México, D F, 9 de enero (apro)- La liberación de dos agentes federales acusados de presionar y extorsionar a Enrique Salinas de Gortari semanas previas a su muerte, echó por tierra la tesis de que el hermano del expresidente Carlos Salinas fue asesinado por esas razones en diciembre de 2004 y fortalece la línea de investigación sobre el entorno familiar
El exprocurador del Estado de México, Alfonso Navarrete Prida, defiende la tesis de la extorsión como la principal causa del asesinato de Enrique Salinas y cuestiona la decisión del Poder Judicial de liberar a los policías implicados en la trama de las amenazas y presiones en contra del hermano del expresidente: “Es un gran monumento a la impunidad”, dice tajante
A dos años del crimen, Enrique Salinas aún no puede encontrar reposo Y es que la investigación sobre su muerte dio un giro inesperado al desvirtuarse la tesis de la extorsión, presuntamente maquinada por agentes de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), quienes, vía telefónica desde una oficina de la PGR y personalmente lo presionaron para pedirle una cuantiosa suma de dinero, según consta en el expediente AM/HUIX/l/1556/04
La trama criminal contiene una larga cadena de eslabones muchos de ellos hasta ahora no investigados con profundidad, como el entorno familiar y la agitada vida pasional de Enrique Salinas– que empezaron a tejerse con la implicación de tres policías de la AFI, quienes presuntamente pretendieron extorsionarlo amparados en una circular de la Interpol-Francia en la que, aparentemente, sólo se pedía información sobre su paradero; pero que fue utilizada según afirma Navarrete Prida– como un instrumento de presión en contra del occiso
Después de 24 meses del asesinato, el caso Enrique Salinas retornó al punto que más agitación provocó al interior de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, entonces a cargo de Navarrete Prida: el entorno familiar Tal hipótesis es la línea que aún queda pendiente en este caso, la cual cobró relevancia al inicio de la indagatoria, aunque meses después se desinfló al robustecerse la versión de la extorsión, actualmente desvanecida por inconsistente
El 9 de octubre de 2006, Oscar Alejandro López Cruz, juez segundo de Distrito de Procesos Federales, dejó en libertad por falta de pruebas a Eduardo Paredes Monroy y a José de Jesús Medellín Simental, dos de los tres agentes federales que, según el expediente del caso, pretendieron sacarle dinero a Enrique Salinas de Gortari días antes de que fuera asesinado
Navarrete Prida, autor de la tesis de la extorsión, tuvo conocimiento del caso Salinas desde el día del crimen el 5 de diciembre de 2004– y se avocó a la investigación cuando fue hallado el cuerpo en el interior de su vehículo un Jetta Passat color plata con la cabeza metida en una bolsa de plástico, lo que se dijo entonces le causó la muerte por asfixia Según datos de la necropsia la cual fue filmada Enrique Salinas murió “por obstrucción de vías respiratorias altas”
Los primeros pasos de la indagatoria apuntaron al entorno familiar: en diciembre de 2004, Raúl Salinas de Gortari aún estaba preso por el crimen de José Francisco Ruiz Massieu y tenía abierta una investigación en Francia por presunto lavado de dinero, en la que también se implicó a Enrique y a la exesposa de éste, Adriana Legarde
La razón: se les consideró instrumentos de Raúl para ocultar la fortuna que, según revelaron entonces las autoridades francesas, provenía del narcotráfico Dos años después serían exonerados del delito de lavado de dinero, pero la investigación internacional mantuvo a Enrique Salinas alterado los días previos a su asesinato
Pese a ello, la PGJEM desconectó el entorno familiar presuntos pleitos entre los Salinas por la posesión del dinero y otros bienes y la investigación trató de ser conducida al ámbito federal, con el argumento sólido entonces de que Enrique había sufrido un intento de extorsión por parte de agentes de la AFI Tras este hecho, surgieron las diferencias entre la PGR y la procuraduría mexiquense por la competencia del caso Un juez resolvió que la PGR debía investigar el crimen, pero no atrajo el expediente
Entrevistado por Proceso respecto sobre el caso Enrique Salinas, el exprocurador mexiquense Alfonso Navarrete Prida dice desconocer las razones de la PGR para no atraer el expediente y seguir investigando: “No sé qué razones tenga”
Nervioso y atribulado
En curso la investigación en Francia por lavado de dinero, en los días previos a su asesinato, Enrique Salinas de Gortari se le vio nervioso y atribulado Por esa y otras razones, su entorno se plagó de sobresaltos apenas recibió una llamada telefónica en su aparato Nextel Una voz masculina, que supuestamente llamaba de una oficina de la PGR, lo alteró
–Ya sabemos en lo que andas metido
Esto lo podemos arreglar si tú quieres –le dijeron y colgaron
Días después, las llamadas con estos mensajes y en el mismo tono se repitieron Enrique Salinas ya no pudo vivir en paz
Según del expediente AM/HUIX/l/1556/04, sus problemas pasionales y las presiones derivadas de un presunto intento de extorsión por parte de agentes de la AFI, terminaron por romper los diques de su aparente vida pasiva La víspera de su muerte, Enrique Salinas había acordado reunirse con los presuntos extorsionadores Antes, hizo varias llamadas telefónicas, una de ellas a su hermana Adriana Salinas
–Voy arreglar este asunto le dijo con un tono de intranquilidad
Resuelto a poner fin a las amenazas que sufría, Enrique Salinas iría al encuentro de los agentes federales que lo hostigaban El objetivo: entregar una suma de dinero para que lo dejaran en paz La cita era ese domingo 5 de diciembre Ya no regresó Fue asesinado








