Al filo de la 1 de la tarde del jueves 10, la inmaculada tribuna del Senado, antesala de presidenciables y gobernadores, terminó su historia de buenas maneras legislativas al ser ocupada por 20 senadores del PRD, PT y Convergencia liderados por Ricardo Monreal, refiere la edición 1641 de Proceso
El Senado se convirtió en ese instante en el epicentro de una crisis política que abarca a los tres principales partidos y ensombreció la reforma energética de Felipe Calderón justo en su semana estelar
En el momento que el pleno del Senado discutía si autorizaba a Calderón su viaje a Nueva Orleáns entre el 21 y el 23 de abril, Monreal subió a tribuna para argumentar en contra del viaje y, de paso, contra su paquete de reformas energéticas
En realidad, se subió a fin de dar la “señal” para el inicio de las protestas anunciadas por Andrés Manuel López Obrador
En este momento inicia la resistencia civil en todo el país No nos van a mover de aquí advirtió Monreal
Sorprendidos, más de 10 senadores del PRD no participaron en la toma, entre ellos Pablo Gómez, Arturo Núñez, Carlos Sotelo, Graco Ramírez y el propio coordinador Carlos Navarrete
A diferencia del coordinador de los diputados perredistas, Javier González Garza, quien en ese momento encabezaba la toma en la tribuna de San Lázaro, Navarrete estaba fuera del salón de plenos Negociaba con Manlio Fabio Beltrones, jefe de la bancada del PRI, y con Santiago Creel, coordinador del PAN, la calendarización y organización de los 12 foros de debate sobre la reforma energética
Éstos constituyeron el punto medular de la crisis El PRD demandó incrementarlos a 14 y pidió que se prolongaran hasta agosto PAN y PRI aceptaron la realización de los foros, pero sin amarrarlos a una fecha definida Creel se negaba a esta posibilidad Un día antes, Felipe Calderón había anunciado en entrevista televisiva que se podía aprobar su paquete de reformas en abril, antes de que terminara el período ordinario, publica al número 1641 de Proceso








