México, D F, 19 de julio (apro-cimac)- Petróleos Mexicanos (Pemex) y la aseguradora Qualitas se niegan a cubrir los gastos de indemnización y atención médica necesaria, incluida una prótesis, a una empleada “propinera” de la gasolinera Servicio Valle de México, que el año pasado fue víctima de un accidente de trabajo en el perdió gran parte de su pierna derecha
El 30 de mayo de 2006, Silvia Márquez Santiago, trabajaba como despachadora en la gasolinera propiedad de Martín Gómez Robledo, ubicada en el kilómetro 175 de la autopista México-Puebla, cuando fue atropellada por un camión de la empresa Santa María Astahuacán, SA de CV Como consecuencia perdió dos tercios de su pierna derecha, por lo que interpuso una demanda en contra de la empresa y de Pemex (como responsable solidario)
De acuerdo con Eduardo Díaz Reguera, abogado de Silvia, aunque la pérdida de su pierna no fue provocada por el propietario de la gasolinera, éste no ha tomado la responsabilidad como su patrón por el accidente que sufrió en su empresa, toda vez que ella ni siquiera tenía salario ni seguridad social Fue después del accidente que procedió a darla de alta del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
El representante legal demandó a Pemex, al ser un órgano público descentralizado del gobierno federal que se dedica al procesamiento, refinamiento, distribución y venta del petróleo y sus derivados, y demás actividades relacionados con su objeto social, mismo que finalmente se beneficia del trabajo de los despachadores “propineros” como Silvia
Explica que en el caso de la gasolinera, Pemex resulta responsable solidario de manera subsidiaria de las obligaciones derivadas de la ley y de los servicios prestados Además, en el contrato de franquicia, tiene la obligación de exigir a los franquiciatarios el cumplimiento de la Ley Federal del Trabajo en favor de sus trabajadores, entre los que ha aumentado la población femenina, dice Díaz Reguera
Aunque no se tienen cifras del número de mujeres que trabajan en las casi 7 mil gasolineras que existen en el país, éste es un fenómeno reciente que en la actualidad se caracteriza, principalmente, por la indefensión laboral que sufren: falta de seguridad social y un salario Su ingreso se reduce a las propinas que los usuarios otorgan de manera voluntaria
En el caso de Márquez Santiago, a un año de los hechos y de que interpusiera su demanda, ésta no ha prosperado Por el contrario, Silvia se ha enfrentado a la negativa de la aseguradora Qualitas de pagar la prótesis que ella necesita
En entrevista, Silvia Márquez dice que la doctora de Qualitas que la atiende, Graciela Rodríguez Mendoza, le aseguró que ya podía utilizar una prótesis de 75 mil pesos, con la que únicamente podría levantarse de su silla, aunque sin la posibilidad de caminar correctamente, ni doblar la rodilla
“La doctora quiere ponerme una prótesis cualquiera”, se queja Silvia Sin embargo, el ortopedista que visitó para conocer el estado de su pierna le indicó que no podía usar la que la aseguradora le ofrecía, pues su piel aún no está en condiciones, no se ha regenerado: se ve quemada y maltratada Al tener injertos, le explicó el ortopedista, su piel es muy delgada
Márquez Santiago se negó a utilizar la prótesis sugerida por la doctora Rodríguez Mendoza, por lo que ésta se molestó y le dijo que la que quiere “es muy cara y la aseguradora no la va a pagar”
Dicha prótesis cuesta 500 mil pesos y le permitiría caminar, mover la rodilla y sentarse correctamente
“Según mi abogado, lo que necesitamos es que Qualitas sólo cubra una parte de la prótesis y el resto del costo, mi patrón y Pemex tienen la obligación de cubrirlo
“Cuando hablé por teléfono con la doctora y le dije eso se molestó, me dijo que no se iba a hacer lo que yo quisiera, pero yo estoy en mi derecho de demandar otro tipo de prótesis Al final me dijo que cuando me decidiera le llamara y me colgó”, relata
Además, Silvia no sólo se ha enfrentado a la negativa de la aseguradora de tener la prótesis que requiere, sino que también le ha suspendido las sesiones de terapia
“Sólo fui a 20 sesiones y la doctora me dijo que ya estaba bien y que no las necesitaba Pero aún me dan dolores muy fuertes, yo hago los ejercicios que me enseñaron y, aunque se me quita, al poco rato empieza a doler otra vez”, explica
“Cuando estaba en terapia, me dijeron que necesitaba unos toquecitos, los cuales me daban con un aparato y unos parches, y con los que se fortalecería el músculo y se regeneraría la piel”, agrega Aún así, Graciela Rodríguez Mendoza le suspendió las terapias y su piel sigue aún muy delgada
En días pasados, en la Junta local de Conciliación y Arbitraje, Silvia y su abogado se reunieron con los representantes de Pemex y del Seguro Social, así como con Víctor Juan Inocente Ortega, defensor del propietario de la gasolinera
Aunque no se resolvió nada, Inocente Ortega le aseguró a Silvia que el dueño de la franquicia, Martín Gómez Robledo, estaba en la mejor disposición de ayudarla, pero que Díaz Reguera no lo permitía
“Inocente Ortega me dijo que mi patrón estaba muy preocupado y que Eduardo estaba viendo por el beneficio de sí mismo y no del mío; pero Eduardo siempre viene hasta mi casa y me lleva a donde me tiene que llevar, otro abogado no haría eso”, justifica
Así mismo, Inocente Ortega le ofreció a Silvia el pago de los días no laborados, los cuales cubriría únicamente con el salario mínimo y “no más” No obstante, le pidió que se reunieran “para llegar a un arreglo” sin la presencia de Díaz Reguera; pero para Márquez Santiago eso es totalmente erróneo y no piensa ceder
Actualmente, Silvia, quien tienen un hijo de 9 años, sigue sin percibir sueldo Es su madre quien le ayuda a mantenerse
Con la demanda interpuesta, Silvia está pidiendo que el franquiciatario cubra los salarios que aún le debe, la indemnización y la prótesis de su pierna para poder caminar, cuyo costo de 500 mil pesos ella sola no puede pagar








