Manuel Espino evoca el regaño de Vicente Fox a Felipe Calderón, en 2004, para repudiar la remoción de Santiago Creel de la coordinación del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional (PAN) en el Senado, a quien asegura “lo están haciendo víctima” de un acto de autoritarismo y de falta de congruencia en la separación partido-gobierno, publica Proceso en su número 1650
“Es peor de lo que le pasó a Felipe”, dice Espino, quien considera que con la decisión instrumentada por el presidente del PAN, Germán Martínez, se ha generado una situación enrarecida en ese partido del que Calderón resultó candidato presidencial después de que, tras el regaño de Fox, renunció a la Secretaría de Energía y se dedicó a edificar su proyecto político
En entrevista con Proceso la tarde del viernes 13, en un breve receso del foro Inseguridad, dolor evitable, organizado por la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), que preside, y que fue inaugurada por el mandatario de Colombia, Álvaro Uribe, justo cuando Calderón está en España, Espino insiste en su sorpresa por la repentina destitución de Creel
“No he tenido oportunidad de platicar de este tema con el presidente del partido ni con el senador Creel Pero, a juzgar por lo que he visto, solamente me preocupa la forma Y si nos atenemos al criterio muy mexicano de que, en política, la forma es fondo, no me gusta el fondo que estoy viendo Espero que no sea lo que parece, que sea solamente descuido en el manejo del cambio de coordinador
¿Y qué parece? se le pregunta
Un acto de autoritarismo, dice a Proceso, en su edición 1650








