* La frase “queremos el poder”, resulta ambigua: Sara Berman
* Cuestiona si el “empoderamiento” terminará con casos como las muertas de Juárez
México, D F, 9 de marzo (apro)- Las 30 mujeres representantes de diferentes partidos políticos, intelectuales y funcionarias que escribieron un texto que fue compilado por Sara Lovera y Yoloxóchitl Casas, en su libro El voto de las mujeres, tuvieron algo en común: “coincidieron en no coincidir en ninguna acción conjunta”, criticó la poeta, dramaturga y narradora Sara Berman
Durante la presentación del libro que vio la luz como resultado de la reunión que sostuvieron representantes de la política, intelectuales y funcionarias en octubre de 2003 para conmemorar el 50 aniversario del reconocimiento al derecho de la mujer a votar y ser votadas, Berman afirmó que la frase que acuñaron en ese entonces y que dice: “Queremos el poder”, resulta, cinco meses después, “ambigua”
“¿De verás el aumento del poder de las mujeres políticas implica el empoderamiento de las mujeres comunes? ¿De verdad les garantiza el descenso de la violencia contra ellas, el aumento de sus sueldos, la libertad de sus cuerpos, la erradicación del cáncer cervico-uterino? ¿De verdad les garantiza algo más que la dicha inefable de estar incluidas semánticamente en un nosotras por mujeres tan carismáticas?”, inquirió
Así mismo, la poeta aludió a frases que fueron usadas en los medios de comunicación al referirse a la reunión de octubre del año pasado, y a la que asistieron Rosario Robles –en la actualidad envuelta en un escándalo por corrupción–, la secretaria general del PRI, Elba Esther Gordillo, y la consorte presidencial Marta Sahagún
“Las llamaron argüenderas, las llamaron brujas, no en sus casas, que ya sería fuerte, sino en las portadas de revistas y periódicos, algunos las acusaron de una conspiración para subvertir la agenda nacional, acaso para lanzar a una mujer a la Presidencia o para hacer una alianza secreta”, dijo
En su ponencia no faltó el comentario sobre los escándalos en los que han estado involucradas la exdirigente del PRD, Rosario Robles, y la consorte presidencial, Marta Sahagún, por corrupción, y que, añadió, han sido “brutalmente” golpeadas “El nombre del juego político actual es la descalificación en público con fundamentos ciertos o inciertos, pero no es comparable lo que le sucede a los políticos y las políticas Sencillamente las tres mujeres actualmente más visibles de los tres partidos grandes han sido últimamente golpeadas por ajenos y correligionarios”
A su vez, el periodista y colaborador de Proceso, Miguel Ángel Granados Chapa, consideró que la publicación del libro “es el tercer acto de una obra que comenzó con la reunión de octubre pasado” El segundo fue la reunión en el Claustro de Sor Juana, un lugar “inmejorablemente elegido” para subrayar la condición de algunas mujeres en nuestra historia
“La reunión inicial de este conjunto de episodios tuvo a mi juicio una enorme virtud y algunos, yo no diría defectos, sino algunas pequeñas imperfecciones La virtud principal de esa reunión fue dar cuenta del poder de las mujeres que quieren el poder, la sola convocatoria, la amanera explícita con que después se plantearía el propósito de esa reunión, dio cuenta pues de que las mujeres no constituían un sector pasivo ni mucho menos inerte en la vida política de nuestro país”, apuntó
El escritor criticó que la reunión de octubre de 2003 fue “de las que se autoseleccionan”, por lo que tuvo dos faltantes: “no había una mujer indígena y no había mujeres luchadores sociales” Destacó la ausencia de Rosario Ibarra de Piedra, activista y dirigente del grupo “Eureka”, quien no fue invitada al encuentro
Robles, Gordillo y Sahagún, quienes fueron las más sobresalientes en el acto, han sufrido “avatares, comprensibles por su participación de la vida pública”, resaltó el periodista, aunque reconoció que se percibe que el “ánimo crítico frente a las mujeres cuando quedan situadas en posición crítica se acentúa por el hecho de ser mujeres” y esa es “una carga de la que todavía en la sociedad mexicana no podemos desprendernos”
Por su parte, la exconsejera electoral Jacqueline Peschard dijo que la obra “no es un libro sobre el voto de las mujeres, es un texto que va más allá, para reflexionar sobre el significado que ha tenido para las mujeres conquistar el estatuto jurídico de ciudadanas”
Es una serie de reflexiones de 30 mujeres con un propósito en común: “las mujeres queremos el poder”, aunque no hay sólo una interpretación de lo que quieren las mujeres, comentó Lo que une a las mujeres, añadió, es “el reconocernos las unas frente a las otras Alcanzar el poder como un fin, no como un medio”
En su oportunidad, Sara Lovera y Yoloxóchitl Casas agradecieron a Plaza y Janés por editar su libro y a las 30 escritoras que colaboraron con la idea que, dijeron, surgió por iniciativa de Josefina Vázquez Mota, secretaria de Desarrollo Social
Lovera reconoció que hizo falta incluir a la expresidenta del PRI María de los Ángeles Moreno, pero en general, afirmó, “logramos poner a esas mujeres a que nos contaran su historia”
Casas comentó, a su vez, que las regalías de este libro se donarán a organizaciones civiles que luchan por esclarecer los crímenes contra mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua Resaltó que Guadalupe Morfín, comisionada para el esclarecimiento de esos crímenes, será la encargada de canalizar los recursos








