Se vive el deterioro de la percepción de la política: Woldenberg

* Coloquio “Los partidos: evolución y perspectivas”, en la UNAM
México, D F, 29 de marzo (apro)- José Woldenberg, expresidente del Instituto Federal Electoral (IFE), dijo que “México vive el deterioro de la percepción de la política por la sobreventa de expectativas en la democracia, el nulo o escaso crecimiento económico del país en los últimos 20 años y el bajo nivel del debate político”
Durante el coloquio “Los partidos políticos en México: evolución y perspectivas”, Woldenberg, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, afirmó que “la democracia ayuda a resolver dos grandes problemas de toda sociedad moderna, masiva y compleja: la forma como convive y compite la pluralidad política, y de qué manera dicha pluralidad nombra, designa y elige a gobernantes y legisladores”
Dijo que “la economía mexicana se ha mantenido estancada, y generación tras generación ve erosionarse las expectativas de mejoramiento”
Sobre el “bajo nivel del debate político”, Woldenberg señaló que éste “se ha sumido en dimes y diretes, todo tipo de descalificaciones, y en el que es difícil que emerjan los programas y propuestas de los partidos y los políticos”
Señaló: “No hay democracia sustentable sin un sistema de institutos políticos fuerte y con arraigo Es decir, de organizaciones que sean representativas de las funciones de una determinada sociedad
“Los partidos son insustituibles como agregadores de intereses, como referentes ideológicos, redes de relaciones y plataformas de procesamiento y postulación de candidatos a cargos de elección popular”, indicó
En su opinión, “aunque el financiamiento público enfrenta opiniones adversas, debe ser preeminente en relación con el privado, porque se intenta garantizar la transparencia del flujo de recursos hacia ellos”
Afirmó: “Con ello se equilibran las condiciones de competencia en México Además, cuando se resolvió que el financiamiento público fuera generoso, importante y distribuido de manera equitativa entre los partidos, se pensaba que evitaría la dependencia de los grandes intereses económicos o delincuenciales”
Woldenberg recomendó que, “para tener buenos resultados en materia de dinero y política, debemos multiplicar las facultades fiscalizadoras del IFE y de los institutos federales locales”
Por su parte, Jacqueline Peschard, académica de la misma facultad y exconsejera electoral, dijo que “los elevados montos monetarios que se allegan los partidos políticos y el manejo poco transparente de los recursos, son las razones más socorridas de su desprestigio”
Explicó: “Los grandes escándalos financieros recientes, que han involucrado a partidos de diversa tendencia, tanto en democracias emergentes (Perú, Brasil o México), como en otras consolidadas (Alemania e Italia), han confirmado las sospechas ciudadanas de la falta de solvencia moral de los políticos profesionales y de las organizaciones partidarias
“Sin embargo, estas organizaciones siguen siendo indispensables para el desarrollo saludable de la democracia No existen sustitutos a su función articuladora de intereses sociales alrededor de proyectos políticos integrados
“Por ello –añadió–, requieren urgentemente un proceso de reconversión, tanto en sus referentes doctrinarios como en sus propuestas programáticas, para restituir sus canales de comunicación con la ciudadanía, y sensibilizarse frente a sus necesidades y demandas, recuperar la confianza perdida y reconstituirse como órganos eficaces de construcción política”
A su vez, Octavio Rodríguez Araujo, maestro emérito de esa facultad, dijo que “la ampliación de la democracia en el mundo es un hecho inminente, ya que más de 125 países son formalmente democráticos Sin embargo, esa expansión ha coincidido con el crecimiento de la pobreza y las desigualdades sociales
“Es decir –abundó–, este sistema en el mundo no ha resuelto los problemas de inequidad y esto tiene mucho que ver con las instituciones políticas”
Agregó que “los partidos surgieron con una ideología y una identificación de clase No obstante, han abandonado los compromisos ideológicos con sus seguidores Han olvidado su definición doctrinaria por ganar votos y ser competitivos”