De llevarse a sus últimas consecuencias la supuesta Operación Limpieza, pocos serán los directivos y agentes de la Procuraduría General de la República y de la Secretaría de Seguridad Pública federal cuyos titulares fueron nombrados y son mantenidos en sus cargos por el presidente Felipe Calderón– que queden exentos de los señalamientos que los impliquen con algún cártel de la droga En lo que va del año, por ejemplo, a raíz de que la agencia antidrogas de Estados Unidos comunicó al titular de la SIEDO, Noé Ramírez Mandujano, que esa subprocuraduría estaba infiltrada, la mayoría de los altos mandos señalados están arraigados, incluso él mismo La corrupción envuelve a casi todos los altos mandos de la procuraduría
Cuando el narcotráfico penetró las áreas más sensibles de la Procuraduría General de la República (PGR) a principios de año, el procurador Eduardo Medina Mora supo que la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA) informó al titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) sobre esos hechos, pero no se hizo nada para frenar la corrupción
Y sólo ahora que las confrontaciones sobre los presuntos vínculos de altos funcionarios de la SIEDO y de agentes de la AFI y la SSP con la célula de los hermanos Beltrán Leyva y con el cártel Sinaloa alcanzaron niveles de escándalo, el gobierno federal puso en marcha la Operación Limpieza Su propósito, según el procurador Eduardo Medina Mora, es “sanear” a la PGR
Entrevistas con fuentes de la PGR y de la SSP, que exigieron el anonimato para aportar información, permiten reconstruir estos episodios:
En marzo de este año, Noé Ramírez Mandujano, entonces titular de la SIEDO, fue alertado por la DEA de que su oficina había sido infiltrada por la mafia de los hermanos Arturo y Héctor Beltrán Leyva
“Hay gente tuya trabajando para el narcotráfico Tu oficina ya se convirtió en una extensión al servicio de los Beltrán”, le dijeron los agentes de la DEA; incluso le proporcionaron los nombres de los funcionarios implicados La lista incluía a coordinadores, directores de área y agentes ministeriales que formaban parte de su equipo de confianza
Ramírez Mandujano, quien el 3 de enero de 2007 sustituyó en la SIEDO a José Luis Santiago Vasconcelos, su mentor, tomó nota y, preocupado por la información, decidió tratar el tema en privado con Miguel Colorado González, entonces coordinador técnico de la misma subprocuraduría Luego de una larga charla, Ramírez Mandujano ordenó que agentes bajo el mando de Colorado realizaran un monitoreo y un seguimiento minucioso al personal militar adscrito a la SIEDO
El coordinador técnico a la postre implicado en la red criminal de los Beltrán cumplió la instrucción de Ramírez Mandujano, no sin incurrir en tropiezos y fallas circunstanciales o deliberadas
Este es un adelanto del reportaje que la revista Proceso publica en su edición 1674








