Caso Salinas: Se diluye la tesis de la extorsión (Segunda y última partes)

México, D F, 11 de diciembre (apro)- Era el viernes 3 de diciembre de 2004 Encolerizado, Enrique Salinas tronó frente a Mariano Flores Arciniega, su abogado:
–Ya me andan buscando los federales, me están llamando agentes de la Interpol, que para el problema de Francia…
Enrique Salinas no sólo estaba nervioso por la investigación francesa Le preocupaba que los agentes federales hubieran conseguido su número privado Nextel, al cual empezaron a llamarle, supuestamente para ofrecerle ayuda y “zafarlo” –según le dijeron– del embrollo
Las presiones que días previos a su muerte sufrió el hermano de Raúl y Carlos Salinas están asentadas en el expediente Según los testigos interrogados, fueron expresadas por el propio Enrique a su hija, Maria Carolina Salinas Lagarde, ese viernes 3 por la tarde
–Ya tengo a la PGR encima, me están siguiendo… Tengo una cita con ellos mañana –le dijo con preocupación
El encuentro no se efectuó el sábado 4, según se sabe, sino un día después –el domingo 5– fecha en que fue asesinado La indagatoria acreditó un dato que encajó bien en el rompecabezas de la extorsión: previo a su entrevista con los agentes de la AFI, Enrique Salinas le llamó por teléfono a un amigo de Monterrey para pedirle dinero prestado La tesis de la indagatoria indica que el hermano de Raúl Salinas había convenido entregar una suma para que dejaran de molestarlo
El dato fue confirmado por el exprocurador Alfonso Navarrete, quien refuerza: “Sin duda, el móvil del crimen es la extorsión y el dinero que él (Enrique) trajo de Suiza y que lo mandó con un amigo de Nuevo León La semana previa a que lo mataran, Enrique fue a ver a su amigo para pedirle que se lo tenía que devolver (el dinero) porque tenía que pagar una cosa Era la extorsión”
Las presiones contra Enrique Salinas comenzaron, aparentemente, sin una razón legal específica, según explica el exfuncionario de la PGJDEM, quien explica que semanas previas a su muerte, la oficina de la Interpol-Francia envió una circular a su delegación en México Los franceses solicitaban información sobre el personaje que estaban investigando por lavado de dinero
Entrevistado sobre este caso, Alfonso Navarrete Prida, exprocurador del Estado de México, dice que el documento girado por la Interpol Francia fue utilizado como instrumento de presión contra Enrique Salinas
Con base en la información que dispone, Navarrete narra la ruta que siguió el documento de la Interpol-Francia y explica que no tenía ningún valor jurídico:
“El asunto estuvo así: llega una información por computadora de la policía de París a la computadora de Interpol-México, pidiendo si estaba en México el ingeniero Enrique Salinas de Gortari porque había un caso preparatorio que tenía que ver con (la investigación de) lavado de dinero por los fondos de Suiza que ya le habían devuelto, al demostrarse que no provenían del narco
“El gobierno francés tenía interés en el caso porque habían utilizado el sistema financiero francés para (hacer) llegar esos fondos a Suiza, que ya se habían investigado Entonces lo que pedía el gobierno francés era saber si Enrique estaba o no en territorio nacional Se dio una orden de que se hiciera una investigación de gabinete
“El documento no era una ficha roja, es información Una ficha roja significa que ya hay un mandato de autoridad No era el caso: Interpol-Francia sólo quería saber si el personaje estaba en México No pedía que lo investigaran, que lo detuvieran o que les dijeran donde está su casa Nada más querían saber si había información sobre si estaba o no en territorio nacional”
Según Navarrete Prida, el contenido del documento fue utilizado con otros fines, en este caso –dice– para extorsionar a Enrique, ya que fue traducido, en la práctica, como una ficha roja al considerar que Enrique Salinas debía ser detenido porque estaba vinculado al tráfico de drogas Y afirma que tal documento –el interpretado por los agentes mexicanos– no corresponde a la petición francesa
Esto se corrobora, de acuerdo con Navarrete, por la misma respuesta que emite la oficina de Interpol-México 48 horas después de recibir el oficio, en el que dicen que, en relación a la petición, no podían acceder a ella porque carecían de datos
Navarrete cuestiona: “Entonces, cómo te explicas de este oficio a esta contestación, frente a esta petición ¿Qué pasó ahí? Cuando preguntamos a la PGR por escrito qué trámite le dieron a esto, me dicen que nada más se ordenó una investigación de gabinete, es decir, una investigación de escritorio”
Esto quiere decir –añade– que oficialmente nunca mandaron a los agentes al domicilio de Enrique Salinas y, sin embargo, “acudieron tres de ellos a tomar fotografías y a que los vieran” Se trata de Jesús Medellín Simental, Eduardo Paredes Monroy y Eleazar Muñoz –actualmente prófugo–, quien presuntamente encargó la tarea de localizar a Enrique Salinas
–Si la petición de Francia era tan concreta como sólo saber si Enrique estaba en México, ¿Quiere decir que los agentes tuvieron acceso a la información confidencial y la utilizaron por su cuenta o recibieron una orden superior?
–Yo supongo que sí, nunca me han podido decir, pero si están sufriendo una extorsión y nos dice la familia que les están hablando pidiéndole una cantidad de dinero, no es lógico suponer que este oficio que no corresponde a la petición, es un oficio como para asustar y extorsionar y decir: mira de qué tamaño es tu problema
El exprocurador Navarrete Prida no precisa cuántos intentos de extorsión sufrió Enrique Salinas antes de su muerte, pero expone: “Hubo varias llamadas Lo estuvieron presionando muchísimo, eso es lo que nos dijeron Estos agentes que acudieron a la casa de Enrique actuaron al margen de sus facultades legales, porque nunca se ordenó una investigación de campo La familia y un vecino de Enrique reconocen a los agentes que fueron a la casa Hay un tercero, sobre quien la PGR no quiso revelar la identidad Éste se quedó en el coche (cuando estaban fotografiando la casa de Salinas) Tratamos de saber quién era y nunca pudimos acreditar su identidad”
Con base en los datos del expediente y en la trama de la investigación, Navarrete afirma que al menos una llamada telefónica se hizo desde la oficina de la Interpol al teléfono de Enrique Salinas, como parte de las presiones que se maquinaron para presionarlo y extorsionarlo
Datos del expediente, al que Apro tuvo acceso, revelan un cúmulo de evidencias que salpican al círculo familiar cercano a Enrique Salinas y a su abogado Mariano de Jesús Flores Arciniega en la supuesta trama de las llamadas telefónicas realizadas a Enrique para “ablandarlo” y extorsionarlo
La averiguación previa AM/HUIX/l/1156/04 contiene datos sobre la relación de llamadas sospechosas que dan cuenta del intento de extorsión y de las presiones que enfrentaba Enrique días previos a su muerte
Por ejemplo, la única llamada que, según se comprobó, se hizo desde una oficina de la PGR la recibió Flores Arciniega, abogado de Enrique Según la indagatoria, se hizo desde el número 53-46-00-00, que corresponde al conmutador de la PGR La comunicación duró tres minutos y los investigadores no dudan de que se trató de una llamada personal, más que un telefonema propio de un trámite legal, como lo declaró el litigante al ser interrogado por la PGJEM
Tiempo después se supo –y eso fue parte de una dura polémica entre la PGR y la PGJEM–, que hubo otras llamadas más que se realizaron desde la Procuraduría
Navarrete Prida sostiene que fue difícil acreditar el resto de las llamadas, pues la PGR argumentó que no podían revisarlas debido a que el conmutador había fallado
En medio de la polémica, dentro de la PGR surgió un personaje que, según la investigación de la PGJEM, resultó ser el presunto enlace de Flores Arciniega, abogado de Enrique Salinas, quien fue detenido por el crimen de su cliente (Proceso 1502)
Se llama Humberto Castillejos Cervantes, hijo del abogado Marcos Castillejos, éste defensor de Genaro García Luna –exdirector de la AFI y actual secretario de Seguridad Pública Federal– cuando enfrentó la acusación por presuntos malos manejos financieros en la SSPF por la adquisición de aeronaves para la Policía Federal Preventiva (PFP) Ahora Castillejos Cervantes es jefe de asesores del procurador General de la República, Eduardo Medina Mora
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En el momento en que más sólida parecía la tesis de la extorsión como causa del crimen de Enrique Salinas, Oscar Alejandro López Cruz, juez segundo de Distrito de Procesos Penales, liberó a los agentes federales Eduardo Paredes Monroy y José de Jesús Medellín Simental
Para Navarrete Prida, los policías son una parte del eslabón que fue armado para extorsionar a Enrique Salinas, pero según resolvió el juzgado, López Cruz, el juez quinto de Distrito del Estado de México “se extralimitó en sus funciones” al dictar, en julio de 2005, auto de formal prisión contra los agentes, a pesar de que se trataba de funcionarios federales
Sobre la liberación de los agentes, Navarrete Prida, quizá el personaje que mejor conoce la trama del caso Salinas, dice:
“Es un gran monumento a la impunidad”
–Cree que detrás de este crimen esté el narcotráfico o el lavado de dinero?
–No El ingeniero Enrique Salinas tenía problemas de carácter personal por sus relaciones sentimentales y creo que la petición francesa derivó de su ruptura matrimonial y del convenio de divorcio con Adriana Lagarde Eso detonó todo