Pemex en la asfixia

La creciente carga financiera generada por el pasivo laboral (conformado por jubilaciones y pensiones) de Petróleos Mexicanos no fueron obstáculo para que, en casi cinco años de administración foxista, la paraestatal aumentara en 55% su personal directivo y de confianza, expone Proceso en su edición de este domingo 13 de marzo
Al término del gobierno de Ernesto Zedillo, la plantilla laboral de la empresa estaba conformada por 90 mil plazas Para diciembre de 2004, el gobierno de Vicente Fox había engrosado la nómina con más de 50 mil nuevos ingresos, de acuerdo con información de la paraestatal En contrapartida, la Dirección General de Pemex, a cargo de Raúl Muñoz Leos, aplicó uno de los recortes de personal más severos al acelerar la jubilación de más de 30 mil empleados, según declaraciones de los afectados
Un documento sobre el “estado de situación patrimonial” del Fondo Laboral de Petróleos Mexicanos (Folape), que concentra los recursos destinados al pago de salarios, pensiones y jubilaciones de empleados de la paraestatal, revela la dramática situación de la empresa
El documento destaca que mientras las aportaciones a dicho fondo en septiembre de 2004 representaban 4 mil 865 millones de dólares, las pensiones pagadas del mismo sumaron 4 mil 856 millones de dólares en el mismo mes, lo que demuestra el agotamiento del fondo, dice el reportaje que aparece este domingo 13 de marzo en Proceso