II Congreso Nacional de las Artes Escénicas

México, D F, 11 de diciembre (apro)- Mientras en esta capital se da el nombramiento del nuevo titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) y continúan las especulaciones acerca de quiénes ocuparán las principales carteras en la administración de la cultura nacional, en la ciudad de Colima se lleva a cabo el II Congreso Nacional de las Artes Escénicas Quetzalcóatl 2006, organizado por el Centro Mexicano de Teatro del ITI-UNESCO
Uno de los temas centrales de este encuentro ha sido La responsabilidad del Estado y la iniciativa privada para con las artes escénicas, planteamiento que resulta particularmente importante en este momento coyuntural, en el que el cambio de gobierno abre la posibilidad de abonar en la necesidad de reorganizar los modos para impulsar la actividad cultural en México
A partir del tema planteado, en el espacio de este congreso se han vertido diversas reflexiones en torno de las artes escénicas que, más allá de la feria de lamentaciones que caracteriza a este tipo de encuentros, han puesto en la mesa de discusión la necesidad de posturas gremiales, que permitan influir en las tomas de decisiones, más allá de ser espectadores pasivos de las acciones del gobierno
Dichos planteamientos siempre derivan en forma inevitable en el tema de los recursos económicos, pero más allá de la simple queja, los participantes en este encuentro tienen clara la necesidad de que, tanto los gremios artísticos como las instituciones culturales, tienen más que nunca que estar cerca y buscar influir en las decisiones que se tomen en el Congreso de la Unión Es decir, que mientras el Conaculta no tenga una personalidad jurídica que le permita pelear por sus recursos presupuestales en el Congreso y ante la Secretaría de Hacienda, la mayor parte de las discusiones resultará estéril, porque la cobija de los dineros seguirá siendo del mismo tamaño o, en el peor de los casos, más pequeña
En este sentido, la recién concluida administración de Sari Bermúdez ha sido un ejemplo que la comunidad artística del país no puede dejar que se repita En el Conaculta existe o existió un área de Enlace con el Congreso que jamás fue aprovechada por la falta de visión de la ahora
expresidenta del Conaculta, y sólo gracias a los buenos oficios de gente como Víctor Hugo Rascón Banda y María Rojo, que han defendido los intereses de la cultura nacional en la principal trinchera del país (visión que nunca tuvo clara el gobierno foxista en su conjunto), el tema de la cultura se ha podido colar por los pasillos de San Lázaro
El reto ahora, como se ha planteado en este II Congreso Nacional de las Artes Escénicas, es redefinir el papel del Estado para con la cultura, para que, como lo planteó Gabriel Negrete, uno de los participantes en el encuentro, actualmente subcoordinador nacional de Teatro del INBA, “no sigamos extendiendo la mano para recibir ese pequeño porcentaje del Estado y de la iniciativa privada, y no la asignación presupuestal adecuada para construir la parte del mundo que nos corresponde, para transformar la parte de la realidad que nos compete, para evitar que la fría acción de nuevas tendencias económicas y políticas ligadas a intereses materiales nos arrastre a todos hacia la enajenación automatizada del consumo”
El tema de las responsabilidades de mecenazgo del Estado y la iniciativa privada, muchas veces es visto como una relación unidireccional en la que estas instancias están obligadas a dar apoyos a los productores culturales Sin embargo, ésta es una postura simplista que hace necesario plantear también la retribución que los artistas deben dar a los principales destinatarios de su trabajo; es decir el público, y de una adecuada política cultural que permita hacer eso posible Estos son algunos de los planteamientos surgidos del II Congreso Nacional de las Artes Escénicas