México, D F, 3 de noviembre (apro)- Bienvenidos amigochos a “la tan gustada columna platos láser”, como la cataloga el docto colega Miguel Vázquez de la agencia noticiosa Apro, a este humildísimo texto y vaya para él, mi hermano, un saludote cordial, y otro abrazo a usted, lector, pues el lunes celebramos de Proceso sus 30 años
Tarde, pero segura y con ánimo festivo, hasta hoy se dejó caer por mi oficina de Proceso –en Fresas 13– nuestra sempiterna compañera Paca la Parca, mostrándome el plato láser con los momentos estelares de su colecta sombría, durante los pasados uno y dos de noviembre
¡Tuc, tuc!, en vivo desde el Foro Jatitziomictlán de las Ánimas Prietas, Mich, transmitimos dichos tasajos maratónicos para ustedes
Pirekua taráskuara
Soy cadavérica yo, de armas guadáñicas sí,
posdifuntífera ya y muy musical;
algo poética yo, pero simpática sí,
entono sátira ya, del mundo real
Oigan los cántorolos de estos conséjorolos
y mucho tiémporolo más vivirán;
no sufran tóntorolos por la vidiórralala,
pasa como águarala de temporal
Vivan gustósorolos y así la muérterele
sabrá exquisítarala en su portal;
danza que dánzarala, goza que gózarala,
todos conténtorolos hasta el final
Lucero de Televisa
Corría el año dos mil seis,
primero y dos de noviembre,
cuando vide peló el diente
la huesuda por su féis,
y con guadaña sangrante
asolando al camposanto,
con alegría desbordante
llegó trinando su canto:
“¡Nunca había agarrado tanto
hijo de su tal guayaba!”
–me dijo mientras vaciaba
un sacote risa y risa–,
“¡son cabezas cercenadas
en la empresa Televisa!”
Pero entre todos los rostros
de esa cosecha grandiosa,
descubrí uno muy severo:
¡se trataba de Lucero,
la cantactriz tan famosa!;
quise entrevistarla antes
de que la pata estirara,
pero me gritó en la cara:
“Me niego y calmantes montes,
ustedes los periodistas
ya los tengo en negras listas;
si no los toleré en vida,
¡mucho menos de salida!”
Era septiembre quince
y azotó como de rayo:
“Más no puedo, aquí me quedo”,
soltó un tristísimo
gallo,
cerró sus oclayos lince;
Ya reposa Lucerito
en su canal favorito,
el canal de las estrellas
Comerciales todas ellas
“Bénito” y Foxilandia
(Danzón con descarga cortesía de la APPO)
De tanto llevar al baile
su figura benemérita,
borró Foxilandia a don Bénito
de la pista danzonera
(Oxaca hoy su calavera
tendrá que leer en Braile)
¡Vuela, palomita mía,
con mi pregón de estos lares,
pega su fotografía
en los salones de clase
y soplen los vientos de Juárez
donde el indígena yace!
Por la pena que me embarga,
mueva el bote su descarga:
¡La susti-calaca-tuta
es prosti-la flaca-tutta!
¡Qué chachalaca lacaya!
¡Ya calle su cacayaca!
La cucaracha demócrata
(Por cortesía de Susy Cato)
La democracia, la democracia,
ya no puede caminar;
porque le falta, porque no tiene,
ya ni un voto que contar
Ya se va la democracia,
ya la llevan a enterrar,
entre cuatro zo-PRI-lotes
y la reina del PAN-al
Obituario Mozart
Luego de 300 años,
Amadeus regresaba
desde la fosa común;
pero pacolmar sus daños
la Pelona lo esperaba,
con su pasito tun-tún
Reina de piraterías,
La Parca era tepiteña
¡y en la tumba que despeña
al genio, con osadía!:
“¡Mozart, de allí no sales
y guarda ese clavecín!
Más muerto que vivo vales
en estos CDs sin fin!”
Ringo Starr, filósofo
El tercero de Los Beatles
en probar su chocolate,
por Liverpool dos barriles
redoblaba: “¡Cacle cacle!”
Y hacía como que cantaba
y hacía como que bailaba;
Ringo no la esperaba
¡y que la Flaca lo ataca!:
“Narizón, cuando llegaste
a mis brazos, ¿no sabías
que muerto estabas ya en vida?
¡Vuelve al fondo de esa tumba,
repica ahí rock y rumba!”
Sus ojos, con melancolía,
perrunos de filosofía,
a la escuálida chispearon
guiños por su esqueleto;
lo salpicaron completo
y de amor ye yé mataron
Sin quitarse los anillos
ni abandonar las baquetas,
Ringo le agarró las te
clas
que tenía entre sus dos pechos
Con pasito duranguense,
Ringo a la Besucona,
chifle que chifle en la loma
abandonó ante el forense
“Ay, qué triste debe ser
–meditó entre bambalinas
andar cazando catrinas
sin pellejo que coger;
pero es más duro saber
para mayor desmentida,
que morir es pura vida
¡y no poderlo creer!”
Robbie Williams RIP
“Ya con esta me despido”
–dijo la mujer de blanco–,
“dando disculpas si he sido
falsa, sin verso franco
Paque nadie quede manco
voy a echarles un tirito;
con él acabo mi rito
y al otro mundo me arranco,
dejando aquí paz y mito
“Esta calaca tatuada
es inglesa, la muy fiera;
que me diga quien la quiera
cómo en vida se llamó
la infiel, porque a un chorro amó
y se la doy liberada
“Murió de paro en las piernas
aprendiendo el español
y excitado por las nenas
que fueron al Foro Sol
“Cantaba con los Take That,
y ahora triunfa su Rudebox
“¡Toc toc!, ¿quién es?, ¡tac tac!,
bebe tequila on the rocks
¡Tic tic, muchachas, que ahí vá
el rey poprocker”, ¿será
?
las chavas aun lo dudaban,
pero si se desnudaban,
tenía que ser él, ¿verdad?
y forzaron su maldad
Esta huesuda de porra
jaló a la primera morra
con su afilada guadaña:
“¡Robbie Williams, rarará!”,
devorándole la entraña
Punto final de mi historia,
grábenselo de memoria,
si es que acaso tienen seso
por leer tanto Proceso:
érase una calavera
original, no cualquiera:
Paca la mera mera,
¡parca, pelona y posdifuntera!








