El nuevo juguete

En el pequeño aeropuerto de la ciudad de Celaya, el avión Lear Jet XB-JKK de color blanco encendió sus motores Luego despegó para surcar brevemente el cielo del Bajío Al aterrizar en la terminal aérea de Silao, ya estaba prácticamente en manos de su nuevo propietario: el empresario Manuel Bribiesca Sahún, señala Proceso en su edición de este domingo 15 de mayo
La periodista Olga Wornat, en su libro Crónicas malditas, señala que el Lear Jet, modelo 25-D, es el “último juguete” del hijo de Marta Sahagún, “con el que vuela dentro y fuera de México, brincando el tedioso trámite migratorio que sufren los ciudadanos comunes”
La compra de la aeronave, sostiene Wornat, ocurrió después de hacerse público que Manuel y sus amigos “hacían uso de los aviones presidenciales en sus rumbosas travesías a Houston y Las Vegas”
Fueron las revelaciones de la periodista argentina las que molestaron a Bribiesca Sahagún, quien, el domingo 8, entregó un escrito a algunos medios de comunicación en el que negaba ser propietario de la aeronave y retaba: “El que acusa tiene obligación de comprobar”
Y quien le comprobó no fue la periodista, sino Enrique Gómez Orozco, director del periódico am de León, señala Proceso en un reportaje que aparece este domingo 5 de mayo