La feminista Barrios-Klee, por la vicepresidencia de Guatemala (Primera de dos partes)

Tuxtla Gutiérrez, Chis , 20 de agosto (apro)- Asilada en México por casi dos décadas, con un impresionante currículum en la academia, la investigación y estudios con perspectiva de género en Chiapas, la feminista Walda Barrios-Klee deja todo y va por el poder desde la izquierda: buscará la vicepresidencia de Guatemala, su país de origen
Radicada en San Cristóbal de Las Casas de 1981 al 2000, ahora Walda Barrios es compañera de fórmula del candidato a la Presidencia de ese país centroamericano, Miguel Ángel Sandoval, impulsados por una coalición conformada por la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) y el Movimiento Amplio de Izquierda (Maiz), bajo la consigna: “¡Sin maíz no hay país!”
El próximo 9 de septiembre, 59 millones de guatemaltecos están convocados a votar para elegir presidente, vicepresidente, 158 diputados al Congreso y 332 alcaldes, de entre 29 mil 309 candidatos que participarán en las elecciones generales
Son 28 candidatos los que se disputarán la Presidencia de la República e igual número de aspirantes para la vicepresidencia; 477 buscarán uno de los 158 escaños del Parlamento unicameral; y 28 mil 804 competirán para las alcaldías y corporaciones municipales de los 332 municipios del país
Una de estas candidatas de los más de 29 mil aspirantes, es una guatemalteca con arraigo de mexicanidad por su estancia en nuestro país y su aportación a la investigación y la academia en Chiapas
Walda Elena Barrios Ruiz es su nombre completo; pero dice utiliza el apellido Barrios-Klee en honor a su padre Waldemar Barrios Klee y un tío, que fueron dos luchadores sociales que no dudaron en sacrificar todo lo que tenían, incluso su vida, en el caso de su tío, “por Guatemala, la libertad y el bienestar para todos y todas”
Su estancia en México, de 1981 al año 2000, no ha sido la única La primera vez que estuvo asilada en nuestro país fue en la década de los 50, cuando, junto con sus padres, tuvo que dejar su país en el mismo avión en el que salió el entonces presidente derrocado Jacobo Arbenz, después de varios días refugiados en la embajada de México en Guatemala
En la década de los 70 Barrios-Klee regresó a su país para ver morir a muchos de sus amigos y conocidos que enfrentaron a la policía “en tiempos de la represión” Recuerda que en esa época nació su “respeto por los revolucionarios”
Estudio derecho y posteriormente sociología en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, luego fue docente de la Universidad de San Carlos de Guatemala, pero aclara que nunca dejó de ser activista y solidaria con el movimiento de resistencia contra las dictaduras de su país
Recuerda que en el marco de ese movimiento, allá por 1970, el papel de la mujer era secundario en los debates, por ello abrazó la causa feminista para reivindicar el papel del sexo femenino Fue una década caótica, por lo que al recrudecerse se vio obligada a refugiarse nuevamente en México como asilada política Se asentó en San Cristpobal de Las Casas, par estar más cerca de su tierra
En la entidad Barrios—Klee no se quedó tranquila, además de que fue profesora en la Universidad Autónoma de Chiapas e investigadora precursora en los estudios sobre la mujer, editora de una revista feminista (Antzetik, mujer en maya tzotzil, la primera revista género en el estado), continuó como activista de los comités de apoyo y solidaridad con los miles de indígenas mayas quichés guatemaltecos que vinieron huyendo a México de la embestida militar en su país
Por su condición de extranjera y su calidad de asilada política su papel de activista fue camuflada con sus actividades académicas: “Estas tareas no fueron fáciles, pues hubo, muchas veces, incomprensión de las autoridades mexicanas Sin embargo, jamás falte a mis obligaciones de acato al país que me otorgaba asilo”, abunda Barrios-Klee
La investigadora vio de cerca el alzamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en enero 1994; seis años después regresó a Guatemala junto con su esposo, el investigador universitario Antonio Mosquera, donde continuó con sus investigaciones sobre tópicos de la mujer; impartiendo talleres, dictando conferencias, realizando ensayos y encuentros Fue así como tuvo sus primeros contactos con la Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas (Unamg), de la que fue en 2006 fue elegida presidenta