La silenciosa conquista

Aunque hace unos años podían verse sólo algunos jugadores, directores técnicos y preparadores físicos de otras nacionalidades en el futbol mexicano, ahora la presencia de extranjeros se percibe también –cada vez con mayor fuerza– en los cuerpos técnicos y en las directivas, en lo que constituye un claro proceso de “extranjerización”, publica Proceso en su edición de este domingo 28 de marzo
En las canchas, 90 jugadores importados ocupan posiciones clave (portero, líbero, medio creativo y centro delantero) en casi todos los equipos nacionales La tendencia abarca también a los cuerpos técnicos de la selección mayor y la de menores de 15 años
Ricardo Lavolpe, quien fuera portero del seleccionado argentino, es el responsable de todas las selecciones nacionales, entre ellas la que se prepara con miras al campeonato mundial de Alemania y la que representará a México en los Juegos Olímpicos de Grecia
Uno de los más notorios impugnadores de la “argentinización” del futbol mexicano es Hugo Sánchez, quien se opone a que Lavolpe encabece la selección nacional No obstante, Sánchez trabaja con dos argentinos en Los Pumas: el auxiliar Sergio Egea y el preparador físico Ariel González
La mayoría de los protagonistas de nuestro futbol “de pantalón corto” –como dice Ignacio Trelles– lamentan la carencia de una ley que regule la contratación de extranjeros en todos los puestos de los clubes El poder de los pantalones largos, sin embargo, no parece considerar esta situación como un problema
Desde hace meses, grupos de cinco o diez entrenadores se reúnen en distintos lugares con el propósito de defender la causa de los técnicos y jugadores nacionales En este incipiente movimiento gremial participan quienes se sienten perjudicados o amenazados por la llegada masiva de extranjeros, dice el reportaje que publica Proceso en su edición de este domingo 28 de marzo