Colima: Justicia denegada

Colima, Col , 28 de mayo (apro)- Salomón Gallardo Valdez, el primer titular de la Contraloría General del gobierno del estado –dependencia creada en 1983, durante el sexenio de Griselda Álvarez—, fue visto con vida por última vez la noche del sábado 24 de mayo de 1997
En esa ocasión departía con varias personas, entre ellas su hermano Raúl, festejando el cumpleaños de una amiga en el restaurante Campestre San Germán, ubicado en la salida a Manzanillo
Poco a poco, se retiraron algunos de los presentes y alrededor de las diez de la noche se despidieron los últimos Salomón abordó su vehículo y dijo a su hermano que se verían más tarde en la casa donde ambos vivían Nunca llegó
El domingo 25, extrañado por su ausencia, Raúl supuso que su hermano encontró a algún amigo con el que se habría ido a Guadalajara a ver un partido de futbol de las Chivas, tema que se comentó en la fiesta de la víspera
Con el paso de las horas y preocupado por su paradero, la mañana del lunes Raúl acudió a la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJ), donde interpuso una denuncia por la desaparición de su hermano
El cuerpo de Salomón fue hallado hasta el jueves 29 de mayo, con huellas de lesiones provocadas por arma de fuego Estaba semi sepultado en un paraje ubicado a la altura de la curva de Los Pinos, en las inmediaciones de Tonila, Jalisco, por la carretera libre Colima-Guadalajara
Aunque desde entonces se iniciaron las investigaciones para esclarecer el homicidio, hasta la fecha, una década después, el asunto no ha sido resuelto
Las autoridades de Colima y Jalisco se han turnado el caso por supuesta incompetencia, pretextando ambos que el crimen no ocurrió en su territorio
En lo que concierne a Colima, seis gobernadores y tres procuradores de Justicia han estado en el poder desde la muerte de Salomón y con ninguno de ellos ha habido resultados, además de que han desatendido señalamientos de organismos de derechos humanos sobre anomalías en las investigaciones ministeriales
En diciembre de 2002, a menos de un año del final del sexenio de Fernando Moreno Peña, el entonces procurador Jesús Antonio Sam López, rechazó una recomendación de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), que hizo notar irregularidades y dilación de la justicia por parte del agente del Ministerio Público a cargo del caso, Félix Humberto Vuelvas Aguilar
En 2004, el gobierno de Gustavo Vázquez Montes rechazó otra recomendación relacionada con este asunto, ahora de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), en el sentido de investigar y sancionar, en su caso, a ese mismo funcionario, que para entonces ya había sido nombrado director de Averiguaciones Previas
Para rematar, en mayo de 2005, luego de que Silverio Cavazos Ceballos asumió la gubernatura y Arturo Díaz Rivera, el cargo de procurador, Félix Humberto Vuelvas Aguilar fue ascendido a subprocurador operativo, puesto que hasta ahora ocupa
En su informe correspondiente al periodo del 1 de enero al 31 de diciembre de 2004, la CNDH clasificó la recomendación como “no aceptada”
Nacido el 14 de marzo de 1950 en la capital del estado, Salomón Gallardo pasó sus primeros años en la comunidad de Estapilla, municipio de Colima, de donde son originarios la mayor parte de sus hermanos, aunque sus padres nacieron en Michoacán
Estudió las carreras de contador público y administración de empresas, así como una especialidad en materia fiscal, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)
Entre 1975 y 1983 ocupó diversos cargos en la Tesorería General del estado, hasta que fue nombrado contralor general de 1983 a 1985 Militante del PRI, fue dirigente de la organización de profesionales y técnicos en la CNOP A partir de 1993 y hasta el día de su muerte, fue gerente general del despacho contable Gallardo y Asociados
Ante la denuncia por la desaparición de Salomón, la Procuraduría de Justicia de Colima abrió la averiguación previa 167/97, en tanto que tras el hallazgo del cuerpo, la Agencia del Ministerio Público de Tuxpan, Jalisco, integró el expediente 114/97
Desde el asesinato, sus familiares se movilizaron para dar seguimiento y colaborar con las investigaciones policiales, en busca de la aplicación de la ley
Sin embargo, tras cuatro años de afanes infructuosos, a mediados de 2001 decidieron interponer una queja ante la CNDH, suscrita por los padres de la víctima, Rafael Gallardo Ramírez y María Valdez Anguiano, pero el organismo la turnó por incompetencia a la CEDH de Colima el 5 de junio de 2001 a través del oficio 009247, firmado por Andrés Calero Aguilar
Según la queja, de la que un resumen fue publicado por la CEDH en su informe correspondiente al periodo de enero a diciembre de 2001, poco después del homicidio de Salomón apareció un grupo de jóvenes utilizando sus tarjetas de crédito y cobrando cheques de su cuenta personal en Bancomer, dos de ellos fueron identificados en los videos de la sucursal bancaria: Eduardo Carrillo Sánchez y Julio César Molina Ceballos Posteriormente fue identificado un implicado más: Pedro Monroy Carreño
“Las meseras y personal del restaurante Giovanni de avenida San Fernando (que ya no existe en la actualidad), frente a Bancomer, los identificaron plenamente, especialmente al primero de ellos, quien fue el que pagó con la tarjeta de crédito y firmó el pagaré”, señaló el documento
Así mismo, el viernes 30 de mayo de 1997, mientras los deudos sepultaban al fallecido, el vehículo de éste, un Ford Cougar modelo 1995, apareció incendiándose en la carretera Colima-Pihuamo, mientras permanecía cerca de ahí un carro Ford Maverick modelo 1976, propiedad de un tío de Eduardo Carrillo, conducido por el primo de éste, Javier Sánchez Hernández, quien iba acompañado por otras personas
De acuerdo con la queja, en las declaraciones ministeriales todos los implicados responsabilizan a Eduardo Carrillo, según dijeron, tenía una pistola de su propiedad de bajo calibre que, presumía, era para sus “negocios”
Aunque el MP sabía dónde vivía Eduardo Carrillo, nunca practicó ningún cateo para buscar evidencias propiedad del fallecido