Las obras falsas de Frida Kahlo

México, D F, 2 de julio (apro)- A menos de dos semanas de haberse inaugurado la exposición Frida Kahlo 1907-2007 Homenaje Nacional, en el Palacio de Bellas Artes, la celebración por el centenario del natalicio de la pintora nacida en Coyoacán en 1907, se ha visto empañada
Y es que, el sábado pasado, tras la presentación de su libro Diego Rivera, luces y sombra en el Museo Mural Diego Rivera, la crítica de arte Raquel Tibol indicó a la prensa que la muestra, presumida por Bellas Artes como la más importante en lo últimos tiempos, incluye dos obras que no pueden atribuirse a la mano de Kahlo
Las obras a que se refiere Tibol son el retrato de Alejandro Gómez Arias, fundador de Radio Universidad, quien fue uno de los integrantes del grupo llamado “Los Cachuchas”, al cual perteneció Frida, y fue también novio de ella durante su juventud El otro es Cabeza de Isolda, retrato de su sobrina
El señalamiento de la crítica de arte, autora de Frida en su luz más íntima y Escrituras de Frida Kahlo, entre otros libros, vuelve a poner el dedo en la llaga de uno de los problemas que más aquejan al mercado del arte y al arte mismo en los últimos tiempos: la falsificación
En enero pasado, luego de que la revista Proceso dio a conocer una investigación sobre la falsificación de obras de David Alfaro Siqueiros, un grupo de artistas, intelectuales, galeristas, coleccionistas y especialistas en arte, hizo un llamado al presidente de la República y al titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes para que atiendan urgentemente ese problema, que “afecta al patrimonio cultural de México”
Entrevistada en el noticiario radiofónico de Carmen Aristegui, Tibol hizo ver que sus dudas se basan no sólo en el conocimiento que ha ido adquiriendo sobre las obras de Kahlo a fuerza de verlas continuamente, sino también en documentos Mencionó, por ejemplo, que hace años, se pidió a Gómez Arias escribiera algo sobre alguna obra de la pintora y él jamás mencionó en ningún escrito la existencia de su retrato
Subrayó, sin embargo, que su señalamiento no tiene como propósito que se descuelguen obras de una exposición (Bellas Artes ha dicho además que no lo hará), sino que se haga un análisis científico sobre las mismas, y entonces se determine si son falsas o ella está equivocada
Advirtió que no formará parte de ningún comité de “análisis” que se base sólo en la mirada de un grupo de especialistas en Kahlo, pues eso no basta ya para determinar si una obra es o no de la mano de un determinado artista
La crítica informó que existen en Estados Unidos y otros países, técnicas científicas que, sin hacer daño a las obras de arte, permiten análisis de materiales, técnicas, épocas en que fue pintado y otros aspectos que contribuyen a determinar su autenticidad
El grupo de artistas que suscribió el manifiesto, dirigido a las autoridades del país para que pongan atención a la falsificación, también se refirió a la necesidad de crear en México cuerpos colegiados, especializados y leyes efectivas que penalicen la falsificación
Hasta ahora, lo que han argumentado continuamente tanto el Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam) que registra obras de arte, sin determinar su autenticidad, y el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (Cenidiap), ambos del INBA, es que no tienen facultades para hacer ese tipo de análisis
El señalamiento de Tibol reitera la urgencia de integrar en México laboratorios con cuerpos especializados y atender un problema que desborda hace tiempo a las autoridades culturales y judiciales