Italia: Prodi salvó la situación

Roma (apro) – Los pronósticos favorables se cumplieron: el pasado 28 de febrero, el líder de izquierda Romano Prodi obtuvo la confianza del Senado italiano, lo que le permitió retomar el control del Parlamento
El pasado 20 de febrero, Prodi presentó su renuncia al cargo de primer ministro de Italia, después de perder una votación en el Parlamento sobre una iniciativa que preveía un aumento de la partida presupuestaria destinada al contingente de mil 800 italianos desplegados en Afganistán Tal iniciativa fue duramente criticada por Verdes y Comunistas, quienes condicionaron apoyarla a cambio de que el gobierno impidiera la ampliación de la base estadunidense de Vicenza (norte de Italia)
Con el objetivo de volver al poder más reforzado y salir de la crisis gubernamental, el 22 de febrero Prodi logró un pacto con los nueve partidos que componen la coalición que lo apoya y pidió organizar una sesión para comprobar si su gobierno tenía el apoyo mayoritario de los partidos en el Parlamento
El acuerdo –que consta de 12 puntos– prevé ampliar los poderes del primer ministro, quien tendrá la última palabra si persisten diferencias entre los partidos de la mayoría que lo apoyan Además “para dar mayor cohesión a la comunicación de la coalición” se exige que el portavoz del presidente del consejo sea el vocero de todo el Ejecutivo
En materia económica, Prodi pidió que continúe el proceso de liberalización del país, que se reforme el sistema de las jubilaciones y que se reduzcan los costos de la deuda pública Todas estas medidas estarían a la orden del día del Parlamento durante las próximas semanas
Paralelamente, pidió al Parlamento aprobar las medidas relacionadas con los acuerdos internacionales que Italia tiene con la Unión Europea (UE), la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que incluye apoyo para la presencia militar de Italia en Afganistán
Entre los 12 puntos no figuró más el proyecto de ley que más odia el Vaticano y que preveía el reconocimiento de los deberes y derechos de las parejas de hecho, homosexuales y heterosexuales (DICO, por sus siglas en italiano)
El 28 de febrero Prodi logró en el Senado el voto de los 158 parlamentarios de su coalición, además de el democristiano Marco Follini –quien fue incluso viceministro del Silvio Berlusconi– y de los rebeldes Fernando Rossi y Franco Turigliatto, quienes fueron los autores de la crisis, al haber provocado con su ausencia la derrota de una votación en el Senado
Crisis inadecuada
La crisis de gobierno –la mayor desde que Prodi asumió el poder en abril del 2006— ocurrió cuando la economía italiana daba señales positivas: en 2006 el Producto Interno Bruto (PIB) había crecido un 2 por ciento, el mayor resultado en los últimos seis años Había expectativas de que Prodi –llamado en la clase política italiana como Il Professore— iba a sacar al país de los aprietos económicos que había heredado del gobierno de centro derecha de Silvio Berlusconi
Incluso, en diciembre pasado, Prodi señaló que le alcanzarían cinco años para llevar a cabo las reformas económicas y sociales necesarias para relanzar el país a nivel internacional
En los meses de julio y en enero, el gobierno aprobó un paquete de medidas para liberar los sectores de la farmacéutica, de los seguros, de la telefonía, del petróleo, entre otros
En febrero, el Consejo de Ministros aprobó –en medio de fuertes polémicas– un proyecto de ley para reglamentar las uniones de las parejas de hecho y homosexuales (DICO), tal como lo habían prometido los partidos de izquierda en su campaña electoral de abril de 2006 y siguiendo el ejemplo del presidente de España, José Luis Rodriguez Zapatero Este proyecto tiene ahora que ser aprobado por el Congreso
En esos meses, Prodi enfrentó el embate de varios sectores El Vaticano y la Conferencia Episcopal de Italia (CEI) lanzaron una campaña en contra del proyecto de ley DICO, la cúpula empresarial se opuso a la ley de presupuestos; y diferentes sectores –desde taxistas a abogados y farmacéuticos— protestaron por un aumento de impuestos De hecho, las huelgas se multiplicaron en esos días
Las agencias calificadoras de riesgo también se mostraron con rudeza: Standards & Poor’s bajó la calificación de Italia de AA- a A+ Argumentó que el gobierno fue incapaz de lidiar con las reformas económicas
Pese a que el gobierno se movió en un contexto frágil, la economía caminó por buen sendero Gracias a un positivo contexto europeo, las empresas italianas aumentaron sus ventas El déficit público disminuyó y la economía se recuperó La amenaza de un frenazo económico –que parecía a punto de surgir por causa del aumento del IVA en Alemania y del incremento de los impuestos— preció alejarse
Berlusconi, “el ganón”
La crisis sonrió a un personaje: el anterior primer ministro y magnate Silvio Berlusconi
En el momento en que el primer ministro Prodi dimitió debido al revés que sufrió su política exterior en el Senado, Mediaset –el holding de Berlusconi– ha registrado una fuerte revalorización en la Bolsa de Milán
En concreto, el pasado miércoles 21, Mediaset registró un alza que generó una ganancia de casi 140 millones, de los cuales por lo menos 50 millones de euros terminaron en los bolsillos de Berlusconi
Con el inicio de las consultas que realizó Prodi para resolver la crisis, las cuotas de mercado de la empresa de medios del exprimer ministro subieron con moderación: del 014 por ciento, obteniendo 915 puntos
Mediaset se recuperó gracias a la incertidumbre generada por la crisis de gobierno, que puso en duda la aprobación de la ley de reforma del sistema televisivo italiano, que cambiaría parte de la ley aprobada por el gobierno de Berlusconi y que éste considera que perjudicará a sus empresas
El presidente de Mediaset, Fedele Confalonieri, había hecho sus cuentas en los días previos a la crisis gubernamental: las medidas previstas por el proyecto de ley podrían “cancelar más de un cuarto de las ganancias de Mediaset”, dijo el pasado 20 de febrero en una sesión en la Cámara de los Diputados ( 5 de marzo de 2007)