México, D F, 14 de noviembre (apro)- En septiembre del 2004, el canciller Luis Ernesto Derbez hizo maletas y partió a Japón para recibir personalmente la medalla de oro otorgada a México por su participación en la exposición Aichi 2005 Una inédita victoria sobre 120 países que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) no dudó en presumir de inmediato Lo que nunca reveló es que para alcanzar esa presea invirtió 200 millones de pesos del erario disfrazados como donativos
Una historia de contradicciones oficiales, opacidad en el manejo de los recursos públicos y posibles violaciones al marco legal fue puesta al descubierto desde 1 de noviembre del 2005 por el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI)
En la investigación desarrollada por el comisionado Juan Pablo Guerrero, consta cómo la SRE entregó el dinero al Consejo Coordinador Empresarial, así como al Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología En total, 100 millones de pesos para cada una de las organizaciones, los cuales, posteriormente, fueron depositados en un fideicomiso privado, del que poco se ha podido saber hasta el momento debido a que la Cancillería se ha negado a rendir cuentas escudándose en el secreto bancario
El fideicomiso “Expo Aichi 2005” fue dirigido desde su creación en el año 2004– por Mónica Ruiz Huerta, una especialista en la organización de actividades internacionales de renombre Por sus manos pasaron, por ejemplo, la Conferencia Especial sobre Seguridad Hemisférica; la Conferencia Política de Alto Nivel para la Firma de la Convención de Naciones Unidas Contra la Corrupción o la Cumbre Extraordinaria de las Américas
Desde el pasado 1 de julio, dio un vuelco a su carrera profesional y ahora se desempeña como oficial mayor de la Secretaría de Relaciones Exteriores Sus vínculos con el canciller Luis Ernesto Derbez datan de muchos años atrás, cuando fue su alumna en la Universidad de las Américas (UDLA) y, posteriormente, juntos en el Instituto Internacional de Finanzas, donde trabajaron juntos Dicho organismo se vio involucrado en el manejo irregular de recursos para favorecer la campaña proselitista del ahora presidente Vicente Fox
Esos 200 millones de pesos invertidos, sigilosamente, por la secretaría de SRE para la Expo Aichi 2005, representan exactamente lo mismo que se destinado para la recuperación de playas en Quintana Roo, luego del huracán Wilma, a través del Fonatur
Significan también la misma cantidad que pudo invertir el Instituto Federal Electoral (IFE) para organizar el voto de los mexicanos en el extranjero y representa alrededor del 50% de los recursos aportados directamente por la Secretaría de Hacienda para la compra de medicamentos antirretrovilares para combatir el sida
El pabellón de México para la Expo Aichi 2005 fue diseñado por el arquitecto Francisco López Guerra mediante un concurso abierto Quienes lo visitaron en Japón pudieron apreciar la diversidad biológica y cultural del país
La representación de mexicana llevó hasta allá especies vegetales y animales vivos, así como una docena de piezas prehispánicas y otra serie de objetos de arte popular Uno de sus principales éxitos, radicó en que se recrearon ruidos y olores de cada ecosistema
En información publicada en la prensa -entre junio y agosto del 2004– se dice que el pabellón requirió un presupuesto de 65 millones de dólares Es decir, alrededor del triple de lo que habría originalmente invertido el gobierno
En el espacio diseñado por México en Japón se ofrecieron más de un centenar de actividades artísticas, incluida la participación de la soprano Olivia Gorra, el flautista Horacio Franco, el grupo Mono Blanco y la puesta en escena de “El Automóvil Gris”, de Claudio Valdés-Kuri, además de una muestra gastronómica
La opacidad
En julio de este año, la periodista del Diario Monitor, Leticia Pineda, solicitó a la SRE una lista de las personas contratadas para trabajar en el fideicomiso Expo Aichi 2005 Concretamente, requirió conocer los cargos, salarios y periodos de empleo
En su respuesta, la dependencia encabezada por Luis Ernesto Derbez aseguró que no tenía conocimiento del asunto, que no participaron en el fideicomiso y sugirieron a la reportera dirigirse a la directora del Comité Organizador Mexicano de la Expo Aichi 2005
En cuanto el caso fue puesto a consideración del IFAI como ha sucedido con otros expedientes– poco a poco empezó a fluir la información que, apenas semanas atrás, supuestamente no existía
En documento oficial dirigido al comisionado Juan Pablo Guerrero, la Cancillería reconoce abiertamente haber entregado esos 200 millones de pesos distribuidos, equitativamente, entre el Consejo Coordinador Empresarial y como al Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología Sin embargo –según la dependencia–, no está en condiciones de aportar mayores detalles sobre el uso del dinero, debido a que fue depositado en un fideicomiso de carácter privado:
“Resulta claro que la documentación respectiva está fuera del alcance de esta Secretaría Por lo antes expuesto, la Cancillería carece de atribuciones y facultades para que la información solicitada obre en sus archivos, motivo por el cual no puede configurarse la inexistencia y se encuadra ahora en la incompetencia”
De cualquier forma, el gasto estaba plenamente justificado ya que, desde su perspectiva, sólo pretendió “impulsar una profunda reforma económica en el país” y ha establecido una amplia red de acuerdos de libre comercio
“Aunado a lo anterior se ha negociado la celebración de un acuerdo de asociación económica con Japón, que también redundará en beneficios para ambas naciones”, explicó la SRE
En estos documentos incluidos en el expediente 1553/05, Relaciones Exteriores reconoce el “apoyo” otorgado a la iniciativa privada y asegura que solo se trató de cubrir los gastos que fueran necesarios
Incluso, una “firma de auditores externos de reconocido prestigio” se encargaría vigilar la comprobación y la transparencia, cuando la responsabilidad era sólo de la SRE, según se desprende del fallo del IFAI
Al analizar el caso, el comisionado Juan Pablo Guerrero advirtió que la Cancillería no estaba en condiciones de evitar la rendición de cuentas, aun cuando se trate de un fideicomiso privado, además especificó otras que dependencias pudieron tener conocimiento de los “apoyos” a la iniciativa privada
De hecho, subrayó la creación de una Comisión Intersecretarial para la Expo Aichi 2005 en la que participaron las secretarías de Desarrollo Social, de Medio Ambiente, de Energía, de Economía, de Agricultura, de Comunicaciones y Transportes, de Educación Pública y de Turismo Todos ellas, coordinados por el canciller, Luis Ernesto Derbez
El expediente aprobado por unanimidad en el IFAI alerta sobre la existencia de un acuerdo mediante el cual la iniciativa privada y el gobierno podrían aportar recursos a la representación de México en Japón
Entre ellos, destacan que primero debió informarse a la Tesorería de la Federación y, sobre todo, conseguir una ampliación presupuestal oficialmente aprobada De esto, no hay constancia de que así haya sucedido, según el recurso de revisión del que Apro obtuvo una copia
Sin embargo, el caso se enredó más cuando el IFAI descubrió que ese acuerdo, mediante el cual se pretendía fijar las reglas del juego, fue publicado en el Diario Oficial de la Federación después de que ya existía el fideicomiso privado y, sobre todo, cuando Relaciones Exteriores ya había entregado, por lo menos, 100 millones de pesos
“Aunque el acuerdo citado fue publicado con fecha posterior a la creación del fideicomiso, en éste no se menciona ni norman los recursos que la propia dependencia manifestó haber entregado al fideicomiso”, menciona el IFAI
“Tampoco se establece que los 100 millones de pesos donados al fideicomiso tan sólo en el 2005 (la otra mitad llegó a la cuenta en el 2004) debieron haberse ajustado a lo establecido en el Acuerdo, así como en las disposiciones normativas aplicables”, añade el organismo
La ruta del dinero
Al intentar justificar la entrega de los recursos públicos a organismos de la iniciativa privada, la Cancillería se refugió en los lineamientos diseñados por la Secretaría de Hacienda respecto a “subsidios y transferencias”, así como a “subsidios a fideicomisos privados y estatales”
En esta lógica, el IFAI advirtió a Relaciones Exteriores que debió cumplir con una serie de requisitos Entre ellos, el que la suma de los recursos públicos (200 millones de pesos) no represente “en ningún momento” más del 50 por ciento del saldo total del fideicomiso
Además, necesariamente debió manejar una subcuenta para vigilar el destino final de los apoyos o donaciones oficiales y, por si fuera poco, tuvo la obligación de entregar a la SHCP un reporte trimestral
La resolución unánime del IFAI es contundente:
–La información sobre el manejo de recursos públicos en fideicomisos privados es pública
–La dependencia conoce el destino del dinero entregado
–Los particulares que manejaron los recursos públicos son sujetos de las mismas obligaciones de transparencia y rendición de cuentas
Luego de que este fallo sea notificado a la reportera Leticia Pineda, la secretaría de Relaciones Exteriores deberá entregar toda la documentación del caso
De esta forma, la Cancillería tendrá que abrir sus archivos para acreditar cómo y bajo qué circunstancias se gastaron esos 200 millones de pesos que, a la postre, representaron una medalla de oro para el gobierno del presidente Vicente Fox
Este caso vivirá un nuevo capítulo este miércoles 15 de noviembre del 2006, cuando el pleno del IFAI analice si la SRE debe entregar o no copias de los recibos, así como de las facturas del pabellón instalado en la Expo-Aichi 2005, además de los recibos por sueldos y honorarios pagados








