Gobierno de Chiapas pide perdón por la detención, tortura y ejecución extrajudicial de Reyes Penagos

Tuxtla Gutiérrez, Chis , 20 de febrero (apro)- En un acto sin precedente en materia de derechos humanos, el gobierno estatal pidió perdón por la detención ilegal, tortura y ejecución extrajudicial del campesino Reyes Penagos Martínez, perpetrada en diciembre de 1995 bajo la gestión de Julio César Ruiz Ferro
Su viuda, Everilda Roblero Villatoro, Enrique Flores González y su hija Julieta Flores Castillo, estos últimos detenidos con Reyes Penagos –quien no sobrevivió a la tortura y finalmente fue ejecutado de un tiro en el pecho– dijeron aceptar la disculpa pública de las autoridades locales, pero no sentirse satisfechos hasta en tanto los responsables sigan libres
En el marco de la petición de perdón –uno de los requisitos del “acuerdo de solución amistosa” auspiciado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA–, el fiscal Mariano Herrán leyó la carta signada por el gobernador Juan Sabines en presencia de las víctimas
Cabe recordar que en diciembre de 1995, un grupo 20 labriegos de la Unión Campesina Popular Francisco Villa (UCPFV) fue detenido en el marco de un operativo de desalojo para desbloquear el tramo carretero que comunica a la comunidad Nueva Palestina y su cabecera municipal, Ángel Albino Corzo
De ese grupo fueron detenidas tres personas: Reyes Penagos, Enrique Flores y su hija Julieta Flores
Después fueron torturados para que confesaran dónde habían quedado los restos de los candidatos del PRI a presidente y síndico municipal, Ausel Sánchez y Rito Solís Martínez, desaparecidos en septiembre de 1995, pocos días antes de los comisiones locales
Mientras Enrique y su hija fueron llevados a prisión por tres meses, los policías judiciales –al mando del fiscal José Uriel Estrada Martínez– entregaron en un ataúd el cuerpo de Reyes Penagos
El cuerpo, según atestiguaron defensores de derechos, evidenciaba quemaduras de cigarrillos, moretones provocados por golpes, una costilla y un tobillo rotos, fisuras en el cráneo, los testículos extirpados y el “tiro de gracia”
Por su lado, la hija de Enrique denunció que fue víctima de una violación tumultuaria por parte de los policías
El caso llegó a la CNDH, la que emitió la recomendación 061/96, que a su vez fue rechazada por el gobierno de Ruiz Ferro
El caso se elevó a la CIDH en Washington, en que finalmente se llegó a un acuerdo de “solución amistosa” que, entre otras acciones, preveía que el gobierno públicamente pidiera el perdón a las víctimas
Además del exgobernador Ruiz Ferrro y su entonces procurador Jorge Enrique Hernández Aguilar, la CNDH encontró responsables a Claudia Trujillo Rincón, exsubprocuradora de Derechos Humanos y ahora funcionaria del ayuntamiento de Tuxtla
Otros implicados son el exfiscal José Uriel Estrada Martínez, ahora secretario particular del subsecretario general de Gobierno, Ángel Córdova Toledo, así como los agentes bajo su mando, Francisco Hernández Chacón, jefe de grupo, y los elementos Bulmaro Trejo López, Martín Hernández Ocaña, Génaro I Zenteno Orantes, Jaime Arturo Cabrera Ferro, Ronay Luna Pérez, así como Salomón Núñez Díaz, también jefe de Grupo, y los agentes César Montes Alegría y Miguel Ángel Hernández Loranca
Al acto acudieron representantes del Grupo de Mujeres de San Cristóbal de Las Casas (COLEM), Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDDH), Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL)y Red de Defensores Comunitarios de los Derechos Humanos
Fabián Sánchez, de la Comisión Mexicana para la Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, calificó el hecho de una acción sin precedente en la materia, sobre todo por la presencia del gobernador
“Esto marca un hito, es pues un parteaguas que sirve de ejemplo para que el Estado mexicano –o cualquier gobierno estatal en cualquier estado del país– asuma su responsabilidad en violaciones de derechos humanos; sólo partiendo de estas acciones podremos arribar a un estatus democrático que nos encamine a un mejor escenario”, observó
Sin embargo, Julieta y Everilda matizaron su intervención en el protocolo:
“La verdad, no los perdono Si quiere Dios que los perdone, pero dejarme doce años sin mi esposo, nada ni nadie lo puede subsanar”, atajó Everilda, quien pidió cárcel para los responsables de la muerte de Reyes Penagos