México, D F, 25 de Febrero (apro)- Los meses pasan y nadie sabe que sucederá con la coordinación nacional de danza del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA)
Al día de hoy, los rumores sobre los nombres de posibles candidatos a ocupar el puesto más importante de la danza nacional son múltiples Entre los nombres de los candidatos que más se mencionan, destacan: Carmen Bojórquez, Jaime Hinojosa, Jorge Domínguez, Evangelina Osio y Miguel Ángel Díaz
La directora del INBA, Teresa Franco, se ha entrevistado con algunas de ellos, pero parece no tener ninguna prisa en realizar cambios ni, menos aún, en apoyar a la actual administración, la de Marco Antonio Silva
Silva se encuentra en un verdadero dilema: por un lado, Teresa Franco lo tiene marginado; por otro, una parte del gremio no quiere que se vaya y, por último, existe otro grupo que ha manifestado abiertamente su animadversión hacia él
Aún así, las actividades en el INBA no se han detenido, aunque, a decir verdad, operan por pura inercia y porque los grupos de danza contemporánea independiente –y en especial aquellos que tienen de una u otra forma compromisos con el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA)–, ofrecen funciones sin cobrar, con tal de garantizar su continuidad Esto es de una injusticia incalculable y acabará por desgastar a los creadores y a sus bailarines
Tal vez el caos generado por la inoperancia del INBA no se ha percibido del todo El medio de la danza no suele ser de escándalos Es claro que los creadores de danza y los bailarines se ocupan más de su trabajo que de la política cultural
Y no es que no exista personal capacitado para organizar, promover y difundir la danza Cualquiera de los señalados como candidatos a la coordinación nacional de Danza tiene en su haber una curricula impresionante, por supuesto unos más que otros por su trayectoria como promotores profesionales y expertos en el campo de la procuración de fondos Pero, de nada sirve cuando quienes ocupan las posiciones más altas dentro de la cultura son prácticamente analfabetas dancísticos
Lo peor no es eso Además, de la ignorancia de los funcionarios, los grupos tienen que enfrentarse a esquemas administrativos de pago inverosímiles: contratos que se firman en blanco, pago de impuestos desproporcionados y el cumplimiento de normas contables que requieren a profesionales del campo de la contaduría Los coreógrafos gastan sus recursos en contratar contadores públicos que cobran mucho más que cualquier bailarín
De continuar este mundo al revés, acabará con uno de los movimientos artísticos más importantes de los últimos años La danza contemporánea independiente se extinguirá y los políticos –diputados y senadores–, podrán cobrar más por no trabajar








