Mérida, Yuc , 16 de mayo (apro)- Trabajadores del sector salud, entre médicos, enfermeros y administrativos, suspendieron hoy labores en solidaridad con sus colegas del Hospital de Alta Especialidad de Mérida, que desde ayer tomaron las instalaciones, en protesta porque las más de mil 200 nuevas plazas de reciente creación fueron asignadas por las autoridades federales a personal de otros estados
Armados con cadenas y tubos y encabezados por su líder, Álvar Rubio Rodríguez, unos 400 miembros de la Sección 67 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud tomaron el nuevo nosocomio, cuyo personal de vigilancia abandonó el sitio
Los inconformes colocaron cadenas en todos los accesos al inmueble y boicotearon la inauguración de la primera etapa del nuevo hospital, cuya ceremonia estaba programada la mañana de ayer
Los manifestantes exigen la destitución del director de ese hospital, Alberto Navarrete Jaimes, al que acusan de violar el contrato colectivo de trabajo, debido a que, afirman, no respetó el escalafón en el proceso de contratación de personal
El líder sindical exigió también que se le conceda al Sindicato 50% de las mil 238 plazas que se habilitarán para la operación del hospital, en el que se invirtieron más de mil millones de pesos
Hoy, en el segundo día de la protesta, se sumaron al movimiento cerca de mil trabajadores sindicalizados más, entre médicos, enfermeros, administrativos y técnicos de los diferentes centros de salud de la entidad, para lo cual abandonaron sus labores perjudicando los servicios
Rubio Rodríguez acusó a las autoridades de la Secretaría de Salud federal de “jugar con la salud de los yucatecos” por no tomar “con seriedad” el problema “para darle una pronta solución”
Aseguró que la mayoría de los manifestantes estaba fuera de sus horas de trabajo, aunque reconoció que algunos de ellos habrían faltado
La situación orilló al secretario de Salud de Yucatán, Álvaro Augusto Quijano Vivas, a convocar a reuniones emergentes de trabajo con sus jefes jurisdiccionales para “evaluar los daños” ocasionados por la manifestación y las medidas a adoptar para evitar afectaciones en los servicios de salud








