocasiones costaba trabajo saber quién era quién Su bajo alegre entraba en mi batería como guante para completar nuestra errabunda sección rítmica
Hay personas que a veces me preguntan por qué no asistí a la ceremonia de premios del Salón de la Fama, cuando como The Band fuimos nominados ¿Cómo podía formar parte de tal hipocresía? La mayor parte de los premios son simplemente comprados y vendidos al mejor postor y, de todas formas, no siempre son un reconocimiento de verdadera excelencia ni arte Le regalé mi chamarra del Salón de la Fama al gran maestro del blues Hubert Sumlin, quien fue el guitarrista de Howlin’ Wolf durante 25 años En mi opinión, Hubert ha sido despiadadamente rechazado y debió de estar entre los primeros en ser reconocido ahí
A un músico chafa
Pero, a pesar de todo, soy optimista
El avance de tecnologías como el internet ha permitido que las personas puedan distinguir las notas buenas de las falsas, con discernimiento de la información con rapidez del guiño de un ojo Hay una documentación enorme acerca de los abusos de la industria disquera contra los artistas Como resultado, los artistas son ahora cada vez más sabios Si alguien se inspira en mis experiencias, entonces mi trabajo no habrá sido en vano La producción de discos compactos es ahora muy accesible a cualquier aspirante musical Esto ha hecho posible que los músicos dirijan sus propios destinos, así como en los tiempos cuando Sonny Boy promovía sus propias giras Uno puede regresar a los días cuando se hacía música sin necesidad de convertirse en una víctima
Mi consejo para todos aquellos tiburones del negocio musical, sean ejecutivos de disqueras o jefes gerenciales que lamentan el colapso de la máquina caníbal de la industria de la música, es: ¡consíganse un trabajo decente! ¿A quién diablos se le ocurrió la maldita idea de que alguien podría empacar la música y venderla como si fuera una caja de Corn Flakes? Ralph Waldo Emerson llamó a la música “el lenguaje del Cielo” y es, por su naturaleza, algo sagrado, divino La música se crea por el deseo y el amor de compartir un sentimiento, contar un relato, o nada más con la intención de divertir a la gente para que se mueva un rato Se trata de una celebración por la vida
¡Y hermano mío, si te metiste a la música para tener una mansión en Cancún o Malibú, creo que te equivocaste, mano!








