La única salida

Ante los anuncios que, el lunes 7 de agosto, hizo López Obrador en el sentido de que, más allá del recuento de los votos, el movimiento que encabeza se prolongará para “purificar la vida pública” y lograr “una renovación tajante” del país, Manuel Camacho Solís sale al paso de las interpretaciones en curso y advierte que no se trata de proclamas revolucionarias, dice Proceso este domingo 20 de agosto
La expresión de “purificar la vida pública”, explica el coordinador de las Redes Ciudadanas en la Circunscripción 2 (norte del país), no es de ahora, sino que fue empleada reiteradamente por el tabasqueño en sus mítines de campaña y, además, no tiene connotaciones religiosas, sino que proviene “de la mejor tradición de la política mexicana, del liberalismo”
En cuanto a la “renovación tajante” de México, manifiesta el exregente y exsecretario de Relaciones Exteriores, “no estamos llamando a una revolución, sino a una transformación pacífica de las instituciones a través de las vías constitucionales que están establecidas, pero acompañadas de un movimiento social que haga que las fuerzas políticas no puedan por sí mismas bloquear el proceso de transformación”
Camacho habla de la incapacidad de Vicente Fox para concretar la reforma del régimen político, “agotado desde hace tiempo” El presidente emanado del PAN, indica el exregente, “tuvo la oportunidad de haber conducido una reforma del Estado, pero la supeditó precisamente a un pacto de intereses”
Y subraya que hasta Felipe Calderón reconoce que el sistema electoral “muestra signos de agotamiento” La única salida digna –y la “más barata”– del conflicto poselectoral será contar, uno por uno, todos los votos, advierte en el reportaje que publica Proceso este domingo 20 de agosto