El debate de la reforma a la Ley Federal de Radio y Televisión se ha polarizado tanto que algunos especialistas –académicos y consultores— ya piensan igual que los líderes de los sindicatos cetemistas del ramo, en coincidencia todos, explicablemente, con los intereses de los dueños de los medios electrónicos, señala Proceso en su edición de este domingo 13 de febrero
Y es que en vísperas de cumplirse el plazo del 16 de febrero acordado por los coordinadores partidistas del Senado para dictaminar la iniciativa de la nueva Ley Federal de Radio y Televisión, la polémica se ha caldeado
Todo parece apuntar a una intensa negociación para que los concesionarios acepten un órgano regulador, que puede ser la Comisión Federal de Telecomunicaciones, siempre y cuando este organismo se reforme, se amplíen sus atribuciones y se fortalezca su autonomía ante la Secretaría de Comunicaciones y Transportes
El pasado miércoles 9 de febrero, en una sesión que se prolongó hasta las 2 de la madrugada del día siguiente, la cúpula de la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y Televisión (CIRT), encabezada por su presidente, Alejandro García Gamboa, accedió ante los senadores integrantes de las comisiones unidas de Comunicaciones, Estudios Legislativos y Puntos Constitucionales para “enseñarles” a los legisladores la importancia de la industria y argumentar en contra de un nuevo órgano autónomo y de la posibilidad de que el IFE contrate los espacios de publicidad en las épocas electorales
Ya no pudieron rechazar o vetar en bloque la iniciativa, a pesar de las múltiples resistencias Su argumento ya no fue que es una reforma que restringe la libertad de expresión, sino que va en contra de la “convergencia tecnológica”, dice el reportaje que publica Proceso este domingo 13 de febrero








