El narco, hasta la médula

Investigaciones realizadas por la PGR sobre el robo,en instalaciones del aeropuerto capitalino, de un embarque de pseudoefedrina -precursor químico usado para la elaboración de drogas sintéticas- aportan un dato preocupante: que el narcotráfico podría tener ya infiltrado al sistema aduanal del país, con la complicidad de altos funcionarios El reciente asesinato del subadministrador de aduanas del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México se inscribe dentro de este atroz escenario de corrupción
Altos funcionarios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, adscritos a la Administración General de Aduanas, son investigados por la Procuraduría General de la República (PGR) por estar presuntamente vinculados con la importación y robo de un cargamento de casi tres toneladas de pseudoefedrina, sustancia que sirve para la elaboración de drogas sintéticas, el cual fue traído de China
De acuerdo con las investigaciones -averiguación previa P PGR SIEDO /UEDCS /182/04-, se robustece la hipótesis de que la mercancía pudo haber sido sustraída mediante un autorrobo, aunque otras líneas refuerzan la tesis de que algún cártel del narcotráfico logró penetrar el sistema de aduanas y corromper a funcionarios de Hacienda con el propósito de obtener la materia prima para elaborar drogas de alto poder adictivo como las metanfetaminas
El caso, que está en manos de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), a cargo de José Luis Santiago Vasconcelos, ya alcanzó dimensiones insospechadas: tanto la DEA como el Departamento de Aduanas de Estados Unidos investigan la compleja trama de la importación y, a dos meses del hurto, los reflectores y las sospechas apuntan hacia José Guzmán Montalvo, administrador General de Aduanas, uno de los hombres más cercanos al secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz
A la desaparición de huellas y evidencias, lo que dificulta profundizar en la indagatoria, se sumó el asesinato de un personaje que podría ser clave en la investigación: José Noé Garduño Fernández, quien fungía como subadministrador de Aduanas en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, en el que, según la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), están implicadas al menos cinco personas
De acuerdo con los primeros elementos de la investigación, que ya fue turnada a la PGR, Garduño Fernández, de 38 años de edad, fue secuestrado el 2 de septiembre y luego ultimado de tres balazos que le impactaron el tórax, una pierna y el rostro
Las cinco personas que figuran como implicadas en este crimen son un militar de nombre Juan Carlos Ochoa Luque, quien se acreditó como capitán primero de caballería del Estado Mayor Presidencial; (la Presidencia de la República, sin embargo, negó que este sujeto sea miembro de ese cuerpo militar), así como Jorge Alberto Amescua Sánchez, Sergio Quintana Hernández, Luis Daniel García Arzate y Hugo Francisco González Zeledón Este último, según la PGJDF, es trabajador de Aduanas y fue el instrumento de los presuntos asesinos para contactar a Garduño
Aun con las complicaciones que enfrenta para penetrar la compleja red de complicidades que encubre el robo de la pseudoefedrina, la PGR acreditó que la empresa Sica, SA de CV, fue la responsable de la importación de las tres toneladas de ese producto químico; la operación se realizó a través de la Agencia Aduanal “Montalvo y Montalvo, SC”, empresa que, según pudo confirmar Proceso, es propiedad de Rafael Montalvo, tío de José Guzmán Montalvo, y que tiene su domicilio en Galeana No 401, en Nuevo Laredo Tamaulipas
Guzmán Montalvo es un funcionario que ha crecido bajo la sombra del secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz Es hijo de Carlos A Guzmán Azcárraga, quien fue notario público, y por el lado materno se le atribuyen líneas de parentesco con Emilio Azcárraga Jean, presidente del Consejo de Administración de Televisa
Es oriundo de Tampico, Tamaulipas, y desde el 1 de diciembre de 2000 funge como administrador general de Aduanas Antes fue administrador central de Comercio Exterior de la Administración General de Auditoría Fiscal Federal, cargo que alcanzó por su cercanía con Alma Rosa Moreno Razo, entonces presidenta del Servicio de Administración Tributaria
Guzmán tiene una carrera de claroscuros y desde hace varios años se le atribuyen presuntos malos manejos en el sistema de aduanas: el 10 de marzo de 2000, por ejemplo, Domingo Zamorano Escobar y Delia Aurora Cadó Delfín presentaron ante el Área de Responsabilidades de la Contraloría Interna del SAT una queja en su contra por presuntas irregularidades detectadas durante el proceso de selección y contratación de dictaminadores aduaneros
Dentro del sistema de Aduanas, Guzmán encabeza una amplia red de operadores que realiza negocios ilegales en diversas partes del país, según una ficha informativa confidencial interna de la Secretaría de Hacienda que da cuenta de numerosas irregularidades detectadas en el manejo de aduanas, a la que Proceso tuvo acceso Uno de los integrantes de dicha red es Francisco Guerra Medina, administrador de Planeación y Programación de Comercio Exterior de la Administración General de Auditoría Fiscal Federal, quien figura como uno de los encargados de “hacer arreglos irregulares previa cuota”
Otro es Francisco Javier García Morlet: se le conoce como El R 15 En diciembre de 1995, este personaje “realizó varias donaciones de mercancía embargada en combinación con el contratista Eugenio Alfonso Martínez Benavides”
Uno más es Juan Carlos López Rodríguez: como administrador de la Aduana de Colombia en 1998, “se estima que permitió el paso de al menos 300 tráilers con mercancía subfacturada” Otro vínculo de Guzmán es Roberto Ríos Mayams, quien en 1996, tras el accidente de un camión con artículos electrónicos, se descubrió que gestionó un pedimento en el que se declaraba mercancía diferente de la transportada, asunto por el cual se giró orden de aprehensión contra Eduardo López Rodríguez -hermano de Juan Carlos-, quien fungía como subadministrador de Aduana
La lista incluye a Carlos Tirado Enríquez, quien en 1999 fue administrador de la Aduana de Colombia y se le descubrió que giraba pedimentos falsos que acreditaban camiones vacíos Un cómplice suyo, Fernando Ramos Casares, resultó implicado en un presunto contrabando de ostiones ahumados, por lo que se le abrió el procedimiento administrativo A/2000, Patente 3037, Pedimento 9003944
De acuerdo con la ficha citada, se sabe también “que 45 de los administradores removidos de las 47 aduanas que existen son amigos personales o parientes de Guzmán Montalvo, entre ellos los encargados de zonas estratégicas como Reynosa (Héctor Mena) y de Ciudad del Carmen (Roberto Montalvo Reancho)
No sólo eso; “en la aduana de Ciudad Juárez, Chihuahua, el administrador, Jorge Pasaret Robles, opera una empresa denominada New Quality Textil Jeans Inc, con domicilio en la calle Bassett 1535, en El Paso, Texas La empresa exporta grandes cantidades de tela de origen chino, al amparo del programa de maquila que está a nombre de Quality Jeans Laguna SA de CV, ubicada en Gómez Palacio, Durango”
El robo
Para la PGR, el comportamiento que mostró el agente aduanal en el manejo del cargamento de pseudoefedrina fue tan irregular como sospechoso De acuerdo con los datos que contiene la averiguación previa P/PGR/SIEDO/UEDCS/182/04, la mecánica fue la siguiente:
El cargamento llegó de su punto de origen -China- a su destino, el Aeropuerto de la Ciudad de México En cualquier otra operación normal, una vez que la mercancía llega, el agente aduanal -responsable de que el cargamento se entregue al dueño- presenta ante la Aduana un documento denominado “pedimento aduanal”, que contiene datos sobre el pago de impuestos hecho ante el banco
Casi al mismo tiempo, el agente aduanal está obligado legalmente a verificar la carga, y posteriormente se realiza un trámite que en el medio aduanero es conocido como “desaduanamiento”, el cual se efectúa previa presentación del pago de impuestos o del pedimento aduanal, y que se verifica electrónicamente mediante un sistema especial
Según la investigación y expertos consultados por Proceso, un agente aduanal siempre tendrá la urgencia de entregar, lo más rápido que se pueda, la mercancía a su propietario, para lo cual los responsables de esta operación acuden a recoger el producto acompañados por personal de seguridad
En el caso del clorhidrato de pseudoefedrina, el cargamento fue liberado y, en lugar de proceder al embarque para su rápida entrega al propietario, extrañamente fue llevado a un lugar que se conoce como “recinto fiscalizado”, en donde permaneció varias semanas, lapso en el cual fue robado por seis sujetos armados
Según aspectos de la reconstrucción efectuada por la PGR, el cargamento de pseudoefedrina fue robado la madrugada del 22 de junio, después de que había sido liberado por el Servicio de Administración Tributaria (SAT)
Hasta el recinto fiscalizado, resguardado por el personal de Aduanas, Auditoría Fiscal Federal, la Administración Jurídica de Ingresos y la Policía Federal Preventiva, pudo llegar un camión tipo “rabón”, color rojo, marca Internacional, placas 091 BV4, propiedad de la empresa Maldonado Padilla En otro vehículo llegaron al estacionamiento seis sujetos armados, quienes amagaron a los vigilantes Luego forzaron las compuertas del tráiler que contenía las “cuñetas” (contenedores) con los precursores químicos
En total, los ladrones se llevaron 139 cuñetas con pseudoefedrina y sólo dejaron en el lugar 21 paquetes envueltos en papel de cartón y aluminio delgado
Para la PGR, que investiga por este caso a casi 50 personas, entre empleados, policías, personal de seguridad especial y funcionarios de Aduanas, el caso resulta sospechoso debido a que los ladrones de la mercancía no dejaron huellas al realizar la maniobra, lo que revela que se trató de un grupo de profesionales que borró todas las evidencias después de realizar la maniobra, o bien utilizaron guantes para llevar a cabo la operación
Con base en los datos y evidencias recabadas hasta el momento, la PGR trabaja sobre dos tesis básicas: que el saqueo de la mercancía pudo ser un autorrobo -los tiempos no cuadran y resulta sospechoso el comportamiento de la Agencia Aduanal- y que un cártel del narcotráfico haya utilizado a la empresa compradora para obtener el valioso cargamento, con el cual las organizaciones criminales pueden producir algo así como 22 toneladas de metanfetaminas y drogas conocidas como ice o crystal, entre otras variedades, que les pueden reportar ganancias por 4 mil millones de dólares aproximadamente
De lo que ya no existe duda es que los ladrones irrumpieron al recinto fiscal gracias a que tenían información privilegiada, pues de acuerdo con los hechos, los seis sujetos sabían dónde se encontraba la pseudoefedrina; también sabían en qué contenedor estaba guardada, lo cual no es posible conocer -según las hipótesis de la investigación- sin la complicidad de funcionarios de Aduanas y de la Unidad de Apoyo a la Investigación Fiscal y Aduanera
Un experto en movimientos aduanales consultado al respecto, cuyo nombre se omite a petición del entrevistado, explica: “Cuando una empresa no ha podido, por diversas razones, pagar los impuestos para liberar su carga, suele pasar que el cargamento se vaya a guardar al recinto fiscalizado, donde puede estar guardada por un tiempo determinado
“Pero en el caso de la pseudoefedrina, si su importación y todo fue normal, no comprendo por qué tuvo que llevarse al recinto fiscalizado, ya que se supone que un laboratorio que tiene capacidad para comprar tres toneladas de este producto, pues cuenta con la solvencia para cubrir los impuestos y el pago de derecho aduanero Es muy extraño que una mercancía tan cara y riesgosa para el país se deje a la intemperie, como ocurrió, sin que nadie la reclame”
Alerta en EU
El caso ya atrajo la atención de la DEA y del Departamento de Aduanas de Estados Unidos, pues según datos confirmados, en ese país “existe preocupación por el destino y la utilización de la pseudoefedrina”
Hasta ahora la PGR ha citado a declarar a casi 50 personas relacionadas con el robo de la pseudoefedrina, entre otras a la administradora de la empresa Sica -la importadora-, María del Rocio Alpuche; a María Eugenia Gaytán Oyarzan; a otra persona, identificada en la averiguación como El Comandante -cuyo nombre se omite por tratarse de un testigo clave para la PGR-, quien presuntamente vio cómo se realizó toda la maniobra del robo
También fue citado a declarar Fernando Sánchez Ríos, representante legal de la agencia aduanal Montalvo y Montalvo La PGR, según su investigación, también sigue pistas sobre otras personas que se encuentran relacionadas con el robo, para lo cual se han girado oficios a diversas dependencias para que aporten datos
Para llegar al fondo del caso, la PGR ha tomado declaración a elementos de seguridad privada que trabajaban en el turno que coincidió con el robo del químico, al despachador de carga de la aduana Montalvo y Montalvo, al personal que cargó el camión del que se robaron la pseudoefedrina, así como al propietario del vehículo y todo el personal que opera en el lugar
La PGR realiza también auditorías y arqueos a la empresa importadora para conocer quién es el comprador de la mercancía, y para comparar los montos de producción de medicamentos con la cantidad de pseudoefedrina que se importó
La Secretaría de Hacienda fijó su posición respecto del caso a petición de Proceso Mediante una tarjera informativa señala que el robo de las 32 toneladas de pseudoefedrina ocurrió horas después de que la mercancía fue liberada de la aduana y entregada, a las 16:30 horas del 21 de junio, a la Agencia Aduanal Montalvo
La mercancía -sigue la explicación de Hacienda- fue liberada después de que personal de Aduanas, de la Secretaría de Salud y de la PGR, destacado y adscrito al aeropuerto, verificó y calificó la revisión como correcta, ya que se había efectuado el correcto pago de los impuestos; se contaba con los permisos de la Secretaría de Salud para la importación de psicotrópicos; con la autorización de la PGR para su traslado al domicilio del importador, y se cumplía con las demás formalidades inherentes al despacho de la mercancía
El robo, explica la dependencia, no ocurrió en la Aduana del AICM, sino “en un estacionamiento de ese aeropuerto en el que la Agencia Aduanal, por motivos que desconocemos, dejó la mercancía temporalmente, en lugar de llevarla de inmediato al domicilio del importador”
Y fue así como, según Hacienda, el 22 de junio, poco antes de las cinco de la mañana, personal de la empresa de seguridad privada Isis acudió a la comandancia de la Unidad de Apoyo para la Inspección Fiscal y Aduanera a solicitar ayuda, en virtud de que en el estacionamiento contiguo a la Aduana, y al que dicha empresa provee de vigilancia, no localizaba a sus compañeros
Cinco horas después -sigue Hacienda-, a las 10 horas del 22 de junio, personal de la Agencia Aduanal Montalvo informó al administrador de la Aduana sobre el robo que había sufrido y de la denuncia de hechos que había presentado Luego, el administrador de la Aduana se puso en contacto con el Ministerio Público para ofrecer información
Y al respecto abundan los interrogantes: ¿Cómo el grupo armado entró al lugar y se robó la mercancía? ¿Por qué la Agencia Aduanal Montalvo y Montalvo no entregó con rapidez la carga, como era su obligación? ¿Cuántos altos funcionarios y personal operativo se coludieron para llevar a cabo el plan, si es que existió?