Juan José Rodríguez Prats, a quien Carlos Castillo Peraza acogió tras una militancia priista de tres décadas, es escéptico de la reforma a los estatutos del PAN, cuyos promotores la presentan como la panacea ante las cruentas pugnas intestinas, destaca el número 1643 de Proceso
“El PAN tiene fuertes resistencias internas a aceptar candidatos externos y a ser competitivo Es más un problema de cultura política que normativo y eso no se modifica con estatutos”, diagnostica el legislador y advierte que la reforma cuya aprobación estaba prevista para este sábado 26, en la Asamblea Nacional Extraordinaria de ese partido “ayuda, pero no es la solución”
Y puntualiza, para dar la “exacta dimensión” a los cambios estatutarios propuestos desde la gestión de Manuel Espino: “Las leyes son ensayos, experimentos Hasta que se aplican demuestran si sirven Y eso está por verse Depende de muchos factores: de los hombres, de las instituciones, de los momentos históricos, de las circunstancias”
Hundido en continuos conflictos por la disputa de posiciones por cargos directivos y por candidaturas a puestos de elección popular, que lo ha convertido en el partido con más litigios promovidos por sus militantes ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), el PAN apuesta a que la reforma estatutaria ponga fin a las riñas intestinas y, además, lo acerque a las ciudadanos
Algunos militantes sostienen que las reformas no son la panacea ni terminarán con las diferencias internas; otros aseguran que las pugnas se han multiplicado a todos los niveles y proponen cerrar filas para evitar que el PAN caiga en los jaloneos de caudillos políticos, publica Proceso en su edición 1643








