A unos días de haber recobrado la libertad, al cabo de una década de encierro, Raúl Salinas de Gortari regresó a tomar posesión de la exhacienda Las Mendocinas –una propiedad de 176 hectáreas, en las faldas de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl –, el vasto paraíso que edificó aquí en la cumbre del poderío político de su hermano Carlos y donde se propone establecer su residencia, destaca Proceso este domingo 2 de octubre
Ahora, el “hermano incómodo” es otro solicitante más de apoyos del gobierno para comprar por lo menos un tractor y rehabilitar la exhacienda de las Las Mendocinas, enclavada en esta zona semihúmeda, ubicada a 423 kilómetros de la capital de Puebla y a menos de cien de la Ciudad de México
Y es que a mediados de agosto, Salinas emprendió gestiones para recibir apoyos económicos del gobierno –entre otros para comprar un tractor–, aunque en este empeño contó con la ayuda del entonces secretario de Agricultura de Vicente Fox, Javier Usabiaga, quien impartió órdenes para atenderlo, como “ciudadano mexicano”
El administrador de Las Mendocinas, Francisco Téllez Guzmán, habló telefónicamente con Usabiaga, a quien le hizo saber que su patrón temía “un rechazo” a sus solicitudes por ser convicto y porque no sabía si tendría que dar su nombre o sólo la razón social de su propiedad, Agropecuaria Mendocinas, SRL de CV
“Le dije: Raúl Salinas de Gortari, en la cárcel y fuera de la cárcel, es un ciudadano mexicano y es un productor Si él es el dueño del terreno, no hay problema”, revela Usabiaga a Proceso el viernes 30, un día después de haber renunciado al cargo, dice el reportaje que aparece en el semanario este domingo 2 de octubre








