Mano de obra barata… la de presos en Morelos

Xochitepec, Mor , 21 de enero (apro)- La mano de obra barata del sistema penitenciario mexicano sirve a poderosos consorcios comerciales para maquilar los cientos de productos que llenan los anaqueles de sus principales tiendas departamentales y supermercados
Clasificado como penal de “máxima seguridad”, el Centro Estatal de Readaptación Social de Atlacholoaya entró en operación en el 2000 como punta de lanza de un programa nacional de readaptación social a través del permanente trabajo de los reos
Aunque no todos quieren o tienen empleo en este penal que alberga a 2 mil 700 presos, pequeñas cuadrillas se aplican a trabajar jornadas de hasta doce horas diarias en semana inglesa, a fin de maquilar pantalones, camisas, chamarras, chalecos, encendedores, bolsas, cuadros y mosaico veneciano, por lo cual reciben a la semana un sueldo promedio de 300 pesos
Uniformes también
Son prendas de las marcas reconocidas de ropa que se venden en tiendas como Sear’s, Liverpool o Palacio de Hierro a precios exorbitantes para la mayoría de la población También se producen uniformes de socorristas de la Cruz Roja y cuerpos policiacos estatales
Pero el gran negocio del penal son los mosaicos venecianos, los que ingresan en diminutos cuadritos y salen para la venta convertidos en sólidos mosaicos de 400 piezas cada uno, que los presos adhieren sobre papel estraza
Diariamente, según estimaciones de los internos, 40 pares de manos concluyen en promedio 3 mil 400 mosaicos con el sello de la empresa Vitromex, cuyo costo de producción es de un peso por unidad
El precio al público es de 25 pesos cada mosaico y bastaría vender dos piezas para recuperar lo invertido en la jornada de cada trabajador (42 pesos)
Para la firma nipona Tokai, otros 40 presos maquilan todos los días tres millares de encendedores Por cada pieza terminada se pagan 50 centavos En tiendas de autoservicio, el precio de esta marca de encendedores es de 8 pesos al público
Máximo $500
El subsecretario de Readaptación Social del Gobierno de Morelos, Antonio Aragón Zamora, reconoce que los salarios son bajos pero alega que la misma ley establece 500 pesos como la máxima cantidad que puede manejar un preso al interior
“En el sistema penitenciario no se puede hablar de salarios porque estamos hablando de espacios y reglas donde los reos pierden todos sus derechos Ellos lo saben, pero lo más importante es seguir generando fuentes de empleo porque es uno de los mejores métodos para la readaptación social”, señaló