Con el fin de convertirse en el “candidato ideal” de la jerarquía católica y de los grupos de la ultraderecha mexicana, Andrés Manuel López Obrador, aspirante del PRD a la Presidencia de la República, “está traicionando los principios de su partido” al bloquear las demandas encaminadas a despenalizar el aborto, la eutanasia y las uniones entre personas del mismo sexo, advierten activistas de derechos humanos que, aseguran, desde hace tiempo son desdeñados por el político tabasqueño que se autodefine como “juarista”, destaca Proceso en su edición 1516 de este domingo 20 de noviembre
Desde que López Obrador era jefe de Gobierno del Distrito Federal -sostienen, tejió alianzas con el alto clero para recibir su apoyo en las próximas elecciones de 2006 A cambio, precisan, bloqueó la iniciativa que pretendía legalizar las llamadas sociedades de convivencia y redujo el presupuesto destinado a prevenir el sida entre la comunidad gay, a la que “sometió a una fuerte represión policiaca”
Aún más, señalan, López Obrador se niega a apoyar la actual iniciativa perredista que intenta legalizar la eutanasia, proyecto que rechaza el episcopado mexicano, y el tabasqueño considera que el asunto “debe someterse a referéndum”
En una entrevista con el periódico El Universal, publicada el pasado 21 de octubre, a López Obrador se le pidió externar su postura ante el aborto, la eutanasia y el matrimonio homosexual, a lo que contestó: “Me reservo por ahora Política es tiempo”
Cinco días después, durante una gira por Hermosillo, Sonora, se le volvió a cuestionar sobre el tema Y respondió: “Al llegar al gobierno, yo lo trataría a partir del método democrático Es decir, preguntar a la gente
Iríamos al referéndum, pues no puede ninguna autoridad imponer nada a la sociedad” refiere el reportaje que pública Proceso en su edición de este domingo 20 de noviembre








