Rebrote paramilitar

El proceso para desmantelar a los grupos paramilitares de Colombia y para integrar a sus miles de miembros a la vida civil se complica: facciones disidentes de estos grupos ya desmovilizados, así como bandas de “paras” emergentes, controlan regiones estratégicas del país en las que realizan actividades de narcotráfico, extorsiones, contrabando de armas y robos de combustible, entre otros delitos, señala Proceso este domingo 18 de marzo
Incluso, algunos paramilitares que se acogieron a la Ley de Justicia y Paz aprobada por el Congreso colombiano en julio de 2005 –que les permite atenuar sanciones por delitos graves, como secuestros y asesinatos– volvieron a tomar las armas
Por ejemplo, un nuevo grupo llamado Águilas Negras, creado por excombatientes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), se encuentra al servicio del narco y causa terror entre la población
Y es que el tema de los paramilitares se le enredó al presidente Álvaro Uribe Durante las últimas semanas han sido capturados ocho congresistas, todos ellos “uribistas”, por presuntos vínculos con el paramilitarismo Incluso la ministra de Relaciones Exteriores, María Consuelo Araújo, se vio obligada a renunciar debido a que uno de los encarcelados fue su hermano Álvaro Araújo, quien además es acusado de “secuestro extorsivo”, dice el reportaje que publica Proceso este domingo 18 de marzo