Confía Calderón que la derrota de Bush permita una reforma migratoria integral

Washington, 9 de noviembre (apro) – Felipe Calderón Hinojosa, presidente electo de México, declaró hoy que confía en que la derrota política y electoral que el presidente George W Bush, y su partido, el Republicano, sufrió el martes pasado, ayude a “destrabar” el proceso legislativo en el Congreso de este país, para que haya una reforma integral a las leyes de inmigración
Durante la conferencia de prensa que ofreció después de la reunión que sostuvo en la Casa Blanca con el presidente Bush, en la que aclaró que él no es “ni (Carlos) Salinas, ni (Ernesto) Zedillo, ni (Vicente) Fox” –en referencia a las promesas que hicieron éstos expresidentes al pueblo de México–, Calderón afirmó
“Espero que la nueva composición del Congreso norteamericano permita precisamente destrabar esos temas y pueda avanzarse en la agenda que los propios demócratas fueron impulsando a lo largo de estos meses”
Luego de la victoria del Partido Demócrata en las elecciones intermedias, Calderón se refirió a la visión que tendrá su gobierno en su relación con la Casa Blanca y el Congreso federal de Estados Unidos: “Soy partidario de que cada país es el que marca el ritmo de su propia agenda y de sus propias decisiones en el gobierno y en el Congreso”
Al señalar que, tras su reunión con Bush, se inicia “una nueva era” en la relación bilateral, Calderón –quien se negó a contestar directamente a la pregunta sobre qué cosas que hizo el gobierno foxista en la relación con Estados Unidos no hará su gobierno–, precisó que él no tiene la intención de hacer monotemática la agenda bilateral
“Así como a mi no me gustaría que el gobierno de Estados Unidos definiera y marcara el ritmo y agenda, dentro de mi propio gobierno, no veo por qué habría yo de suponer que puedo marcar agenda u otro derrotero en el Congreso de Estados Unidos”, añadió Calderón
Dijo que no permitirá que el tema de la reforma migratoria en Estados Unidos “bloquee la relación bilateral”, en alusión directa a que a este asunto, que es crucial para unos 7 ó 9 millones de indocumentados que viven en la Unión Americana, lo abordará como uno más de los aspectos pendientes en la agenda México-Estados Unidos
La nueva composición del Congreso federal estadunidense, que en la Cámara de Representantes estará constituida por 234 demócratas y 201 republicanos, mientras que la de Senadores quedaría con 51 demócratas y 49 republicanos, podría ser más favorable para los intereses de México en materia de reforma a las leyes de inmigración, tomando en cuenta que el nuevo partido dominante en el Capitolio ha mostrado interés en hacer una reforma migratoria integral, que garantice el respeto a los derechos humanos de los migrantes y el reconocimiento a sus aportaciones económicas, sociales y culturales a la sociedad de Estados Unidos
En tanto, durante la sesión de fotografías con Calderón en la Casa Blanca, Bush dijo, por su parte:
“Le asegure al presidente electo que las palabras que dije en esta misma Oficina Oval, en la que estamos sentados (sic) sobre la reforma migratoria integral, son en las que creo con mucha convicción”
En conferencia de prensa, Bush insistió que trabajará con el próximo Congreso dominado por los demócratas –que iniciara sesiones en enero próximo–, para concretar una reforma migratoria integral, que contenga un programa de empleo para trabajadores huéspedes
No obstante, Bush no se refirió al tema de la reforma migratoria como una de las prioridades en su agenda de trabajo para con los demócratas en los próximos dos años
Por su parte, Calderón indicó que la relación con Bush será “franca, de colaboración y respeto mutuo”, dentro de la cual México buscara visiones y soluciones comunes a los problemas que comparten los dos países
Señaló que, a partir del próximo 1 de diciembre, cuando inicie su sexenio, sostendrá con Bush una serie de reuniones para abordar los temas de la relación bilateral, sin concentrarla únicamente en el tema migratorio
Añadió que, durante su reunión con Bush, expresó a éste su preocupación de que se haya promulgado, el mes pasado, una ley que autoriza la construcción de un muro doble y triple de acero en la frontera con México, para disminuir la entrada de indocumentados a Estados Unidos